|
Las coaliciones

Por: Luís Enrique
Arango
Cada vez está más cerca el día de las elecciones al Congreso de la
República, con la particularidad de que esta vez vienen acompañadas con
las consultas de 3 coaliciones que buscan definir sus candidatos
presidenciales y que parecen eclipsar lo demás a nivel mediático.
Aunque sólo se trata de agrupar fuerzas políticas diferentes con un solo
vocero en cada coalición para las elecciones presidenciales de primera
vuelta, esta tanto en juego para el futuro del país que es inevitable
que atrapen la atención .
En menos de 15 días sabremos quién es quién en términos electorales en
cada coalición. , veredicto que es concluyente en lo que se decide.
En estas horas previas, los candidatos suelen jugarse los restos para
lograr sus aspiraciones y no es raro que algunos puedan exagerar en lo
que dicen y proyectan. Lo hacen con la legítima intención de ganar
respaldo. Huelga decir que en estos ejercicios no hay árbitro que valga.
Además los tarjetones no tienen reversa, ya están en impresión. La
suerte está echada .
El 13 de marzo mostrará en que queda toda esta vorágine de encuentros y
desencuentros. Sin apelación quedarán valoradas las opiniones y
propuestas de las partes en su efecto electoral real.
Los relatos de cada contendiente recibirán el azote o el beneplácito de
los electores de acuerdo a las leyes de la democracia. El valor de cada
voto es igual, independiente de quien lo deposita. No hay matices .
Las elecciones terminan contando votos al cierre de las urnas, los votos
son anónimos y finalmente libres en la intimidad del cubículo. Más aún
en las elecciones asociadas a lo presidencial que suelen ser aún más
libres .
Que se vote por un candidato en particular no debería ser un problema,
lo grave es la forma como se logra que los electores lo hagan. Tampoco
puede presumirse siempre la mala fé y la trampa de por medio.
Ciertos apoyos pueden generar alarma y suspicacia, pero es torpe dar por
sentado que siempre se están reciclando las formas corruptas de buscar
los votos.
Las campañas buscan sumar electores, no vetar electores. Aquí y en todas
partes.
Por Álvaro Uribe Vélez votaron cantidades de personas que hoy no lo
harían de nuevo, pero que fueron decisivas para ser elegido dos veces en
primera vuelta con mas del 50% de los votos. Equivocado seria afirmar
que fue una operación de maquinarias y de compra de votos.
Las elecciones finalmente se volvieron un asunto de quien impacte más
los imaginarios y las emociones.
|
|
Hay que tener mucho cuidado con acoger el fácil expediente de considerar
indebidos los respaldos de personas que hayan tenido alguna relación con
el clientelismo. Volver esta visión un absoluto terminaría por no dejar
títere con cabeza. Ello no significa bajar la guardia en la lucha contra
el uso de la política para el beneficio privado indebido y la
defraudación al Estado. Las posiciones extremistas acaban por
oscurecerlo todo.
En medio de tanta turbulencia, finalmente es la credibilidad y confianza
que nos han despertado los candidatos y los procesos, a lo largo del
tiempo, lo único en firme que condiciona nuestras decisiones. Claro está
que muchos orbitarán alrededor de las noticias tremendistas y
provocadoras de última hora, donde los medios también se juegan
intereses.
Cada quien profesa sus afectos y creencias y actuará en consecuencia.
En mi caso pediré el tarjetón de la Coalicion Centro Esperanza y mi voto
será por Sergio Fajardo Valderrama; así mismo respetaré el resultado que
arroje la consulta.
Y en cuanto al Congreso, mi voto a la Cámara será por Alejandro Garcia
Ríos , el No 103 de la lista Verde Polo , alternativos; y al Senado por
Lina Arango Davila , No 30 de la lista Verde Centro Esperanza.
----------
Por quien votar en
Colombia V

Por: Iván R. Pulido
La globalización por varias décadas, industrialización, uso
ineficiente de los recursos naturales, la biodiversidad y la falta de
suficiente análisis futurista respecto a las políticas agrarias
colombianas desde la apertura económica de 1.990, han sido los hilos
conductores hacia el déficit de la balanza cambiaria, la nefasta
improductividad agraria y el aceleramiento del cambio climático.
