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Arbeláez,
Gustavo
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Guillermo Navarrete, Ricardo Castellanos, Iván Pulido,
Álvaro Ramírez González.

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inmovilización de un vehículo
perteneciente a su colectivo. La infracción que motivó la medida
es la D12, la cual sanciona la utilización de un vehículo para
un servicio diferente al que está autorizado en su licencia de
tránsito. El motociclista de 27 años denunció un supuesto abuso
de autoridad por parte de los agentes de tránsito, afirmando que
los conductores son tratados como "billeteras portátiles" por
las entidades de tránsito y la Policía.
El motociclista también denunció que sufrió una fractura de
muñeca durante su detención, la cual, según él, fue causada por
el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades. A
pesar de que el Distrito se comprometió a enviar una ambulancia
cada seis horas para verificar su estado de salud, Diego aseguró
que en los tres días solo fue atendido una vez. Sin embargo, ha
recibido el apoyo constante de otros conductores de plataformas,
quienes le han suministrado agua y alimentos durante su
protesta.
En respuesta a la situación, la Secretaría de Movilidad afirmó
que ha brindado acompañamiento continuo a Diego a través de sus
Gestores de Diálogo de la Oficina de Gestión Social y que
también han estado presentes Gestores de la Secretaría de
Seguridad para garantizar su integridad. La Secretaría de Salud,
por su parte, ha realizado controles médicos en el lugar para
monitorear el estado de salud del manifestante.
No obstante, la Secretaría de Movilidad reveló que Diego no
posee una licencia de conducción y nunca ha tramitado dicho
documento. Además, cuenta con seis multas por infracciones al
Código Nacional de Tránsito, que suman un total de
aproximadamente 4.5 millones de pesos. A pesar de la protesta,
la entidad aseguró que los servicios en la sede de la calle 13,
así como en las Ventanillas Únicas de Servicio y los canales
virtuales, han seguido operando con normalidad.
Este incidente pone de manifiesto la problemática que enfrentan
los conductores de plataformas de transporte en Colombia,
quienes operan en un marco legal ambiguo debido a la falta de
una regulación clara. Mientras que sectores como el gremio de
taxistas abogan por la prohibición de estas plataformas, los
conductores exigen condiciones laborales dignas y el cese de las
inmovilizaciones. En respuesta, tanto el Ministerio de
Transporte como la Secretaría de Movilidad han realizado mesas
de diálogo con los distintos actores involucrados, aunque las
tensiones persisten.
Ante la falta de soluciones concretas, los conductores de
plataformas han anunciado una movilización para el próximo 4 de
septiembre, en la que exigirán al Gobierno Nacional una
regulación clara y justa que les permita trabajar sin temor a
sanciones arbitrarias. La protesta de Diego, aunque individual,
es reflejo de una problemática mayor que afecta a miles de
trabajadores en la capital y el país.
Bogotá enfrenta
incertidumbre jurídica tras la cancelación del contrato del
Hospital San Juan de Dios

La reciente decisión del Gobierno Nacional de cancelar
unilateralmente el contrato con la empresa española Copasa para
la demolición y construcción de una nueva torre en el Hospital
San Juan de Dios ha desatado una serie de controversias y
preocupaciones en Bogotá. Esta medida, respaldada por el
presidente Gustavo Petro, ha generado un complejo escenario
legal y político que podría implicar millonarias demandas contra
el Distrito.
Un conflicto de poderes y autonomía
El conflicto en torno al Hospital San Juan de Dios tiene sus
raíces en la decisión del Ministerio de las Culturas de
preservar la torre central del hospital, clasificada como
patrimonio de la Nación, lo que impidió su demolición tal como
estaba previsto en el contrato firmado con Copasa en 2020. Este
contrato, originalmente gestionado por la administración de
Claudia López, fue cancelado por la Superintendencia Nacional de
Salud bajo el argumento de deficiencias administrativas en la
Subred Centro Oriente, entidad que estaba a cargo del proyecto.
El presidente Petro, quien ya había intentado rescatar el
hospital durante su periodo como alcalde de Bogotá, celebró la
cancelación del contrato en redes sociales, afirmando que se
había evitado la demolición del hospital público más antiguo de
Colombia. Sin embargo, esta acción ha sido vista por algunos
como una injerencia en la autonomía del gobierno distrital, lo
que ha generado tensiones con el actual alcalde de Bogotá,
Carlos Fernando Galán.
Galán ha expresado su descontento con la intervención del
Gobierno Nacional en asuntos de la ciudad, señalando que el
Presidente debe respetar la autonomía territorial que le
confiere la Constitución a Bogotá. Esta controversia se suma a
otros desacuerdos entre Galán y Petro, como los relacionados con
el metro, obras viales, y políticas sociales.
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Riesgos legales y
financieros
La cancelación del contrato con Copasa no solo ha generado un
conflicto político, sino que también ha puesto al Distrito en
riesgo de enfrentar una millonaria demanda por parte de la
empresa española. Copasa ya había solicitado la formación de un
tribunal de arbitramento internacional para dirimir el litigio
originado por la falta de permisos para la demolición de la
torre central, una situación que ha mantenido el proyecto en un
limbo legal.
No obstante, la cláusula
compromisoria del contrato estipula que las disputas deben
resolverse en un tribunal nacional, lo que ha complicado aún más
el proceso. La negativa de Copasa a aceptar esta cláusula llevó
a la Subred Centro Oriente a solicitar un panel de amigable
composición ante la Cámara de Comercio de Bogotá, con el fin de
evaluar si la decisión del Ministerio de las Culturas
configuraba un evento eximente de responsabilidad que
justificara la terminación anticipada del contrato.
Sin embargo, el panel resolvió que no era competente para
pronunciarse sobre la terminación anticipada, dejando la disputa
en manos de los tribunales de arbitramento. Según expertos
consultados, el tribunal internacional no podría conocer una
eventual nueva demanda de Copasa por la cancelación del
contrato, lo que obligaría a la empresa a llevar el caso ante la
jurisdicción contencioso-administrativa en Colombia.
Consecuencias para el futuro del hospital
Mientras el conflicto legal se resuelve, el futuro del Hospital
San Juan de Dios sigue siendo incierto. La intervención de la
Superintendencia Nacional de Salud ha dejado al Distrito sin
capacidad de acción directa sobre la Subred Centro Oriente, lo
que limita la posibilidad de avanzar en la recuperación del
hospital.
El concejal Oscar Ramírez Vahos ha señalado que la ciudad se
encuentra en una situación complicada: no puede intervenir el
hospital porque la Subred está intervenida, no puede demandar al
contratista porque se liquidó el contrato de manera unilateral,
y los recursos asignados al proyecto están atrapados en una
fiducia.
En resumen, Bogotá se encuentra atrapada en un escenario donde
la disputa política, la defensa del patrimonio y las
implicaciones legales han convergido para crear un caso complejo
y con potenciales consecuencias económicas significativas.
Mientras tanto, el Hospital San Juan de Dios, un símbolo de la
historia de la salud en Colombia, sigue esperando una solución
que permita su recuperación sin más dilaciones.
Preocupante
situación en Bogotá: embalses descienden y el ahorro de agua se
debilita

