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Inundaciones
en el sur de Brasil dejan más de 140 muertos

El sur de Brasil se encuentra en una situación
crítica debido a las devastadoras inundaciones que han afectado
al estado de Río Grande do Sul. Hasta el momento, se han
reportado al menos 148 muertos y 127 desaparecidos, mientras que
más de 619.000 personas han sido desplazadas de sus hogares para
salvar sus vidas. Las regiones metropolitanas de Porto Alegre,
la capital del estado, y varias localidades del sur están
inundadas, transformando las calles en ríos de lento caudal.
Dos semanas después del inicio de las lluvias torrenciales, el
río Guaíba, que atraviesa Porto Alegre, ha alcanzado niveles
históricos. Según la Agencia Nacional de Agua y Saneamiento
Básico (ANA), el nivel del Guaíba alcanzó los 4,78 metros el
pasado lunes y se espera que continúe creciendo hasta llegar a
los 5,5 metros. Esta situación ha llevado a las autoridades a
emitir advertencias sobre nuevas inundaciones en al menos cuatro
ciudades.
Eduardo Leite, gobernador de Río Grande do Sul, ha instado a los
miles de desplazados a no regresar a sus hogares debido al
riesgo de deslizamientos y la creciente amenaza de los ríos. Por
su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha
pospuesto su viaje a Chile para hacer frente a este desastre
climático, el cual ha empeorado con las precipitaciones de las
últimas horas.
Porto Alegre enfrenta el mes de mayo más lluvioso desde 1961,
según el Centro Nacional de Vigilancia y Alerta de Desastres
Naturales (Cemaden). La combinación de corrientes tropicales y
polares en el sur de Brasil ha llevado a períodos de sequías y
lluvias cada vez más intensas, exacerbadas por el cambio
climático, según los científicos. Aunque las inundaciones no son
un fenómeno nuevo en esta región, su gravedad ha ido en aumento.
La magnitud de este desastre ha forzado a cientos de miles de
residentes desplazados a considerar la posibilidad de
reconstruir sus vidas en terrenos más altos, lejos de las zonas
inundadas. Este fenómeno se ha convertido en uno de los mayores
casos de migración climática en la historia reciente de Brasil.
Cassiano Baldasso, un empresario local de Muçum, una pequeña
ciudad ubicada 150 kilómetros río arriba de Porto Alegre, ha
tenido que retirar barro de su casa por tercera vez en siete
meses. “No tengo idea de a dónde voy, pero será en algún lugar
lejos del río, donde nuestras vidas no corran riesgo”, comentó
Baldasso a la agencia Reuters.
El alcalde de Muçum, Mateus Trojan, ha afirmado que muchos de
los 5.000 residentes de la ciudad tendrán que reubicarse, y su
oficina planea reconstruir el 40% de la ciudad en otras áreas. A
nivel estatal, casi 81.000 personas se encuentran en albergues y
otras 538.000 están alojadas en casas de amigos y familiares.
La situación en Río Grande do Sul sigue siendo crítica, y las
autoridades trabajan incansablemente para brindar ayuda y
coordinar los esfuerzos de rescate. Mientras tanto, las
comunidades afectadas enfrentan un futuro incierto, con la
esperanza de poder reconstruir sus vidas lejos del alcance
devastador de las aguas.
Tanques
israelíes se adentran en Rafah mientras Turquía solicita
intervención de la CIJ

El conflicto en Gaza ha escalado dramáticamente,
con el ejército israelí profundizando su ofensiva en Rafah y
adentrándose nuevamente en áreas del norte de la Franja de Gaza.
En las últimas 24 horas, al menos 82 personas han muerto y 234
han resultado heridas en todo el enclave palestino, cifras
significativamente más altas que las registradas en semanas
anteriores. El Ministerio de Salud de Gaza informó que el total
de víctimas mortales ha ascendido a 35.173.
La situación en Rafah, una gobernación en el extremo sur de la
Franja de Gaza, ha generado una mayor alerta. Más de 1,4
millones de personas han buscado refugio en esta zona, tras ser
forzadas a abandonar otras áreas del enclave. Pese a la presión
internacional, testigos citados por Reuters informaron que los
tanques israelíes se
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adentraron aún más en el este de Rafah
en las últimas horas.
