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Vamos en retro
Ya es más que evidente que los políticos están convencidos
que los viejos hábitos de gobierno son efectivos; el engaño, la
mentira, el totalitarismo, represión y intolerancia. Pero para
regresar al impulso que tenía la participación ciudadana pide
oxigenación y cambios reales, si queremos ver una nueva vida
social debemos practicar una democracia de tolerancia, esto
lleva en sí la aceptación de los puntos de vista diferentes y el
rechazo a considerar enemigo al que piensa distinto. La
distorsión de la democracia hacia el populismo-autoritarismo de
extrema derecha hace exactamente lo contrario, es por ello que
el votante sigue sumergido en la incertidumbre de lo que depara
el futuro con estos falsos profetas.
Es así como el que piensa se le ignora, pues las masas aburridas
y cansadas quieren respuestas intolerantes, algunas cosas
rápidas que supongan solución. Debemos sacar a la democracia del
estigma de que lo único que importa es conseguir un enemigo a
quien culpar, sin idear nuevas formas, cada vez que se quiere
disuadir de una falla se busca un enemigo fantástico en una
situación más inestable, para generar distracción.
es por ello que el asunto de este dramático tiempo es evitar que
la democracia termine devorándose a sí misma, como leones al
conseguir una nueva manada, que ve necesario destruir lo que
tenía el clan anterior, matando esperanzas y futuros. Hay que
poner sobre la mesa el pensamiento y la práctica, aunque nadie
aparentemente oiga ni vea, por que están más ocupados en culpar
a otros de una desgracia que es propia, por ende la solución
está la frente.
Es así como de manera fortuita que l os teoremas giran
vertiginosamente entre los gobernantes de extrema derecha como
consecuencia y no efecto, entre la mediocrización de las élites
y el brote de las redes sociales que muestran a ciudadanos mal
equipados cognitiva y emocionalmente, por que se requiere de una
sociedad sumergida en la ignorancia, con ello se pretende
gobernar y dominar, mientras menos estudio mayor control social,
eso piensan los que hoy en día gerencian los gobiernos actuales.
En cualquier caso, todo mezclado en un escenario donde la
frustración y la angustia provocan el derrumbe estabilizador del
centro y el vuelco hacia el populismo, este sistema de gobierno
se ve como una salida a lo malo, pero resulta que la cura se
vuelve peor que la enfermedad, el populismo ha demostrado tener
menos capacidad de triunfo hacia un avance social, sólo véase;
Venezuela, Cuba, Nicaragua, Argentina, Chile, sòlo por nombrar
algunos de Latinoamérica.
Las nuevas tecnologías ha pervertido, de manera abrupta a una
sociedad creyente, ha distorsionado la ventaja de tener un poder
social hasta nuevas profesiones como los contratados para, bajo
sueldo, imponer criterios, unos que siempre tienden a confirmar
las viejas creencias y a desestimar los opuestos. Simulan
batirse por la democracia mientras hacen lo opuesto, esto son
los nuevos políticos en las redes sociales y sistemas de
comunicación, todo un perfecto maquilla, mientras que el pasado
es lo que debe privilegiar las verdades de lo que realmente
vendrá. |
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¡Buenos días familia!
Hablemos de
población, lo que los políticos no hablan

Por: Zahur Klemath Zapata
zkz@zahurk.com
Esta es la edición 322 - de Noticias5 de hoy Viernes 29 de abril
de 2022.
Por los últimos cincuenta años vengo observando el decrecimiento
de la población del planeta, llevando estadísticas y haciendo
mis cábalas. Es como el astrónomo que sigue el recorrido de los
planetas y los meteoros. Al final uno sabe dónde van a estar en
determinado momento estelar.
Somos la tercera generación de habitantes con razonabilidad que
se mueven en la superficie terrestre. Cada 200 millones de años
cambia la población viviente y una nueva comienza a gestarse
lentamente dando orígenes genéticos a nuevas especies con casi
las mismas similitudes morfológicas de las anteriores. Es como
si existiera un molde con patrones que determinan el proceso a
seguir.
Ubicándonos en el presente la cosa es sencilla ya que tenemos
una historia y unos patrones de conducta y los investigadores ya
tienen bastante información del presente y del pasado de este
planeta. En este proceso de evolución hay rastros de artefactos
que datan de millones de años hechos por seres que no fueron los
humanoides que hoy conocemos, pero sus herramientas las podemos
ya reconocer por sus rasgos a las que usamos.
