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Mi País del Tinto N -12

Por: Rubén Darío Varela
“Las flores y las plantas de nuestra región y los balcones que de lejos
se
veían hasta verdes por tanta ‘mata".
Yerbabuena, yantel, guayacán amarillo, nogal cafetero,
ceiba, entre otras
plantas, además de flores como azucenas, rosas, claveles y girasoles son
los productos que ‘Don Pacho’ ofrece en su carreta, unos
artículos muy pero muy
diferentes a los que generalmente ofrecen los vendedores
ambulantes en la ciudad de Pereira.
Como dice el cuento, literalmente ‘Don Pacho’ es una huerta al
hombro que no solo
recorre de manera esporádica la ciudad de Pereira, sino que
también otros pueblos aledaños del eje cafetero, evidenciando de
este modo la gran
importancia que tienen las plantas y las flores en nuestra
vida.
Que nosotros en ‘Mi país del tinto’ tengamos acceso a este tipo
de mercado tanto de
plantas como de flores, es una fehaciente señal que no
hemos olvidado nuestras raíces campesinas porque en nuestra
tierra todos somos hijos
de campesinos que con el sudor de su frente laboraban
en el campo cogiendo café y como decían nuestros abuelos, ‘voleando
azadón’.
Además, somos nietos y bisabuelos de aquellas señoras que solían
usar delantales blancos,
pero en ocasiones manchados con chocolate o agua de
panela, uniforme que era de seguido visto por hombres arrieros
que ‘trasegaban´ por las
calles en mula y en ocasiones alzaban su mirada hacia
el cielo y observaban enredaderas, matas millonarias, cedros
rosados y Urapanes y
Eucaliptos.
Ahora después de muchos años en mi ‘País del tinto´ y
especialmente en la zona
cafetera con la llegada del Internet, la tecnología y los nuevos
hábitos culturales se ha perdido un poco aquella esencia.
En realidad, en
mi adorado ‘País del tinto’ y en mi eje cafetero solo sobreviven
uno que otro balcón
pintoresco y repleto de plantas, flores y materos a doquier.
La verdad es que en mi ´País del tinto’ se acabaron los balcones
y la época de las matas
en cantidad.
El cemento cada vez le gana la batalla al
sensacional color verde de la naturaleza, el verde, el mismo
color de la esperanza,
del yantel, de la mata millonaria, del eucalipto y de la sábila
que se encargan de embellecer a mi ‘País del tinto’.
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Cuáles son las prácticas de un Budista
Sammasati

Por:
Gongpa Rabsel Rinpoché
Lama Sammasati para Latinoamérica
En la comunidad Sammasati, seguimos las enseñanzas de
todos los grandes maestros: Buddha, Krishna, Lao Tse, Confucio, Jesús y
Mahoma, por eso nos consideramos una comunidad multifé. El principal
objetivo de la Comunidad Sammasati es alcanzar la budeidad, o sea
alcanzar la iluminación, entendiendo por iluminación:
1. Liberarnos del Sufrimiento y 2. Liberarnos del ciclo
de nacimiento y muerte, o sea liberarnos del samsara. Por eso, la
filosofía de vida Sammasati, es una filosofía liberadora. Ahora veamos
que practica diariamente un budista Sammasati.
Un budista Sammasati, realiza diariamente tres (3) prácticas: Pañña,
Sila y Samadhi.
Pañña significa Sabiduría. Sila significa
Actitud Recta. Y Samadhi significa Control de la mente. En estas
tres (3) prácticas se articula el Noble Óctuple sendero que nos enseñó
Buda en las cuatro nobles verdades.
En otro artículo hablaremos en detalle de estas cuatro nobles verdades.
El
Noble Óctuple sendero es una guía de vida, que nos enseñó
directamente Budha. Este sendero nos conduce a los estados de plenitud y
al nirvana. Es un proceso gradual de crecimiento espiritual.
Normalmente
se representa por un timón de ocho brazos, cada uno de los cuales
simboliza uno de los aspectos a cultivar como garantía de obtención de
una felicidad verdadera.
Paññā (en pali) se puede traducir al español de la
siguiente manera: sabiduría, comprensión, saber hacer, agudeza
cognitiva, así como discernimiento.
Sila (en pali) es un concepto budista que se traduce normalmente
por moralidad, honestidad o conducta apropiada y se refiere a la pureza
moral de palabra, acto y pensamiento.
Samadhi es el estado de conciencia que se alcanza cuando, durante
la meditación, la persona siente que se está fundiendo con el universo.
El Noble Óctuple Sendero es el camino que nos enseñó Budha para
liberarnos del sufrimiento.
1. Visión Correcta.
2. Intensión Correcta.
3. Palabra Correcta.
4. Acción Correcta.
5. Modo de Vida Correcto.
6. Esfuerzo Correcto.
7. Atención Correcta.
8. Meditación Correcta.
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El hacinamiento no se cura construyendo más cárceles
Por: escritor@pereira.com
Ante el último pronunciamiento de la Personera
Municipal de Pereira Sandra Lorena Cárdenas realizado esta semana y que
hace referencia a la denuncia que el hacinamiento en la cárcel de La 40
de la ciudad tiene una sobrepoblación de más del 100 por ciento
sobrepasando el número de 1.200 internos, bien es pertinente reflexionar
acerca de esta actual situación.
Y es que es pertinente como se dice coloquialmente poner ´el dedo sobre
la llaga´
en este asunto, no solo por el hecho del incremento de este
hacinamiento, sino también por otra denuncia aún mucho más grave que
hizo la Personera Sandra Lorena Cárdenas y que tienen que ver con las
precarias condiciones de salud que padecen los reclusos, siendo esta una
de tantas consecuencias que trae consigo el fenómeno del hacinamiento,
no solo en la capital risaraldense, sino en todo el país.
La verdad no se puede esconder con un dedo y es que realmente este
centro penitenciario no cuenta con el personal suficiente para atender a
los internos dado al hecho que es una situación que cada vez más se
complica debido al sobrecupo que se viene presentando desde hace muchos
años y que lastimosamente en el día de hoy no tenemos una solución
eficiente que contribuya a erradicar esta problemática de raíz.
Ya se ha venido dándole mucha pólvora a la iniciativa de
construir un nuevo centro penitenciario para la ciudad de Pereira en el
sector de Combia, un proyecto que marcha lento como el paso de una
tortuga, mientras los reos siguen padeciendo de brotes de enfermedades
sin que tengan una atención médica oportuna, digna de seres humanos.
¿Pero realmente esta es la solución?
Se habla de construir otra cárcel para mitigar el sobrecupo, incluso de
ampliar la cobertura de la aplicación de la figura judicial de casa por
cárcel (que me parece toda una barbaridad), en fin, son muchas las
soluciones que desde el Inpec y el Gobierno Nacional se mencionan. Lo
curioso, eso sí en mi juicio es que la solución de raíz a este problema
no es la mejoría de infraestructura carcelaria ni la construcción de
otros centros penitenciarios, ni siquiera la inyección de más recursos
económicos. NO esa no es la solución.
Lo triste del asunto es que la verdadera solución casi nadie la
menciona, ni la aplica, es más, es muy desalentador, porque ni siquiera
hace parte de la distribución de recursos, o si se presenta se destina
un muy deficiente recurso para trabajar en algo tan pero tan importante
como lo es la PREVENCIÓN y educación en poblaciones vulnerables, porque
la verdadera solución es que estas personas no vayan a las cárceles.
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