El avance militar en Rafah ha sido particularmente
preocupante para la comunidad internacional debido a la magnitud de la
crisis humanitaria que podría desencadenar. Estados Unidos, un aliado
clave de Israel, y otras organizaciones han urgido a Israel a abstenerse
de una ofensiva a gran escala en la zona. En los últimos días, al menos
450.000 personas se han visto forzadas a huir tras nuevos llamados de
"evacuación" del ejército israelí, lo que la ONU ha calificado como
desplazamiento forzado.
Un residente de Rafah describió los enfrentamientos en las calles
urbanizadas al oeste de Salahuddin Road, afirmando que los tanques
avanzaron hacia los barrios de Brzail y Jneina. Pese a la presión
internacional, las tropas israelíes continúan el asedio y han informado
que sus operaciones en el este de Rafah han eliminado "células
terroristas" y sitios de lanzamiento de cohetes. Los combates cuerpo a
cuerpo se han intensificado en el lado gazatí del cruce fronterizo con
Egipto.
Por otro lado, el grupo islamista Hamás ha asegurado que sus
combatientes destruyeron un vehículo militar israelí con un misil Al-Yassin
105 en el barrio oriental de Al-Salam, matando e hiriendo a miembros de
la tripulación. Las autoridades israelíes aún no han respondido a esta
versión.
En medio de esta crisis, Turquía ha solicitado a la Corte Internacional
de Justicia (CIJ) unirse a la demanda de “genocidio” contra Israel,
aumentando la presión diplomática sobre el gobierno israelí. Esta
iniciativa se suma a las crecientes críticas internacionales por la
gestión del conflicto y el impacto devastador en la población civil de
Gaza.
La situación en Gaza continúa deteriorándose, con un creciente número de
víctimas y desplazados. La comunidad internacional sigue observando con
preocupación, instando a todas las partes a buscar una solución pacífica
y a mitigar el sufrimiento de los civiles atrapados en el conflicto.
Biden aumenta aranceles
a China en una medida con tintes políticos

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha tomado una
decisión que está elevando las tensiones comerciales entre Washington y
Pekín a niveles históricos. En un movimiento calificado por muchos como
una estrategia política, Biden anunció un fuerte aumento en los
aranceles a productos chinos, argumentando la necesidad de proteger la
industria estadounidense de lo que considera una competencia desleal y
una sobreproducción sostenida por subsidios del gobierno chino.
El sector más afectado por esta medida será el de los vehículos
eléctricos. Estados Unidos cuadruplicará los aranceles para estos autos
provenientes de China, pasando del 25% al 100% este año. Esta decisión
surge en un contexto donde el mercado de coches eléctricos está dominado
por países como China, Japón, Corea y Alemania. La empresa china BYD,
por ejemplo, ha superado a Tesla en la fabricación y comercialización de
estos vehículos, lo que ha generado preocupación en la administración de
Biden sobre la capacidad de los fabricantes estadounidenses para
competir.
Además de los vehículos eléctricos, otros productos también verán
incrementados sus aranceles. Los semiconductores o chips, fundamentales
para la tecnología moderna, tendrán sus aranceles elevados del 25% al
50% para el próximo año. Productos de acero, aluminio, células solares,
grafito natural y otros minerales críticos también estarán sujetos a
nuevos gravámenes.
El ajuste de aranceles, valorado en 18.000 millones de dólares, se
implementará de manera gradual para algunos productos, como las baterías
de iones de litio que no son para vehículos eléctricos, permitiendo así
una transición para aumentar la producción nacional. La Casa Blanca
argumenta que esta medida busca incentivar a China a eliminar sus
prácticas comerciales desleales en transferencia de tecnología,
propiedad intelectual e innovación.
La respuesta de Pekín no se hizo esperar. El gobierno chino calificó la
medida como una forma de proteccionismo y un intento de acoso económico.
Wang Wenbin, portavoz de la cancillería china, acusó a Estados Unidos de
utilizar un doble estándar, argumentando que mientras Washington ve sus
subsidios como inversiones estratégicas, considera los subsidios chinos
como competencia desleal. Wenbin también recordó que China ha seguido
innovando tecnológicamente y desarrollando una competencia justa en el
mercado, y destacó
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la importancia de las nuevas
industrias energéticas chinas para la economía global.