Los extraterrestres no son nada novedoso si los miramos desde
este punto de vista o habitantes que siempre han existido y que
deambulan los espacios y las ciudades como habitantes más de
este planeta. Simplemente somos el casi final de esta generación
que existe pero que tomará unos siglos antes de perderse en su
propia existencia.
Lo real es que a partir del año 2013 el planeta comenzó a perder
población del 1% anual y ya han pasado 10 años de este proceso
de decantación, perdiendo el planeta más de 700 millones de
habitantes. Algo que no se nota muy bien por el número existente
de seres humanos. Pero en la próxima década es cuando se va a
notar la carencia de habitantes en las ciudades y en los países.
Las economías no serán lo mismo y Colombia se va a ver en ese
abismo que hoy no se habla por la falta de conocimiento de estos
temas. Los candidatos creen que esto sigue creciendo y no es así
y que la economía que existe seguirá alimentando a los parásitos
que merodean por los pasillos del congreso y la burocracia que
vive del estado.
Nadie habla de este tema porque hay un desconocimiento económico
sobre este tema. Que nos va alcanzar esta despoblación no hay
dudas. ¿Cómo piensan pagar la deuda externa y seguir colectando
dineros para sostener los pensionados y las infraestructuras de
país?
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Crónica
de Gardeazábal # 402
El ELN era
falangista

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal
Audio:
https://www.spreaker.com/user/8676384/2022-04-28-06-34-56-computer-record
El lunes pasado se cumplieron los funerales de don Enrique de
Aguinaga, un centenario periodista madrileño, profesor
universitario por muchísimas décadas a quien la vida me dio el
privilegio de conocerlo, tratarlo, aprender de su infinita
sabiduría y hasta un día de la primavera de 1974 elevar cometas
al pie del Peñón de Gibraltar, usando guantes y carrete y una
fuerza en las piernas, para no elevarme, que todavía no se de
dónde la saqué.
En una de esas
conversaciones don Enrique me contó de su militancia falangista
al lado del mito de José Antonio y unos años después, cuando me
nombraron parte de la delegación inolvidable de colombianos que
fuimos al obispado de Maguncia a negociar con el ELN en un
convento de Baviera se me metió en la cabeza mientras leía y
estudiaba los escritos del padre Pérez ,el fundador del ELN, que
él tenía trazas muy evidentes de falangista. Me fui un par de
días antes, hice escala de 48 horas en Madrid y pude, al oír
horas enteras al maestro Aguinaga y hojear las páginas del
diario ARRIBA, el diario falangista del que Aguinaga había sido
subdirector por varios años, concluir que ideas y frases tanto
del cura Pérez como del padre Laín estaba nutridas en esas tesis
y sobre todo en los escritos que registraba el diario madrileño.
Tal vez porque
contaba con esa información o porque por amigos, ya
desaparecidos, de la curia alemana que patrocinaban las
conversaciones de paz, empaticé rápidamente con los misteriosos
señores Mauss que hacían parte como promotores del diálogo y
fueron amigos del cura Pérez. Las informaciones que me dieron me
llevaron a en tender la razón por la cual los elenos,
comunicados satelitalmente desde allí con Antonio García, se
negaron a que Andrés Pastrana, que estaba en Paris en ese
momento, acudiera hasta Maguncia siendo presidente electo para
corroborar la propuesta de paz que se presentaba y que estaba
dispuesto a firmar. Así nos lo había dicho telefónicamente a
Augusto Ramirez Ocampo, Juan Manuel Santos y yo que habíamos
conversado con él desde el convento. Si lo hubiesen permitido, y
dado que Pastrana ya había negociado con Tirofijo, ese momento
habría cambiado radicalmente la historia que vivimos y habríamos
evitado tanto muerto y tanta sangre que se ha seguido corriendo
después.
El profesor
Aguinaga tenía la razón, los Elenos eran falangistas. Pude
decírselo una vez más el 30 de marzo pasado cuando nos
contactamos por última vez en ocasión del centenario de Pilar
Narvión, su compañera en las lides periodísticas de los tiempos
del franquismo.
El Porce, abril 28 del 2022
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