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EDITORIAL
Es momento
de pluralizar a Colombia
¡Bogotá no es Colombia!
Bogotá, ni ninguna de las otras capitales son en sí más
importantes que los municipios, ciudades o veredas. Desde el
Periódico Noticias5 hemos podido evidenciar la absurda
desarticulación entre los departamentos y municipios, llevando
incluso a nuestra nacionalidad a padecer una extraña
metamorfosis, una en donde se es imposible reconocerse como un
colombiano, en la medida que desconocemos toda la mayoría de
sucesos que se dan fuera de nuestra ciudad de residencia,
llevándonos a identificar como un bogotano, antioqueño,
barranquillero etc… Siempre sólo una identidad, nunca varias,
siempre desconociendo, sólo suponiendo el resto. Es por esta
razón que, como periódico, Noticias5 ha decidido funcionar como
un puente que informe, identifique, expanda y manifieste la
pluralidad que tiene nuestro país tanto en política, cultura,
tecnología, las muchas problemáticas y sucesos que puede llegar
a tener nuestro país.
Sin embargo, intentar exponer la pluralidad de nuestro país
desde la perspectiva de un capitalino, nos resulta totalmente
hilarante, se nos es imposible lograr llegar hasta cada región
por nosotros mismos, es por esto que el Periódico Noticias5
decide abrir sus puertas hacia todos los reporteros, columnistas,
etc… que busquen mostrar sus perspectivas o los sucesos de sus
ciudades donde residen. De esta manera, nuestro periódico se
convertirá en el periódico de las regiones que busque mostrar
las múltiples perspectivas, acciones, obras y noticias que
suceden a diario en nuestro país. De esta manera, Noticias5,
podrá mostrar la forma más clara del periodismo: mantener
informados a sus lectores, en nuestro caso, informar sobre
Colombia haciendo hincapié en cada una de sus regiones, para así
reconocernos, no por regiones, sino como colombianos.
Para aquellos que encuentren en esta editorial un motivador para
mostrar su quehacer periodístico pueden informarse con mayor
claridad escribiendo al correo electrónico:
onlinenoticias5@gmail.com

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El desempleo una enfermedad con
poca asistencia médica

Por: Zahur
Klemath Zapata
zapatazahurk@gmail.com
La era industrial comienza en
Inglaterra en 1853 con la primera máquina tejedora. Por primera
vez se emplearon obreros para desarrollar trabajos de producción
masiva. Esta experiencia cambió la forma de ver el mundo y la
economía.
Antes la gente trabajaba por lo
básico, techo, comida y vestimenta, si llegaba algo más era una
bendición. Hablando sobre este tema haríamos tomos sobre este
asunto. Marx habló sobre esto y enredó al mundo con sus teorías
y todavía seguimos enfrentados a sus planteamientos. Lo que sí
sabemos es que hemos evolucionado y estamos un poco más
conscientes sobre nuestras obligaciones y deberes frente a
quienes tienen el poder de manipularlo todo.
Un país no evoluciona así no más, todo es circunstancial con un
grado de orientación y ambición de quienes se integran a esa
sociedad. Hoy por hoy juegan muchos elementos y sobre todo el
conocimiento tecnológico y que se puedan reunir ciertos grupos
de personas con diferentes intereses, pero con una misma
dirección.
A los colombianos no los han educado, ellos se han educado a
través de una lucha constante contra una minoría que se ha
creído dueña de todo. Y hoy en día se ha demostrado que así no
funcionan las cosas. Puedo presentar una cantidad de ejemplos
que podrían generar admiración y otro terror. Pero sin esos
personajes Colombia no sería lo que es hoy en día.
Uno de los grandes problemas que tiene el país es el desempleo,
el rebusque, el sobrevivir el día a día y sin un futuro porque
el establecimiento no está interesado en sus gentes. Es más
importante la corrupción y lo torcido porque piensan que así van
a resolver sus problemas personales. Esto lo que genera es una
apatía y una pérdida de valores sobre lo que realmente se puede
alcanzar.
El campo está abandonado porque no hay con quien trabajar, hay
una oferta, pero no se puede llenar porque el estado constriñe
al finquero y no le da seguridades para que pueda alcanzar metas
económicas y que la mano de obra sea atractiva para lo que viven
las ciudades.
Si quienes están en la administración pública no revisan y
mejoran las condiciones para que la gente regrese al campo, el
problema existente no va a dar tregua y las ciudades se van a
volver pocilgas donde vivir va a ser toda una odisea.
La comida cada día escasea porque producirla es más costoso que
traerla de países donde el estado se interesa en proteger a sus
gentes y al vender sus productos a quienes no los producen es
más rentable. Las tierras colombianas son aptas para un
sinnúmero de productos que en
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otros territorios no sería
posible producirlos. Pero aquí está todo frenado porque quienes
están encargados en organizar la producción en todos los campos
están más interesados en enriquecerse a sabiendas que esa
riqueza jamás va a llenar el espacio donde lo van a enterrar.
EL PORTAVIONES
GRINGO EN BUENAVENTURA
Crónica #896

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal
Audio:
https://www.youtube.com/watch?v=ZCgJagxv4Qc
Hace muchos años, cuando ejercía de alcalde de Tuluá, llegaron
los marines gringos a Juanchaco en la Bahía de Buenaventura sin
que el presidente Gaviria le hubiese pedido permiso al Consejo
de Estado o al Congreso para dejarlos aposentar en territorio
colombiano.
La disculpa del desembarco fue casi ridícula. Que venían a
ayudar a construir una escuelita. Con el atrevimiento que me
caracterizaba, decreté que mientras duraran las tropas
extranjeras en territorio vallecaucano, en todos los edificios
públicos de Tuluá se izaría la bandera a media asta.
Inmediatamente organicé un viaje a Juanchaco, alquilé de mi
bolsillo una lancha que parecía un catamarán destartalado y
sendos amigos hicieron lo propio con un par de lanchas que
todavía hacen el viaje de ida y vuelta a ese balneario.
Mi única arma era la bandera de Colombia en mis manos y la
munición solo mi entusiasmo patriótico. Nos parqueamos a gritar
frente a las costas donde estaban los gringos ayudando a pegar
ladrillo, tomamos una foto borrosa de las de entonces y dimos
vuelta atrás cuando vimos que salía una lancha gris oscura a
buscarnos.
Ni el Consejo de Estado ni el Congreso hicieron nada para
regañar al presidente Gaviria pero el país entero se dio cuenta
que los gringos habían entrado sin pedir permiso y que un
alcalde marica los había al menos denunciado.
Fue en aquél recuerdo luminoso donde he anclado por estos días
cuando el silencio cómplice ha cubierto la noticia de que al fin
de mes llegará a Buenaventura el portaaviones Washington para
realizar con su centenar de aviones y helicópteros y al mando de
5.000 soldados gringos un ciclo de maniobras militares conjuntas
con las deshabilitadas fuerzas armadas colombianas.
A más de una paradoja que sea bajo el gobierno del leninista
Petro y del reinado de los zurdos que lleguen los gringos,
resulta más aconsejable pensar mal para hallar la verdadera
razón de este esperpento que van a armar.
El Porce, junio 7 del 2024
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