|
Cárcel de máxima
seguridad para alias “Otoniel”

Policía Nacional
Aunque Darío Antonio Úsuga, alias Otoniel, tiene procesos en
varios estados del país, su destino inmediato es New York, donde
una corte distrital ya le tiene un proceso listo por
narcotráfico y que probablemente unificará los otros procesos
que tiene en su contra.
Mientras avanza el caso estará detenido en un calabozo del
Centro de Detención de Brooklyn, una prisión de seguridad media
que por lo general se usa para crímenes locales bajo la
jurisdicción de esta corte.
Dependiendo de la velocidad con que avance el proceso, este
sería su destino al menos por un año. Pero una vez se resuelva,
bien sea por declaración de culpabilidad tras un arreglo con la
Fiscalía o a través de un juicio, su futuro en EE. UU. al
parecer sería ADX Florence, una cárcel de seguridad extrema o
“supermax” en Colorado, donde van a parar los delincuentes más
peligrosos del país.
Entre ellos asesinos en serie, terroristas, líderes de cultos,
capos del narcotráfico y criminales tan violentos que no pueden
ser retenidos en prisiones donde estarían en contacto con otros
reos. Eso porque Otoniel, como líder de una de las
organizaciones más peligrosas del mundo, reúne las
características para terminar en la temida prisión.
Aunque hay varias cárceles de este tipo en EE. UU. o centros de
detención que cuentan con pabellones de seguridad extrema,
Florence es considerada la prisión de más alta seguridad en todo
el país.
Ocupa unas 20 hectáreas en una remota zona del condado de
Fremont County y solo tiene una vía de acceso que está
fuertemente custodiada. Desde que se construyó ninguna persona
ha logrado escapar. Dado que la mayoría de las personas allí
retenidas están condenadas a cadena perpetua o largas
sentencias, la única salida posible de la cárcel termina siendo
en un cajón.
El concepto de las ADX es el aislamiento absoluto del
prisionero, que debe permanecer 23 horas del día en una celda de
3.5 metros por dos metros hecha toda de cemento reforzado y
donde solo hay una ventana de 10 centímetros de ancha, por lo
general en el techo y diseñada para que el reo no pueda conocer
su ubicación en la prisión.
Tanto la cama, como un escritorio y taburete para sentarse, son
también de cemento.
La celda, donde el prisionero desayuna, almuerza y come, cuenta
con inodoro, ducha y un espejo hecho de acero pulido. Todos
diseños para evitar que el delincuente pueda suicidarse o
represente un riesgo para el personal de la cárcel. Y son
monitoreados 24 horas al día a través de un circuito cerrado de
televisión.
Una vez al día y por espacio de una hora, el prisionero es
llevado a una especie de fosa que se asemeja a una piscina vacía
para que haga ejercicio. En esa fosa la persona puede dar diez
pasos de pared a pared o 31 pasos si decide caminar en círculo.
Tan extremas son las medidas de Florence que a lo largo de los
años ha sido cuestionada incluso por empleados de la prisión. En
el 2015, por ejemplo, Robert Hood, que fue el director de la
cárcel por muchos años, le dijo al New York Times que la cárcel
“no había sido diseñada para humanos”.
Se cree, por ejemplo, que una de las razones por las que
Inglaterra no ha extraditado a Julián Assange, el fundador de
Wikileaks, es por la posibilidad de que sea llevado a esta
prisión o una semejante.
|
|
Reforma a la Ley de Garantías revertida