Eventualidades que ligadas a otras noticias actuales, dan a pensar que
el desarrollo del país, gira en torno de una inequívoca distribución del
presupuesto nacional tal como consta para el 2.022, donde se dispone del
más alto rubro a lo que significa gastos de funcionamiento del estado,
con una significante tajada del 60% del total, incrementada en 2,6
billones respecto al 2.021, secundado por un 12% para las fuerzas de
guerra del país y un 28% a repartir entre cinco áreas restantes, entre
las cuales se concentra la ciencia, investigación, tecnología,
desarrollo, innovación, producción de alimentos y Agroindustria con
pírricos 1,6 billones que corresponden a un 0,45% del ponqué, que a
todas luces descifra la escasa prioridad que significa para los
gobiernos, el sector de mayor crecimiento económico que durante 2021 no
obstante la pandemia, nunca fallo con el alimento en los hogares
colombianos, merito que le califico a la recepción del menor aporte
presupuestario del total, inentendible ante cualquier lógico
razonamiento.
|
|
Lo dateado concluyente en un Ministerio de Defensa como segundo rubro de
importancia inversionista, incluido el uso de glifosato para el control
de cultivos ilícitos y el último lugar para el sector agropecuario,
haciendo trizas las trazadas metas de un 1% del PIB para Investigación y
Desarrollo, en compromiso al logro de equidad del promedio de los países
de la Ocde que rondan por el 2,5%.
Ante tan significativo panorama de desdén, no hay más que hacer en estas
épocas electorales, que obrar por el urgente giro que el mismo pueblo ya
identifica hacia un nuevo Congreso y presidente, cuyos electores razonen
tras un verdadero motor para la economía colombiana, que no tiene
alternativa diferente a lo que signifique agro, única tónica hacia la
reflexión de tantos politiqueros de turno, a la productividad del campo
como única opción viable para el salto que a gritos exige Colombia para
su desarrollo.
Por fortuna hoy contamos en Colombia, con un defensor de la papa y la
agricultura, actualmente postulado a representarnos ante el senado,
profesional de origen campesino, el Ingeniero Agrónomo Cesar Pachón, con
gran trayectoria como batallador, conocedor de la problemática
Colombiana, con la sagacidad, inteligencia, y capacidad para solucionar
en forma práctica los problemas que afrontan al sector y la de exigir
por el apoyo de la comunidad campesina, la mujer rural cabeza de
familia, la agroindustria y el fomento de agronegocios que integren la
producción colombiana a las cadenas de valor con productos para
exportación.
Llego la hora de explicarle a quienes no nos han tenido en cuenta por
tanto tiempo, que contamos con una gran fuerza agropecuaria inteligente,
organizada, emprendedora, innovadora e intensamente preocupada por el
abandono total del sector, concentrada en generar propuestas que
garantizaran el futuro y continuidad para la productividad agraria del
país.
¡¡¡¡ No más !!!, este 13 de marzo, votaremos a conciencia, sin engaños,
sabemos gobernar, liderar, proponer políticas agrarias de estado y
ocupar los cargos ejecutivos que se requieren para redireccionar el
sector hacia la senda de la productividad y el progreso.
No más corrupción, desdeño, ni apoyo para quien desplace y obstaculice
al productor de nuestros alimentos.
El trece de marzo de 2022 será histórico, evadiremos la burocracia y los
políticos negociadores que hoy nos abrazan, sonríen y engañan.
Somos la fuerza ideológica del cambio, conocedora del país,
experimentada, capacitada a soportar y planear el promisorio desarrollo
agrario ligado a la naturaleza, a las normas ambientales, a la ciencia,
innovación, tecnología, extensión rural, mercadeo, comercio y
agroindustria, tras oportunidades de agronegocios que darán en el traste
con la producción, el abastecimiento local y la dolarización de la
producción que Colombia está exigiendo para el equilibrio de la balanza
cambiaria Colombiana.
Votemos bien, votemos por quienes emprendan y proyecten el futuro de la
economía agraria colombiana.
COMITÉ CENTRAL INGENIEROS AGRONOMOS UT
|
|