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En 1954, más de la
mitad de la población rural era analfabeta y este medio se convirtió en una
alternativa para que las personas aprendieran a leer y escribir. Además, debido
a la falta de acceso al arte, fue un mecanismo para difundir música, teatro y
cine a miles de personas de diferentes regiones de Colombia.
La creación de las programadoras
Las programadoras eran empresas que creaban programas de televisión,
producciones que en un inicio tenían el fin de educar a los colombianos.
Producciones Punch fue la primera programadora privada de la televisión
colombiana. Por su parte, RCN surgió en 1967 y Caracol en 1969. De igual forma,
también estaban RTI, Coestrellas, Tevecine, entre otras.
Aparición de canales privados
El 10 de julio de 1998 cambió a la televisión colombiana, pues fue la fecha en
que salieron al aire dos canales privados: RCN y Caracol.
Antes de este día,
el Estado era el único propietario de los espacios televisivos, el cual
alquilaba a las programadoras. No obstante, después de este año, los privados
pasaron a tener canales completos y propios.
Con la Ley 335 de 1996 y bajo la regulación de la entonces Comisión Nacional de
Televisión (CNTV), la existencia de canales privados surgió como una alternativa
a la televisión nacional, local, regional y comunitaria.
En 1997 se decidió cuáles serían los dos canales privados. La competencia estaba
entre Caracol, RCN y TV Color S.A. (liderado por Punch Televisión).
Publicidad en la televisión
Este medio de comunicación permitió que la publicidad llegara de manera masiva e
inmediata a posibles consumidores.

Las empresas
interesadas en comercializar sus productos y servicios alquilaban los espacios
de la Empresa de Televisión Comercial (TVC) y allí realizaban la publicidad en
programas de concursos, revistas musicales y otros.
“La televisión ha venido evolucionando tanto en la técnica como en los
contenidos. La parrilla de programación se amplió y luego llegaron las novelas.
Se desarrolló también el primer programa y el que se puede considerar más
antiguo de Latinoamérica, que es 'El Minuto de Dios', fundado por el padre
Rafael García-Herreros justamente cuando arrancaron con la primera emisión en el
año 54, que ha sido el único programa con esa antigüedad y con transmisión
ininterrumpida”, acotó Sebastián Jiménez.
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A propósito de este
aniversario, el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá presenta dos exposiciones
que hablan de los comienzos de la imagen y el color en el país.
Este año la televisión colombiana cumple siete décadas como agente de cambio
social y cultural en el país, así como ha tenido una influencia significativa en
la política y el entretenimiento.
No cabe duda que la
televisión colombiana ha trazado un importante camino que ha estado lleno de
sucesos significativos para la transformación y el desarrollo del país.

La llegada de este
medio de comunicación cambió la realidad de la ciudadanía, pues se convirtió en
un espacio que permitió a una gran cantidad de personas ampliar sus horizontes
para saber más sobre el mundo, así como acceder a información, educación,
entretenimiento y cultura.
Cabe resaltar que la televisión también contribuyó a la generación de un relato
con el que la mayoría de los colombianos se sintieran identificados y con el
cual se reconocieran.
De igual forma, gracias a la televisión se modificó la dinámica familiar de la
época, lo cual permitió crear nuevas costumbres, recuerdos y rituales, que aún
se mantienen hoy en día.
Por ello, a propósito de esta conmemoración, y además que en el 2025 se celebran
70 años del programa "El Minuto de Dios" al aire, la Fundación Patrimonio
Fílmico Colombiano, Canal Zoom y Uniminuto presentan la exposición “Una ventana
hacia el mundo: 70 años de la televisión en Colombia", en el Museo de Arte
Contemporáneo de Bogotá, en el que se puede apreciar una muestra que reúne
fotografías, carteles y documentos históricos que revelan la diversidad y
creatividad de la televisión colombiana.
De acuerdo con
Sebastián Jiménez, curador del Museo Arte Contemporáneo (MAC), en estas cuatro
décadas de televisión en el país nacieron los hitos culturales más importantes
del país, el cual se ver reflejado en las dos exposiciones del museo.
“Tenemos la exposición de 'Una ventana hacia el mundo' y 'Fotosfera': obra
fotográfica de la Colección Permanente del MAC, en el que se muestran a través
de fotografías los momentos de los programas que se grabaron en diferentes
periodos. Hay imágenes que muestran cómo se grababa anteriormente, cómo se
utilizaban los dramatizados”, le dijo Jiménez .
Entre los hitos y
anecdotarios de este aniversario se pueden mencionar los siguientes
Fue el domingo 13 de junio de 1954, a las 7:00 p.m.,
cuando se realizó la primera transmisión de televisión en Colombia. Ese
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día, el gobierno
militar de Gustavo Rojas Pinilla cumplía un año en el poder, tras el golpe de
estado que le dio a Laureano Gómez. Por lo tanto, el mandatario aprovechó la
ocasión para presentar la llegada de la televisión al país y dar un discurso que
sería recordado como el primer evento televisado.
Se utilizaron equipos de transmisión alemanes y cámaras estadounidenses para
llevar por primera vez las imágenes en movimiento, en blanco y negro, a los
hogares colombianos que tenían los aparatos o equipos requeridos en esa época.
La llegada del color
La televisión a color llegó a Colombia en diciembre de 1979, es decir, 25 años
después de la primera transmisión en blanco y negro.
Esta primera emisión a color se hizo en un espacio destinado a los programadas
del Instituto Colombiano de Cultura (Colcultura) y se inauguró con las palabras
del entonces presidente Julio César Turbay Ayala, las cuales fueron seguidas por
imágenes de la casa presidencial y de diferentes zonas del país.
Primera
transmisión importante
La primera transmisión a nivel nacional a control remoto fue en 1958 con la
presentación de la "Novena Sinfonía" de Beethoven en el Teatro Colón de Bogotá.
No obstante, apenas en 1968 se utilizó por primera vez la estación portátil
instalada en Inravisión para transmitir el XXXIX Congreso Eucarístico
Internacional, presidido por el papa Pablo VI, en Bogotá.
Un año después, en 1969, se instalaron televisores y pantallas en las plazas de
diferentes municipios y ciudades de Colombia para que la ciudadanía pudiera ver
la llegada del hombre a la Luna al mismo tiempo que el resto del mundo.
Para lograr esta hazaña, la señal se emitió vía satélite desde Houston, Estados
Unidos, se encadenó desde Venezuela y se retransmitió de Norte de Santander a
todo el país.
La revolución de
unión, educación y cultura
Se puede decir que la llegada de la televisión trajo consigo una revolución,
pues propició la unión de la ciudadanía, la educación popular y la divulgación
cultural, entre otras cosas.
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