|
EDITORIAL
Un llamado a la unión
Con bastante desorden, discusiones y desacuerdos
se instaló el nuevo Congreso de la República. Los colombianos
observamos como estuvieron a la orden del día las rechiflas
contra el actual presidente Iván Duque que, aunque se las merece
no era la vía para inaugurar este nuevo Congreso.
Este mensaje de desacuerdo que dio el Congreso en este nuevo
periodo legislativo, en definitiva, no puede ser el mensaje
dirigido a los colombianos que estamos cansados de la división y
que se evidenció en las urnas es que todos queremos un cambio.
Es hora de la unión, es cierto que la gestión del presidente
Iván Duque fue nefasta, pero es hora ya de pasar la página,
mirar hacia el futuro y entre todos empezar a construir un mejor
país.
Aunque muchos no estuvieron de acuerdo con la elección de
Gustavo Petro no es el momento que estos contradictores se
llenen de odio y acudan a la crítica y desprestigio del Gobierno
Nacional persiguiendo una determinada ideología.
Es hora de dejar a un lado el odio y la ideología, los que son
uribistas y los que no, los que votaron por Petro y los que no,
la realidad es que los de derecha, izquierda o centro, o como
queramos llamarlos, todos absolutamente todos como colombianos
queremos que nuestra casa progrese.
Sin embargo, para lograr superar todas estas rencillas, se hace
necesario que unamos fuerzas y seamos constructores del país,
una iniciativa que podemos realizar desde nuestras comunidades,
nuestra universidad, nuestro barrio.
Para lograr todos estos objetivos se hace necesario un cambio de
mentalidad enfocada a la igualdad y a la inclusión social y en
definitiva el hecho que indígenas se encuentren ocupando grandes
cargos, es un gran paso que damos hacia la comprensión y
aceptación social que todos somos iguales en esta sociedad.
Es por esta razón que desde Noticias5 enviamos el mensaje no
solo a los colombianos, sino a las personas que viven en el
exterior para que apoyen las transformaciones de unión y
esperanza que pueden cambiar a Colombia.

|
|
Somos una clase
de amor y retazos

Por: Zahur
Klemath Zapata
zkz@zahurk.com
Al principio de nuestra historia éramos simplemente salvajes que
corríamos de lado a lado buscando que comer. Todo era normal,
natural y nada impedía que nuestras vidas se juntaran y dieran
nuevas vidas. Todo siempre fue bueno no hay porque negarlo.
Los días y las noches se juntaron en un eterno abrazo y el
tiempo se fue deslizando como si fuera una aureola que cubriera
nuestro horizonte. Más un día como ocurre en todas las historias
nos fuimos apartando los unos de los otros y cada cual fue
creciendo en diferentes latitudes donde encontró su propio
reposo.
La historia genética nos cuenta que nuestras raíces son las
mismas con variantes como los ríos tienen cuando nacen hasta
convertirse en un caudaloso río que termina en el mar. Todos
ahora estamos en ese mar viviendo y luchando para poder
sobrevivir a lo que no sabemos qué vendrá.
En los últimos milenios hemos desarrollado creencias
particulares que nos hacen creer que somos diferentes y que unos
pocos llevan en sí un distintivo que los hace superiores a los
demás. Ellos creen que eso es verdad por estar en posiciones
nacidas por las circunstancias que de otra forma serían parte de
la multitud que deambula por las calles de cualquier ciudad.
Todos hemos nacido por circunstancias diferentes, aunque creamos
que la de cada uno fue particular o simplemente un accidente o
un brutal ataque en una noche de luna llena. Pero estamos aquí
eso sí es verdad.
Hoy que la sociedad ha crecido y ha establecido sus parámetros
nos miramos y tratamos de ubicarnos en el mejor sitio para poder
estar cómodos y así observar el paso de los días y quienes por
el frente de nuestra mira pasan. En ese mirar podemos distinguir
a veces las diferencias que existen entre las cosas buenas y
malas.
La vida no es simple, a pesar que lo es, pero nosotros somos tan
complicados que todo lo que vemos lo comparamos y nos olvidamos
que somos una clase de seres humanos hechos de amor y retazos,
pero no lo vemos así porque cada uno lleva muy adentro su propia
orquesta que solo toca cuando todo el mundo se va.
Cuando me miro al espejo a veces no me reconozco porque pienso
que mi otro yo salto fuera del espejo y no lo puedo alcanzar
porque está más allá en la distancia que nos separa de la
realidad y el sueño. Y es aquí donde todos nos encontramos
buscando esa clase que nunca tuvimos pero creamos para sentirnos
importantes frente a la realidad de los acontecimientos que se
suceden cada día.
Despierta, despierta, hay un voz que se repite detrás me dé mí
no como un eco sino como una exclamación de miles de voces que
gritan que todo va a estar bien.
|
|
Crónica de Gardeazábal #457
AL CAÍDO CAERLE

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal
Audio:
https://www.spreaker.com/episode/50666542
Antioquia ha estado pasando tragos amargos desde hace días. De
tumbo en tumbo, resistiendo los garrotazos o negando sus
errores, ha visto ir desmoronando esa imagen de respeto que
Colombia entera le tenía. El chasco de Hidroituango.
El reconocimiento público de los hilos que unían
actitudes, actividades y ganancias entre EPM y la clase
empresarial antioqueña, incluida la misma hidroeléctrica.
El fracaso de los tres candidatos presidenciales, en especial el
de Fico en el penúltimo envión. La pérdida de prestigio y apoyo
alrededor de la figura de Uribe y su manera de gobernar y hacer
política.
La batalla, no definida todavía pero muy dañina
desde donde se le mire, entre el GEA y el grupo Gillinsky. El
descrédito que de alguna manera ha afectado a ese otrora
empresariado pujante por haberse conocido los métodos y los
procedimientos de sus administradores que abrieron la grieta
para que penetraran sus hasta entonces invencibles murallas de
enrocamientos.
Todo eso, y en especial el espectáculo de divisionismo que nunca
pensamos los colombianos ver en Antioquia donde siempre remaban
juntos para salir adelante. Todo, repito, se coronó esta semana
con la cereza que le faltaba al pastel.
Por un lado, la imputación al exalcalde Salazar, al exgobernador
Ramos, al exgerente del IDEA y al actual rector de la
Universidad de Medellín por haber gestado y aceitado las
bisagras para que se abrieran las puertas y siguiera adelante la
mayúscula pretensión de Hidroituango.
Y, por otro lado, la declaración de duda sobre el
origen de los bienes del exgobernador y exalcalde Luis Pérez,
dejándolo casi sin espacio para defenderse aunque fuese con el
argumento de la buena fe del comprador.
Una y otra cosa, aporrean mucho más a Antioquia y a sus gentes
porque no hay nada que duela e irrite más que al caído caerle.
Ojalá que todos puedan defenderse ante quienes les van a
investigar y juzgar, así se evidencie desde ya el fallo que
pretenden conseguir.
Pero, fundamentalmente, que Antioquia sea capaz de levantar
cabeza con dignidad y no con desespero porque lo más grave que
pudiera sucederle a este país es que el territorio de mis
ancestros decida volver a jugar con la vieja idea de una
Antioquia independiente, libre y soberana, pues ya lo han estado
presentado como la próxima meta paisa en consecuencia y como
presunta solución a todo lo que ha pasado y está sucediendo.
El Porce, julio 21 del 2022
|
|