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Abandono
de lo Real
Desde hace ya muchos años atrás se ha visto que la intención
política se asoció con el reconocimiento por parte de los
gobiernos del mundo desarrollado y de las instituciones por
ellos controladas, de esta nueva realidad o mejor dicho por la
vanidad Gubernamental. Se puede decir que fue cambiada la
claudicación de la geopolítica ante el peso emergente de la
economía, tomando en consideración quien mantiene control o
poder sobre la energía. Pudiéramos decir que la creación de la
Organización Mundial de Comercio se inscribieron dentro de este
propósito y que pudo haber sido un aliciente proveedor de
soluciones sustanciales.
La viabilidad tecnológica se asoció al soporte que las
tecnologías emergentes pudieron dar a la intención política y
manejar las situaciones institucionales con mayor eficiencia. En
efecto, la informática, las modernas telecomunicaciones y la
fuerza expansiva de las comunicaciones marítimas, posibilitaron
el surgimiento de las llamadas cadenas de suministro y de las
cadenas globales de valor, tomando en consideración el comercio
global.
Las cadenas de suministro se identificaban con gigantescos
rompecabezas donde incontables piezas, partes y componentes
productivos se movían a través de diversos países y numerosas
fábricas para integrarse en una manufactura final sin
nacionalidad definida, hoy en día todo esto ha cambiado de
manera rápida. Las cadenas de valor comprendían el rango
completo de actividades globales requeridas para llevar un
producto desde su concepción y diseño hasta su fase final de
mercadeo, distribución y servicios al cliente, ahora se puede
contar con innumerables insumos y productos de toda índole.
Es así como la intención política se asocia con la profunda
decepción causada en el mundo desarrollado con los resultados de
la globalización. Un proceso que estaba llamado beneficiar a las
sociedades liberales, que presumiblemente eran las mejor
posicionadas para capitalizar un mercado global fluido y rápido,
benefició en en cambio a los países en desarrollo. La
integración a ese mercado global de 1.3 millardos de chinos o
1.2 millardos de indios, transformó a las sociedades
occidentales en fortalezas asediadas.
La erosión de la clase media y la evaporación de las industrias
tradicionales en dichas sociedades, posibilitó la emergencia de
poderosos movimientos populistas reñidos con los ideales
liberales. Estas fuerzas, que pugnan por el proteccionismo y el
fin de la globalización, han forzado a los sectores liberales a
sumarse a muchas de sus propuestas. Ello, bajo el riesgo de
verse abandonados por los electores.
es por ello que se deben tomar en cuenta ciertas herramientas
que se han venido dando de manera natural en muchos casos,
debido a los cambios políticos muy poco concertados de manera
deseada, sin embargo los cambios sustánciales se han venido
dando en las migraciones de talentos, sin tomar en cuenta las
realidades sociales, el mundo debe prepararse para nuevos
cambios generalizados y que traerán consigo distintas
estrategias a implementarse para lograr el avance sustancial. Ya
todo cambio y la realidad es otra con sus pro y contra.
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¡Buenos días familia!
Hemos vivido
experiencias que han dejado historia

