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España con la inflación más alta
en 36 años

Inflación interanual a junio de 10.2%, la más alta en los últimos 37 años,
inéditos precios en luz (300 euros mensuales), gas (mínimo 105 euros) y escasez
de algunos alimentos reflejan el verdadero estado de la Nación española, la que
el presidente socialista Pedro Sánchez busca minimizar con nuevos impuestos a
los que llamó “grupos dominantes” y algunas ayudas sociales.
Aunque admitió que la inflación es el mayor problema actual de España y aseguró
que va “a dejar la piel para defender a la clase media trabajadora del país”,
sus anuncios en el discurso del martes sobre el Estado de la Nación no estipulan
medida alguna para frenar el alto costo de vida y, por el contrario, se teme que
con los nuevos impuestos a las empresas energéticas y la banca se trasladen a
los precios finales de consumidores y clientes.
Argumenta el jefe de gobierno español que estos sectores, con los que se
encuentra en alta tensión tras el anuncio de los gravámenes, deben “contribuir a
los efectos que está generando la inflación” porque están sacando réditos de la
situación actual, bien por el alza en las tasas de interés o por la cotización
del petróleo por encima de los US$100 el barril.

Sánchez anunció impuestos temporales a las grandes energéticas se aplicará
durante dos años sobre los beneficios registrados en 2022 y 2023, con el
objetivo de recaudar 2.000 millones de euros cada ejercicio, mientras que el
dirigido a las entidades financieras hará lo propio con una recaudación estimada
de 1.500 millones al año. Ello supone un impacto total en la recaudación de
7.000 millones.
"Se habla a menudo de los beneficios caídos del cielo, pero en realidad no son
tales. Los sobrebeneficios no caen del cielo, salen del bolsillo de los
consumidores que pagan los recibos", aseguró Sánchez al tiempo que
mencionó que “este Gobierno
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no va a tolerar que haya empresas o individuos que se
aprovechen de la crisis para amasar mayor riqueza a expensas de la mayoría,
porque las dificultades de una mayoría no pueden ser las alegrías de una
minoría".
Estos gravámenes se suman a los decretados recientemente como son el 18% en el
Impuesto sobre Sociedades que se aplica desde este año a la banca y las empresas
de hidrocarburos. Asimismo, a las entidades financieras también se les aplica el
Impuesto sobre las Transacciones Financieras, conocido como 'tasa Tobin', que
entró en vigor el pasado año.

Los anuncios gubernamentales causaron malestar en los sectores afectados, fuerte
reacción política de la oposición y preocupación ciudadana por considerar que no
enfrentan la grave situación económica al igual que podrían elevar los precios
de combustibles, gas, luz y servicios financieros.
El líder del conservador Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, aseguró que
mencionado el Debate sobre el estado de la Nación dejó en evidencia que el
Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos está "en crisis" y en
"descomposición".
Además, criticó el "rompecabezas" de medidas, las que
consideró una “copia”, o mejor una imposición de sus socios gobernantes y la
vicepresidenta Yolanda Díaz.
Recordó que este gobierno socialista ha subido los impuestos 24 veces y ahora
pretende hacerlo dos veces más, en detrimento de la empresa privada y que sin
duda no solucionan la crisis que enfrentan día a día los españoles.
Así criticó que “las propuestas de Pedro Sánchez son para
ayudar a la gente a "llegar a fin de mes" y no para enfrentar la galopante
inflación.

"No son medidas que debamos de tomarnos en serio", argumentó para añadir que
"probablemente" serán los ciudadanos los que los paguen con "más intereses en
los préstamos", "más comisiones en los bancos" o "encarecimiento del crédito
para las empresas".
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A su entender, algo similar ocurrirá con las
eléctricas. Por eso calificó como "muy injusto" para las rentas medias y
bajas que el objetivo del Gobierno sea que los ciudadanos sigan "pagando
la inflación…Si lo pagamos los ciudadanos, por supuesto que estamos en
contra", insistiendo que hay creciente temor de esos nuevos gravámenes
repercutan en los cotos que pagan los ciudadanos, pese a que el gobierno
insiste que ‘prohibirá’ vía estricta vigilancia y fuertes sanciones que
ello ocurra.
Núñez Feijóo reconoció que el discurso ante el Parlamento de Sánchez
dejó claro que su gobierno quedó atado con Podemos, pero más allá de eso
no se visualiza interés alguno para frenar los precios de la canasta
familiar y los servicios públicos.
Justificaciones
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El jefe de gobierno español recordó en su intervención
que la escalada inflacionaria no es exclusiva de España, no es un “mal
endémico” sino que afecta a todo el Planeta y, en concreto, “está
aumentando bruscamente en el 75% de las economías desarrolladas”,
producto en gran parte de factores externos como la guerra en Ucrania y
la aún no superada crisis de suministros generada por la pandemia del
Covid-19.
Así, en materia energética y pese a poner en valor las medidas aprobadas
en España junto con Portugal para poner límite a la escalada del precio
del gas, Sánchez no quiso descartar "nada" de cara al futuro, "incluso
que Putin decida cortar el gas a Europa como arma de guerra. Esto
tendría un impacto sobre la economía europea y española", argumentó.
Por ello hizo una llamada a la ciudadanía: “deberemos adoptar medidas de
ahorro energético y en ello es clave impulsar el teletrabajo, fomentar
el transporte público, bajar un poco la temperatura de la calefacción o
subirla en el aire acondicionado".


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