Bogotá, Colombia -Edición: 637

 Fecha: Domingo 05-05-2024

 

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TECNOLOGÍA-CIENCIA

 

 

 

Rakus, el orangután que revoluciona la automedicación en primates

 

 

  la capacidad de los animales para utilizar recursos naturales en su autocuidado y podría abrir nuevas vías de investigación en la farmacología, ofreciendo potencialmente nuevos compuestos para el desarrollo de medicamentos.

 

Además, este estudio subraya la importancia de la conservación de los orangutanes y sus hábitats naturales, no solo por su bienestar, sino también por su potencial para enseñarnos más sobre la biodiversidad y las aplicaciones médicas de las plantas que utilizan. El conocimiento etnobotánico que estos animales demuestran puede inspirar nuevos estudios y aplicaciones en la medicina humana, subrayando una vez más cómo la salud humana está profundamente conectada con la salud de nuestros ecosistemas.

Aunque la habilidad de Rakus para autotratarse es un caso notable, no es el único ejemplo de automedicación en primates. Investigaciones anteriores han mostrado que chimpancés, bonobos y gorilas también utilizan plantas con propiedades curativas. La famosa primatóloga Jane Goodall observó a chimpancés usando hojas para expulsar parásitos intestinales, y estudios recientes en el parque nacional de Loango, Gabón, documentaron a chimpancés aplicando insectos en sus heridas, aunque la identificación exacta de los insectos y sus propiedades curativas aún está en estudio.

 

 

La extraordinaria capacidad de Rakus para aplicar conocimientos médicos tradicionales en su autocuidado no solo reafirma la complejidad de su comportamiento, sino que también nos recuerda la urgencia de proteger a estos seres inteligentes y sus hábitats. A medida que continuamos explorando las profundidades de la inteligencia animal, cada descubrimiento como el de Rakus no solo enriquece nuestra comprensión del mundo natural, sino que también fortalece el llamado a su conservación.

 

En un descubrimiento sin precedentes que ha capturado la atención de la comunidad científica mundial, Rakus, un orangután de Sumatra, ha sido observado utilizando plantas medicinales para tratar sus propias heridas. Este evento, documentado meticulosamente por investigadores del Instituto Max Planck de Conducta Animal en Alemania y publicado en la revista Scientific Reports, marca la primera vez que se registra a un gran simio aplicando deliberadamente un tratamiento herbolario sobre una herida, evidenciando un nivel de autoconciencia y conocimiento médico que rara vez se atribuye a especies no humanas.

 

 

Rakus, que se estima nació en la década de 1980 y vive en la selva de Squa Balimbing en el norte de Sumatra, Indonesia, fue visto usando hojas de Fibraurea tinctoria, una planta trepadora con propiedades medicinales conocidas entre las comunidades locales por combatir enfermedades que van desde la diabetes hasta la malaria. Este macho de orangután, perteneciente a una especie con apenas 7,500 ejemplares restantes, exhibió un comportamiento que hasta ahora solo se había documentado en anécdotas dispersas y nunca en orangutanes.

El incidente ocurrió después de un altercado vocal con otro macho el 22 de junio de 2022, que aparentemente resultó en una herida visible debajo del ojo de Rakus. Tres días más tarde, los investigadores observaron cómo Rakus masticaba y luego aplicaba las hojas de la planta sobre su herida. Este acto de automedicación no solo fue efectivo, sino que también fue seguido por un aumento en su tiempo de descanso, lo cual, según la investigadora principal Isabelle Laumer, podría haber facilitado una recuperación más rápida. "El sueño afecta positivamente a la cicatrización de heridas, ya que durante el mismo aumenta la liberación de la hormona del crecimiento, la síntesis de proteínas y la división celular", explica Laumer.

 

Los componentes activos de la Fibraurea  
 

  tinctoria, incluidos los furanos diterpenoides y alcaloides de protoberberina, son conocidos por sus propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y antioxidantes, lo que probablemente contribuyó a la notable cicatrización observada en Rakus. Dentro de pocos días, la herida comenzó a cerrarse y para mediados de julio, solo quedaba una pequeña cicatriz.

Este comportamiento de Rakus no solo demuestra una comprensión intuitiva de las propiedades curativas de las plantas, sino que también podría indicar la presencia de una forma de transmisión de conocimiento médico entre los orangutanes. Caroline Schuppli, co-investigadora del estudio, sugiere que este uso de plantas medicinales podría haber comenzado como un descubrimiento accidental. "Algunos individuos pudieron tocar accidentalmente sus heridas mientras se alimentaban de esta planta y, por lo tanto, aplicar involuntariamente su jugo en ellas. Como la Fibraurea tinctoria tiene potentes efectos analgésicos, pudieron sentir un alivio inmediato del dolor, lo que les haría repetir el comportamiento más veces", dice Schuppli.

La observación de Rakus es particularmente significativa porque proporciona la primera documentación sistemática de un gran simio tratando activamente sus heridas con una sustancia vegetal biológicamente activa. Este comportamiento podría tener profundas implicaciones para nuestra comprensión de 

 

 

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