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CHARLAS CON UN MAESTRO SAMMASATI

Por: Gongpa Rabsel Rinpoché
Lama Sammasati para Latinoamérica
Budismo y estoicismo:
dos filosofías de vida
El
budismo y el estoicismo son dos filosofías de vida que han tenido una
gran influencia en la historia de la humanidad. Ambas se centran en la
búsqueda de la felicidad y la paz interior, y ofrecen un conjunto de
enseñanzas y prácticas que pueden ayudar a las personas a vivir una vida
más plena y satisfactoria.
Orígenes y fundadores
El budismo surgió en la India en el siglo VI a.C., a partir de las
enseñanzas de Siddhartha Gautama, conocido como el Buda. El estoicismo
surgió en Grecia en el siglo IV a.C., a partir de las enseñanzas de
Zenón de Citio.
Similitudes y concordancias
A pesar de sus orígenes y contextos culturales diferentes, el budismo y
el estoicismo comparten algunas similitudes y concordancias. Ambas
filosofías:
• Centran
su atención en la búsqueda de la felicidad y la paz interior.
• Enseñan
que el sufrimiento es una condición inherente a la vida, pero que puede
ser superado.
•
Proponen un camino para la liberación del sufrimiento, que implica la
práctica de la virtud, la sabiduría y la compasión.
Podemos
decir entonces que ambas filosofías tienen en común:
• Foco en
la mente: Ambas filosofías enfatizan la importancia de controlar la
mente y las emociones.
•
Reconocimiento del sufrimiento: Ambas filosofías reconocen que el
sufrimiento es una parte inevitable de la vida.
• Búsqueda de la felicidad: Ambas filosofías buscan la felicidad a
través de la auto-transformación.
Concordancias
Ambas filosofías coinciden en los siguientes puntos:
• El sufrimiento es causado por el apego: El budismo sostiene que el
sufrimiento es causado por el apego a las cosas materiales, las
emociones y las ideas. El estoicismo sostiene que el sufrimiento es
causado por el deseo y el miedo.
• La liberación del sufrimiento es posible: El budismo sostiene que el
nirvana, un estado de liberación del sufrimiento, es posible a través de
la práctica del Dharma. El estoicismo sostiene que la felicidad es
posible a través de la práctica de la virtud.
Diferencias
El budismo y el estoicismo también tienen algunas diferencias
importantes. El budismo a pesar de ser una filosofía de vida, hay
algunas escuelas que la consideran una religión, mientras que el
estoicismo es netamente una filosofía. El budismo también tiene un mayor
énfasis en la meditación y la experiencia directa, mientras que el
estoicismo se centra más en la razón y la lógica.
Ambas filosofías también presentan algunas diferencias:
• Enfoque: El budismo tiene un enfoque más místico y espiritual,
mientras que el estoicismo tiene un enfoque más racional y práctico.
• Metafísica: El budismo
tiene una metafísica
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compleja que incluye la reencarnación
y el karma, mientras que el estoicismo tiene una metafísica más simple
que se basa en la idea de que el universo es gobernado por la razón.
• Práctica: El budismo enfatiza la práctica de la meditación, mientras
que el estoicismo enfatiza la práctica de la virtud.
Aplicaciones modernas
Las enseñanzas del budismo y el estoicismo pueden aplicarse a la vida
moderna de muchas maneras. Pueden ayudar a las personas a:
• Enfrentarse al estrés y la ansiedad.
• Desarrollar una actitud más positiva y optimista.
• Tomar mejores decisiones.
• Construir relaciones más sanas.
Conclusiones
El budismo y el estoicismo son dos filosofías de vida que pueden ofrecer
un camino hacia la felicidad y la paz interior. Ambas ofrecen un
conjunto de enseñanzas y prácticas que pueden ayudar a las personas a
vivir una vida más plena y satisfactoria.
Si tienes alguna inquietud o comentario, no dudes en ponerte en contacto
conmigo al correo electrónico gongparabsel@gmail.com o al WhatsApp +57
314 623 83 08.
¡EL PARO NACIONAL!

Por: Álvaro Ramírez González
alragonz@yahoo.es
El
desconcierto colectivo que se respira en el aire colombiano, es total.
Consecuencia natural de un gobierno errático en sus propuestas, pésimo
en su ejecución y nulo en la resolución de los problemas.