La medida de Biden sorprende por dos
razones principales. En primer lugar, durante su campaña y al inicio de
su mandato, Biden criticó a su predecesor, Donald Trump, por imponer
aranceles a China. En segundo lugar, la decisión se toma a escasos cinco
meses de las elecciones, lo que ha llevado a muchos analistas a
considerar esta medida como un movimiento estratégico para ganar apoyo
político, especialmente en los estados clave para la elección.
El expresidente Trump no tardó en reaccionar, criticando a Biden por
adoptar una política que él mismo había sugerido anteriormente y
acusando al actual presidente de haber actuado demasiado tarde. Trump,
que se perfila como el principal competidor de Biden en las próximas
elecciones, ha aprovechado esta oportunidad para reforzar su postura
proteccionista y atacar a su oponente.
Expertos como Emily Benson, del Centro de Estudios Estratégicos e
Internacionales (CSIS), consideran que esta medida es más simbólica que
efectiva y que no tendrá un impacto considerable en la inflación o el
PIB estadounidense. Sin embargo, podría fortalecer las herramientas del
gobierno para fomentar la relocalización de la producción en sectores
estratégicos.
En definitiva, el aumento de aranceles a productos chinos por parte de
Biden parece ser una medida tardía con un claro trasfondo político,
diseñada para fortalecer su posición en un momento crítico, aunque sus
efectos económicos reales están por verse.
Georgia aprueba la
polémica ley de “influencia extranjera”

El Parlamento de Georgia aprobó el martes la
controvertida ley de “influencia extranjera”, provocando una ola de
protestas y críticas tanto a nivel nacional como internacional. La ley
exige que las organizaciones no gubernamentales (ONG) y los medios de
comunicación que reciban más del 20% de su financiamiento del exterior
se registren como entidades que sirven a los “intereses de una potencia
extranjera”. Esta medida ha sido comparada con una legislación similar
en Rusia utilizada para reprimir a la oposición y ha desatado una
profunda preocupación sobre el futuro democrático del país.
Afuera del edificio del Parlamento, cerca de 2.000 manifestantes, en su
mayoría jóvenes, se congregaron para expresar su rechazo a la nueva ley.
Portando pancartas y coreando consignas como “No a la ley rusa”, los
manifestantes han mantenido una resistencia constante durante más de un
mes, buscando presionar al gobierno para que retire la normativa. “Esta
ley se roba todo mi futuro”, declaró Anano Plievi, una manifestante de
19 años, reflejando el sentimiento generalizado de descontento y
determinación entre los protestantes.
La reacción internacional ha sido contundente. La Unión Europea ha
advertido que la ley es “incompatible” con las aspiraciones de Georgia
de unirse al bloque de los 27 países. La presidenta de Georgia, Salome
Zurabishvili, quien es proeuropea y ha mantenido tensiones con el
partido de gobierno, prometió vetar la ley. Sin embargo, el oficialismo
cuenta con suficientes escaños para anular el veto presidencial, lo que
hace poco probable que el veto de Zurabishvili sea efectivo.
Estados Unidos también ha criticado duramente la ley. Vedant Patel,
portavoz del Departamento de Estado, instó al gobierno georgiano a
“cambiar de rumbo” y advirtió que Washington podría “reevaluar” sus
vínculos con Georgia. Patel subrayó que más del 80% de los georgianos
apoyan la integración en la Unión Europea y que la legislación aprobada
es inconsistente con el objetivo declarado del gobierno de unirse a la
UE y mantener relaciones estrechas con organizaciones transatlánticas
como la OTAN.
El principal diplomático estadounidense para Europa, Jim O’Brien,
incluso visitó Georgia para expresar las preocupaciones de Washington y
enfatizar la necesidad de alinear la política georgiana con sus
aspiraciones europeas.
La aprobación de esta ley pone en entredicho el compromiso de Georgia
con los valores democráticos y su camino hacia la integración europea. A
medida que las tensiones internas crecen y las presiones internacionales
se intensifican, el futuro político de Georgia se encuentra en una
encrucijada crítica. La comunidad internacional y los ciudadanos
georgianos observan atentamente los próximos pasos del gobierno, que
determinarán si el país sigue avanzando hacia una mayor integración
europea o se desvía hacia un camino de mayor aislamiento y
autoritarismo.
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