Por: Zahur Klemath Zapata
zkz@zahurk.com
Esta es la edición 316 de Noticias5
de hoy Viernes 15 de Abril de 2022.
Cada ser humano es una cadena inesperada de consecuencias,
cuando nacemos siempre esperamos lo mejor, pero nunca los
resultados son los que se esperaban. Sobre este tema se ha
escrito desde que se tiene memoria.
Crecí entre el campo y la ciudad, cuando todo a mí alrededor era
más selva que ciudad. Esos tiempos están llenos de recuerdos de
todos los altibajos. Cuando crecía el país cambiaba a pasos
agigantados y nunca se pensó en todo lo que hay ahora. Lo más
traumático fue la violencia porque me tocó vivirla de cerca y
sobrevivir a ella. Fui un exiliado voluntario que me afinque
para siempre donde la vida fue amable y pude alcanzarme a mí
mismo.
He observado el desarrollo del país y he estado siempre presente
en los más importantes acontecimientos casi como un incógnito
pero he visto desde adentro que es lo que ha pasado. Ya casi no
queda nada de ese pasado y lo que continúa son los que hacen
parte del fenómeno Lope de Aguirre.
Pereira es una ciudad muy especial, casi nadie la reconoce, pero
aquí han sucedido hechos que han cambiado la historia del
planeta y los historiadores locales no han visto esa realidad.
Las cosas importantes por su grandeza a veces pasan
desapercibidas porque son hechos que no dan la sensación de ser
especiales. Son parte de la naturaleza y de la existencia misma.
Hoy es una ciudad con una dinámica que pocas veces se ve en
otras ciudades, pero está aquí como si el nevado del Ruiz se
estuviera calentando y listo a explotar. Pero no va a estallar
como una bomba sino que se está madurando como las frutas o el
vino que se añeja.
La ciudad ya no es la misma desde otros puntos de vista, ella ha
crecido gracias a otras personas ajenas al establecimiento que
le han puesto su empeño y creatividad, la han hecho crecer sin
bajarle el dinamismo que va por dentro como los ríos
subterráneos.
No crecí aquí pero la he visto crecer como si estuviera viviendo
en ella como un fantasma que a veces aparece y no se dan por
enterados los detectores de la realidad.
Estas calles ya las recorrí y las he visto cambiar y extenderse
hasta abrir caminos que luego se convirtieron en calles y ya son
avenidas. Estas calles estarán para darle paso a las nuevas
generaciones que sí van a tomar las riendas que nuestros abuelos
construyeron.
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CRONICA GARDEAZÁBAL #393
Recordando antes
del derrumbe

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal
Audio:
https://www.spreaker.com/user/8676384/2022-04-13-05-59-55-computer-record
Nací en un hogar muy católico y religioso en donde me bautizaron
rápidamente, me enseñaron las oraciones de la iglesia y me
obligaron a ir a misa todos los domingos. Eran las épocas en que
la vida de los pueblos giraba alrededor de las ceremonias
religiosas y la asistencia a lo que ahora llaman el culto
dominical había que hacerla perfectamente emperifollado. Era el
vestido dominguero, que solo se usaba para ir a la misa y no
más, entonces ella se celebraba en latín y el cura lo hacía de
espaldas a los fieles. Los sacerdotes usaban sotana para salir a
la calle y en la cabeza se mandaban rasurar un huequito
redondito en la corona del cabello que llamaban tonsura y que
los distinguía por encima de los demás mortales.
Finalmente eran los intermediarios de dios en
la tierra y se les debía obediencia y respeto. Tener un miembro
de la familia como sacerdote resultaba enaltecedor y de alguna
manera las madres católicas buscaban que alguno de sus hijos
tuviera vocación y terminara consagrando en el altar. Dado que
eran casi unos seres sobrenaturales, las ceremonias que
realizaban estaban dotadas de toda la prosopopeya de rigor y
producían estertores en quienes no alcanzaban a entenderlas. Las
misas solo podían celebrarse en las mañanas y los sacramentos,
salvo la confesión, únicamente se administraban a primera hora.
Para poder comulgar en la misas de 6 a 9 era necesario llegar en
ayunas. Todos los miércoles y viernes de la cuaresma no podía
comerse carne roja ni pollo, solo debía consumirse pescado.
Las mujeres no entraban nunca a la iglesia sin
manto ni en pantalones, ni mangas cortas o vestidos que dejaran
descubierto el pecho. Los textos que estaban autorizados para
leerse eran aquellos que pasaban el visto bueno de la censura y
los prohibidos iban al Índice. La moral estaba regida por el
pecado y solo la confesión podía perdonarlos. Quien muriera en
pecado mortal iba al infierno a sufrir eternamente. Quien
tuviera pecados veniales, aquellos que según los códigos
vigentes, nada objetivos, no eran tan graves, iba al purgatorio,
de donde solo lograba sacarlos la Virgen del Carmen con su
escapulario. Si se quería llevar una vida virtuosa, cada primer
viernes de mes debería confesarse y comulgar. Los curas tenían
que rezar todos los días un libraco que llamaban breviario y a
las seis de la tarde inclinarse para el ángelus, cuando sonaban
las campanas de las iglesias.
Nada de eso queda ahora. Todo es apenas un
recuerdo que traigo hoy en plena Semana Santa en un año donde
tal vez estemos viviendo otros derrumbes iguales o peores en
vida y costumbres, creencias y esperanzas.
El Porce, Abril
13 del 2022

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