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Tecnología y cocina: ¿Cómo nos ha
cambiado la vida?

Las formas de cocinar están cambiando, actualmente nuestro
estilo de vida con un ritmo frenético apenas nos deja tiempo
para cocinar. Pero el avance de la tecnología está permitiendo
que podamos realizar gran variedad de recetas con menor
esfuerzo. Cocinar ya no es tan difícil. En las últimas décadas
nuestra forma de cocinar ha evolucionado hasta límites
insospechados, debido en gran parte a un estilo de vida actual
que nos impide disfrutar del tiempo y dedicación necesario para
cocinar. Por otro lado, tenemos al alcance más ingredientes,
influencias gastronómicas e inquietudes culinarias, por lo que
la llegada de las nuevas tecnologías, que ya forman parte de
nuestras rutinas diarias, nos pueden ayudar a sacar más partido
de la cocina y todo aquello que la rodea.

Esta evolución de tecnología y cocina nos permite disfrutar de
una estancia mejor equipada, más versátil y fácil de usar,
gracias a conceptos como la domótica, los nuevos gadgets
tecnológicos y las aplicaciones más revolucionarias en los
electrodomésticos que conforman la cocina, cuyas prestaciones
responden a nuestras necesidades diarias con más eficacia y
mayor funcionalidad.
Electrodomésticos que nos
cambiaron la vida en la cocina

Poco más de medio siglo atrás, en la mayoría de los hogares, no
se disponía del soporte de los electrodomésticos que hoy en día
forman parte de nuestras vidas de manera natural y totalmente
imprescindible.
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Al empezar la década de los 60, únicamente el
19% de los hogares contaban con un frigorífico y un escaso 24% tenía
lavadora en casa, por entonces un gran lujo.
Tras unos años, en los que se produjo un
éxodo masivo de población de las zonas rurales a las ciudades, los datos
se multiplicaron por dos, hasta la actualidad, en la que es poco
probable que cualquier vivienda no disponga de una nevera, una lavadora,
una zona de cocción, horno, microondas, lavavajillas, etc.

Lógicamente, nada tienen que ver los electrodomésticos de hace 50 años
con los actuales. Tecnología y cocina se dan la mano para
proporcionarnos neveras más sofisticadas, lavadoras con multitud de
programas y aplicaciones sorprendentes, sistemas de placas de inducción
que han revolucionado nuestra forma de cocinar, etc.
En la actualidad ya podemos cocinar a baja
temperatura en nuestra propia casa, tal y como lo hacen los grandes
chefs o disfrutar de las prestaciones más asombrosas de los hornos a
vapor, como los propuestos por la firma De Dietrich, una Maison francesa
de alta costura gastronómica, en el sector de equipamiento para la
cocina, con más de tres siglos de historia.
La revolución en la cocina

Las antiguas cocinas de hace más de 100 años poco tienen que ver con las
actuales. Aunque las primeras cocinas experimentales a gas se inventaron
a principios del siglo XIX resultaban muy peligrosas por la frecuencia
en la que se producían explosiones y gases peligrosos.
No fue hasta 1890 cuando aparecieron los
primeros fogones eléctricos en las casas de las familias más acomodadas,
y aunque supuso una auténtica revolución, resultaban poco eficientes, ya
que estaban equipadas con termostatos rudimentarios y solo se podía
controlar y regular la temperatura de forma aproximada. Los alimentos no
se cocían adecuadamente; o se carbonizaban o quedaban demasiado crudos.
En 1920 muchas viviendas ya disponían de cocina eléctrica, aunque en los
hogares más humildes el carbón seguía siendo la norma. Años más tarde
empezaron a implementarse las primeras cocinas de vitrocerámica, una
auténtica revolución que sirvió de precedente de las actuales cocinas de
inducción. |
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Cocinas
de inducción

Las cocinas de inducción se han convertido en un elemento imprescindible
en el diseño de cocinas del siglo XXI. Energéticamente más eficientes y
muchísimo más fáciles de limpiar que las antiguas cocinas a gas,
funcionan mediante un campo electromagnético creado por un núcleo
ferromagnético que calienta el recipiente (olla o sartén) en lugar de la
superficie de cocina. El resultado son unas placas mucho más seguras al
tacto y una gran eficiencia energética.
Las placas de inducción de De Dietrich ofrecen multitud
de soluciones combinables que te permitirán utilizar distintos modos de
cocción en una sola placa e incluso añadir una plancha o grill
extraíbles para disfrutar de la mejor experiencia culinaria en tu propia
casa. De esta forma la versatilidad del gas se une a la limpieza y la
seguridad de la inducción.
Frigoríficos inteligentes
En el último siglo, el concepto de refrigeración de alimentos en el
hogar ha cambiado radicalmente. Los primeros frigoríficos de la era
moderna llegaron al mercado desde los Estados Unidos en la década de los
años 20, y aunque revolucionaron la cocina doméstica eran extremadamente
tan caros e ineficaces como peligrosos. El circuito refrigerador
desprendía grandes cantidades de calor y, por si fuera poco utilizaba
sustancias tan peligrosas como el dióxido de azufre o metanoato de
metilo, que en caso de fuga podían provocar ceguera, graves quemaduras
en la piel e incluso un incendio.
A partir de los años 60 se consiguió mejorar en el diseño y algunas
prestaciones de los nuevos frigoríficos, aunque consumían cantidades
ingentes de energía. Este factor no preocupaba mucho al público hasta
que llegó la crisis del petróleo, hecho que provocó que los consumidores
empezaran a vigilar una factura de la luz que ya empezaba a ser
dolorosa.
Desde entonces y gracias a la intervención de gobiernos y fabricantes
que plantearon nuevos estándares de eficiencia energética se produjo una
nueva revolución en el concepto de los electrodomésticos y concretamente
en los frigoríficos. Se sustituyeron antiguos materiales de aislamiento
e introdujeron nuevas bombas más eficientes como preludio de los
frigoríficos que conocemos hoy en día.

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