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Arbeláez,
Gustavo
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Guillermo Navarrete, Ricardo Castellanos, Iván Pulido,
Álvaro Ramírez González.

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escasez es evidente y los
sobrecostos alcanzan el 100% en algunos productos. Esto ha
llevado a los ciudadanos a adquirir alimentos en grandes
cantidades, preocupados por el alza continua de precios y la
posibilidad de un desabastecimiento prolongado. Nuri, una de las
compradoras, comenta que ha notado aumentos diarios en los
precios, con productos como la pechuga de pollo que pasó de
10.000 a 13.000 pesos en un solo día.
Ante esta crisis, los comerciantes de Corabastos hacen un
llamado al Gobierno Nacional para encontrar una solución al paro
camionero. Si bien algunos apoyan las causas del paro, en
especial el rechazo al alza del precio del diésel, como Bertha
Rodríguez, quien lleva más de 10 años trabajando en la plaza,
todos coinciden en que es urgente que se llegue a un acuerdo
entre el Gobierno y los transportadores para evitar que la
situación siga empeorando. "Dependemos de los transportadores
para que la comida llegue a la mesa de los ciudadanos. Es
necesario que escuchen las peticiones de quienes están
protestando", dice Jefferson, resaltando la necesidad de una
pronta resolución del conflicto.
Mientras tanto, desde la
administración de Corabastos, Juan José Ramírez sugiere a los
compradores que consideren sustituir algunos productos que han
escaseado por otros disponibles en la plaza. Por ejemplo, aunque
la yuca ha sido difícil de conseguir, la papa sigue llegando en
cantidades suficientes, lo que puede ayudar a mitigar un poco
los efectos de la crisis. Sin embargo, la realidad es que la
incertidumbre sigue latente y la situación podría empeorar si no
se llega a un acuerdo en los próximos días.
La combinación de bloqueos, reducción en el transporte de
alimentos y el alza en los precios genera un ambiente de
preocupación tanto para los comerciantes como para los
ciudadanos que dependen de Corabastos para abastecer sus
hogares. A medida que pasan los días y los productos escasean,
las tensiones aumentan, y la necesidad de una solución se vuelve
más apremiante. La capacidad de reacción del Gobierno y de los
transportadores será clave para determinar si esta crisis se
prolonga o si se logra una estabilización en el suministro de
alimentos a la capital.
Distrito
suspende obras viales por paro camionero en Bogotá

El paro de transportadores
que afecta a Bogotá ha obligado a la Unidad de Mantenimiento
Vial (UMV) a suspender temporalmente sus trabajos en los
distintos frentes de obra de la ciudad. La medida se debe a la
falta de insumos necesarios para la producción de materiales en
la planta de Mochuelo, en Ciudad Bolívar, donde se elaboran las
mezclas asfálticas esenciales para la reparación de las vías.
Los bloqueos no solo han afectado la llegada de materiales, sino
también la movilización del personal y la maquinaria pesada. El
transporte de trabajadores, vehículos clave como carros tanque
de combustible, y buses ha quedado paralizado. Aunque los
equipos que ya se encuentran en las obras están bajo vigilancia,
las actividades de mantenimiento se han detenido casi por
completo.
La UMV anunció que retomará las labores en cuanto se normalice
la situación en las vías y se garantice la seguridad de sus
trabajadores y materiales. Además, pidió disculpas a los
ciudadanos por las molestias causadas, destacando que la
protección de su personal es una prioridad.
Distrito
declara alerta verde hospitalaria y pide respeto por el paso de
ambulancias en Bogotá