La polémica Ley de Garantías se cayó por vicios de constitucionalidad,
es decir, por irregularidades en el trámite de esa norma ante el
Congreso, fallas sobre las que se había alertado desde finales de 2021.
El punto final que se le pone a la reforma que había cambiado los
parámetros de la ya tradicional Ley de Garantías para las elecciones de
este 2022 tendrá retroactividad, lo que se traduce en que los contratos
que se hayan firmado en este tiempo deben reversarse.
Si hubo desmebolsos de dinero durante mencionado lapso esos fondos
deberían reembolsarse nuevamente, un tema delicado si se tiene en cuenta
que en este tiempo se han movilizado recursos por $52.3 billones a los
que ya les está siguiendo la pista la Contraloría.
Las cifras que reveló esta semana esa institución dejan ver el trasfondo
de los cuestionamientos a esa norma: desde que empezó a regir, el 13 de
noviembre de 2021, se han firmado 645.495 contratos a los que la
Contraloría les puso.
La ponencia que tumbó esa norma es de la magistrada Diana Fajardo y son
tales las implicaciones de esta decisión que el alto tribunal publicará
en los próximos días unos parámetros sobre cómo se deben retroceder los
convenios ya firmados, según conoció EL COLOMBIANO.
La votación que tumbó la Ley de Garantías estuvo en una proporción 8 a 1
y el magistrado Antonio José Lizarazo se apartó de participar en la
decisión.
La reforma a la Ley de Garantías fue aprobada por el Congreso en 2021
dentro de la votación del presupuesto general de la Nación y dio la
posibilidad de celebrar contratos de entidades territoriales en los que
participara el Gobierno Nacional, a pesar de estar en un año electoral.
El problema sobre esa diligencia es que se tramitó por fuera de los
parámetros que establece la Constitución, ya que ese tipo de cambios
deben aplicarse bajo el formato de una ley estatuaria y no con un
artículo incluido dentro de otro proceso legislativo, como sucedió en
este caso.
En otros términos, una ley estaturia solo podía modificarse con un
trámite de la misma categoría, y no con una reforma. Tras la decisión de
la Corte Constitucional la Ley de Garantías volverá a operar tal como
estaba trazada hasta antes de finales de 2021.
Profesionales peor pagados en
Colombia

Licenciatura en Lengua Castellana y Literatura
Esta carrera se basa en el estudio de la lengua española o
castellana, con la finalidad generar profesionales con
capacidades para analizar, investigar conceptos y emplear el
lenguaje, así como la escritura de manera correcta.
Al mismo tiempo, consiste en la formación de docentes con altas
capacidades pedagógicas que puedan transmitir los saberes
articulados de |
|
la lengua hispana y la naturaleza de este idioma para que sea
aplicado con exactitud y se transmita conforme pasa el tiempo.
El licenciado en Legua Castellana y Literatura puede ganar desde
$1.100.000 hasta $1.200.000 en promedio.
Veterinaria
La veterinaria es una de las carreras con mayor proyección al
futuro, dado que estudia las enfermedades, dolencias o problemas
de salud de los animales y su tratamiento, siendo una profesión
vital en la sociedad.
A su vez, conforme pasa el tiempo, ha ganado terreno no solo en
cuanto a los animales domésticos, sino que se ha convertido en
una área vital para el sector productivo del campo.
Los médicos veterinarios ganan entre $1.200.000, siendo el
salario promedio, y $1.700.000, dependiendo de la clínica o
lugar de trabajo.
• Lea también: Las 5 carreras con los profesionales más felices
Nutricionista o nutriólogo
La carrera de nutrición o nutriología se ha convertido en una de
las más populares en los últimos años por su estrecha relación
con la salud humana, ya que estudia la importancia de los
alimentos, sus compuestos y el comportamiento del cuerpo frente
a la ingesta de estos.
Adicionalmente, trabaja en los regímenes alimenticios que debe
seguir una persona, con el objetivo de obtener los nutrientes
necesarios para mantener un estado de salud óptimo, tener un
metabolismo sano y mantener un peso ideal.
El nutriólogo, también llamado nutricionista, puede recibir un
sueldo de $1.200.000, si es recién egresado, el cual varía con
la experiencia o el lugar de trabajo.
Profesional en Comercio Exterior
Este programa aborda una serie de componentes políticos,
sociales y económicos, por tal motivo, es considerada una
carrera interdisciplinaria, entretanto, estudia los mercados
nacionales e internacionales, lo cual permite que empresas
colombianas tengan oportunidades de llevar sus productos al
extranjero.
Por otra parte, permite que organizaciones de otros países
puedan incursionar en territorio colombiano, esto sin afectar la
economía de las compañías nacionales, y se mueva el comercio en
el país, teniendo en cuenta los contextos sociales.
El sueldo de un profesional de esta área oscila entre $1.280.000
y $1.700.000.
Ingeniería de Alimentos
Esta industria cada día requiere más profesionales que puedan
crear y desarrollar alimentos que aporten los nutrientes
adecuados para los seres humanos, satisfagan necesidades
alimenticias y no generen reacciones adversas o tóxicas.
Adicionalmente, este ingeniero debe velar por el correcto
funcionamiento de los procesos de extracción de materias primas,
transformación de los compuestos, empaquetado, refrigeración,
entre otros, para que los alimentos sean propicios para el
consumo humano.
El ingeniero de alimentos puede ganar un sueldo entre $1.050.000
y $1.600.000, en algunos casos puede superar los 2 millones de
pesos.
 |
|