La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) ha
encendido las alarmas debido a la preocupante disminución en los
niveles de los embalses del Sistema Chingaza, que actualmente se
encuentran al 51% de su capacidad. Esta caída se debe a la
escasez de lluvias y al relajamiento en las medidas de ahorro de
agua por parte de los bogotanos.
Natasha Avendaño, gerente de la EAAB, destacó que la ausencia de
precipitaciones tanto en el embalse de Chuza como en el
piedemonte llanero ha sido un factor determinante en la
reducción de los niveles de agua. Además, advirtió sobre el
incremento en el consumo, que ha alcanzado un promedio de 17
metros cúbicos por segundo en los días sin racionamiento,
superando los objetivos propuestos por la entidad.
Ante este panorama, la EAAB ha insistido en la necesidad de que
los ciudadanos refuercen las prácticas de ahorro de agua.
Algunas de las recomendaciones incluyen evitar el uso del tanque
de reserva durante los días de racionamiento, reducir el tiempo
de las duchas a tres minutos, y abstenerse de lavar vehículos y
fachadas. Estas medidas, sumadas a las acciones técnicas diarias
y las esperadas lluvias, serán clave para mantener los niveles
de los embalses y evitar mayores restricciones en el suministro
de agua en los próximos meses.
A pesar de que el último reporte, publicado el 22 de agosto,
señaló que el nivel del agua se mantuvo estable en comparación
con el día anterior, la tendencia sigue siendo negativa. El
embalse de Chingaza, por ejemplo, mostró una capacidad del
52,12% el 17 de agosto, lo que refleja una reducción cercana al
1% en solo cinco días.
Esta situación subraya la importancia de la conciencia y
colaboración ciudadana para enfrentar una crisis hídrica que, de
no controlarse, podría derivar en restricciones más severas para
la capital del país.
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Estación de TransMilenio Calle 63 cerrará
por obras del Metro de Bogotá

A partir
del próximo 31 de agosto, la estación Calle 63 de TransMilenio, ubicada
en la avenida Caracas, cerrará sus puertas debido al avance de las obras
del Metro de Bogotá. Esta estación se suma a las ya clausuradas Marly,
Calle 26 y Calle 72, como parte del proceso de construcción del viaducto
que recorrerá esta importante arteria de la capital.
Desde mayo, TransMilenio ha venido desmontando las estaciones afectadas
por el proyecto del Metro, y ahora es el turno de la Calle 63. Los
usuarios que normalmente utilizan esta estación tendrán que buscar
alternativas en las cercanas Calle 57 o Flores, o recurrir a las rutas
del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) que operan por la
carrera 13.
La primera estación en cerrar fue la Calle 26, el pasado 4 de mayo, lo
que afectó a cerca de 400,000 usuarios diarios. Ante esta situación,
TransMilenio implementó un plan alterno de movilidad que se apoya en las
estaciones adyacentes, buscando minimizar el impacto en los
desplazamientos de los usuarios.
TransMilenio también ha recordado a sus usuarios que pueden consultar
detalles sobre las rutas alternativas, horarios y puntos de parada en su
página web, además de recibir actualizaciones en tiempo real a través de
su canal de WhatsApp y la aplicación TransMi App.
Este cierre es un paso más en la transformación de Bogotá, aunque supone
un reto para los miles de usuarios que deberán ajustar sus rutas
diarias. La recomendación principal es planificar con anticipación y
estar atentos a las actualizaciones que TransMilenio emite a través de
sus diferentes canales de información.
Motociclista se encadena a la Secretaría
de Movilidad a modo de protesta

Desde el
pasado 21 de agosto, un motociclista identificado como Diego ha
permanecido encadenado en el Centro de Servicios de la Secretaría de
Movilidad de Bogotá, ubicado en la calle 13, como una forma de protesta
contra las constantes inmovilizaciones de vehículos que trabajan con
aplicaciones de transporte. Este acto de resistencia ha generado
reacciones tanto en la comunidad de conductores como en las autoridades
distritales.
Diego, quien trabaja en plataformas de transporte y representa a un
grupo de conductores, decidió encadenarse tras la
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