Un gobierno que llegó a reinventar un país que venía funcionando y todas
las ideas gubernamentales solo han conseguido enredar lo que funciona
bien y terminar de dañar lo que venía funcionando regular o mal.
Un gobierno que, al desmantelar las FF.AA., tiene al país en un baño de
sangre.
La idea de construir sobre lo construido no le gusta a Petro.
Lo quiere cambiar todo, y eso le ha salido muy mal y además, ha hecho un
daño enorme al clima de los negocios.
Los caminos constitucionales para gobernar, se le cerraron a este
gobierno.
La oposición ha ido construyendo de a poco, estrategias de reacción,
mayorías nuevas en el Congreso de la República y se apoderó hace rato de
la popularidad nacional.
Las marchas que poco a poco han ido creciendo hasta la del 21 de marzo
que fue monumental, son la muestra clara de esta situación.
Pero esas marchas no van a terminar con esta pesadilla.
Petro las minimizó, mintiendo y resolvió que era “la clase dominante“,
que lo quería tumbar para seguir mandando en Colombia.
Pero aun así, hay hondas preocupaciones al interior del Gobierno.
A raíz de esta situación, ha venido tomando fuerza en el colectivo
colombiano, la idea de un paro nacional generalizado promovido desde el
sector privado.
Recuerden Ustedes que Chávez con sus expropiaciones y abusos, destruyó
todo el aparato productivo venezolano, llevando al país a la ruina y al
desabastecimiento.
¡Y no se cayó!
Al contrario, dejó antes de morir a Nicolás
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Maduro Moros, como su sucesor.
Y la pesadilla venezolana no terminó.
Fue ese paro nacional colombiano que
duró 10 días, el que tumbó al dictador Gustavo Rojas Pinilla el 10 de
mayo de 1957 y terminó con 4 años de dictadura.
Pero la situación nacional es bien diferente hoy.
Petro no es Rojas Pinilla, ni llegó al poder con un golpe militar.
Petro hace parte de un sistema mundial
socialista que tiene no solo un libreto político, sino, además, muchas
estrategias para atornillarse en el poder.
Cuba, Nicaragua y Venezuela son ejemplos claros de esta situación.
Sus gobiernos, aunque impopulares, en unos países empobrecidos, se
mantienen con la brutalidad de la fuerza pública.
Ese paro nacional sería un remedio peor que la enfermedad, porque a
Petro le importa poco que las empresas y los negocios se detengan o se
vayan a la quiebra.
Eso no lo mueve.
Al contrario, sería una ayuda para ese plan socialista que gobierna y
domina países empobrecidos.
Hay que empobrecerlos y debilitarlos para poder dominarlos.
Esa es la estrategia socialista.
Ese paro le va a generar multimillonarias pérdidas al aparato
productivo, y eso está en la línea del socialismo.
Sería un paro contracíclico o sea que produciría efectos contrarios a su
propósito.
La otra idea que circula también en un paro tributario.
Vale decir que haya un acuerdo nacional para una suspensión generalizada
en el pago de impuestos.
La idea es dejar al gobierno sin fondos para trabajar.
Pero en el fondo también terminaría produciendo más daños que
soluciones.
Imagínense Ustedes a todos los empleados públicos sin salario, los niños
sin estudio, la crisis hospitalaria y todos los daños colaterales.
Imagínense a los pensionados sin sus mesadas.
Eso no solo hace estragos y le da plenos argumentos al gobierno para
enfrentar a empleados con empresarios.
Sería combustible abundante para atizar su venta de odio de clases que
es la estrategia básica del socialismo.
Ninguno de los dos paros, es en mi criterio la solución a esta pesadilla
llamada Gustavo Petro.
No veo ninguna salida distinta a la que contempla la Constitución
Colombiana.
Esperar y enfrentar como lo hemos hecho hasta hoy, a este errático
gobierno.
Y sacarlo por la vía de las urnas.
Petro sabe que por ese camino constitucional está perdido y que no es
capaz de poner un sucesor.
Por eso anda intentando y explorando una constituyente que le permita
atornillarse en el poder.
Pero ese será motivo de otro análisis.
El paro nacional además de ser una propuesta desesperada, es sin duda
equivocada.
¡Un auto golpe económico multimillonario que no va a conmover ni a mover
a Petro un centímetro!
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