La Alcaldía de Bogotá y la
Secretaría de Salud han declarado la alerta verde hospitalaria
en toda la ciudad debido a la situación generada por las
manifestaciones convocadas por los gremios de transportadores.
Esta decisión se tomó para preparar al sistema de salud ante
posibles contingencias y garantizar la atención adecuada en los
servicios de urgencias. Desde el 5 de septiembre, la ciudad está
bajo esta medida, que permanecerá vigente hasta nueva orden.
El secretario de Salud de Bogotá, Gerson Bermont, hizo un
llamado urgente a los manifestantes para que permitan el paso
libre de las ambulancias y del personal médico que forma parte
de las misiones de salud. Durante los últimos tres días, se han
reportado 23 incidentes en los que se obstaculizó el tránsito de
ambulancias, lo que puso en peligro la vida de los pacientes que
estaban siendo trasladados. Entre los casos más graves se
encuentra el de una paciente ventilada que debía ser llevada a
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una IPS cardiovascular en
Soacha, pero que tuvo que ser redirigida a otro centro médico
debido a los bloqueos.
“Es fundamental que la salud y la vida de las personas sean
siempre una prioridad. Impedir el trabajo de las misiones
médicas es un acto contrario a los principios de solidaridad y
humanidad que deben prevalecer en cualquier circunstancia”,
afirmó Bermont, quien hizo un llamado a la conciencia ciudadana
para garantizar el respeto por la labor de los profesionales de
la salud.
La situación generada por las
manifestaciones ha sido crítica en algunos puntos de la ciudad,
donde se ha dificultado el acceso a los servicios médicos. Por
ello, la Secretaría de Salud ha instado a los manifestantes a
facilitar el paso inmediato de las ambulancias y vehículos
sanitarios, advirtiendo que cualquier acción que ponga en riesgo
la integridad física del personal médico o la vida de los
pacientes es inaceptable.
Acciones preventivas ante la alerta verde hospitalaria
Con la declaración de la alerta verde, la Secretaría de Salud ha
emitido la circular 029 de 2024 a todos los actores del sector,
incluidas las subredes integradas de servicios de salud e IPS.
Esta circular establece una serie de medidas para prepararse
ante una posible alta demanda de servicios de urgencias. Entre
estas acciones se incluyen la activación del Plan de Gestión de
Riesgo de Desastres en el contexto hospitalario y la
organización de turnos de relevo para el personal médico.
Además, se ha solicitado a las instituciones de salud garantizar
la disponibilidad de especialistas y agilizar la recepción de
pacientes trasladados en ambulancias. La reincorporación rápida
de las ambulancias al servicio es clave para atender la demanda
de emergencias en la ciudad. También se ha coordinado con las
alcaldías locales para garantizar el buen funcionamiento del
Puesto de Mando Unificado (PMU) distrital y local, que se
encarga de la gestión de emergencias.
Si la situación empeora, la
ciudad podría escalar a niveles de alerta más altos, como la
alerta amarilla, naranja o roja, dependiendo de la evolución de
las manifestaciones y el impacto en el sistema de salud. Estas
alertas permitirían implementar medidas más estrictas para
garantizar la atención médica en Bogotá.
El papel de los ciudadanos en la protección de la salud
Ante este panorama, las autoridades reiteran que la colaboración
de los ciudadanos es esencial para garantizar el acceso a los
servicios médicos en un contexto de manifestaciones. El respeto
por el trabajo de los profesionales de la salud y la libre
circulación de las ambulancias son factores clave para evitar
que la situación se agrave. El secretario Bermont concluyó
recordando que “la vida es lo más valioso que tenemos y debemos
protegerla en todo momento”.
Las autoridades de salud y seguridad de Bogotá siguen
monitoreando de cerca la situación y toman decisiones con base
en la evolución de los acontecimientos. Mientras tanto, se
espera que el llamado a la conciencia y el respeto por la vida
humana prevalezcan en los próximos días, permitiendo una gestión
adecuada de la crisis hospitalaria que enfrenta la ciudad.
Paro de
transportadores afecta a más de un millón de estudiantes en
Bogotá

El paro de transportadores
en Bogotá ha afectado gravemente a cerca de un millón de
estudiantes, tanto de colegios públicos como privados, que no
han podido asistir a clases debido a los bloqueos y
movilizaciones. Isabel Segovia, secretaria de Educación de la
capital, informó que esta situación ha perjudicado a 725 mil
estudiantes del sector oficial y a más de 400 mil del sector
privado, especialmente aquellos que estudian en colegios
ubicados en la periferia de la ciudad.
A pesar de las dificultades, el Distrito ha implementado
acciones para mitigar el impacto en los estudiantes. Este jueves
5 de septiembre se entregaron cerca de 600 mil raciones de
comida a través del Programa de Alimentación Escolar (PAE). Para
acceder a este beneficio, los estudiantes pueden acudir a sus
instituciones educativas, acompañados por sus padres o
acudientes.
Isabel Segovia hizo un llamado a la sociedad para apoyar a los
estudiantes en este momento crítico y pidió que tanto los
manifestantes como el Gobierno nacional lleguen a un acuerdo lo
antes posible. La secretaria destacó la importancia de que se
garantice el derecho a la educación presencial, ya que la
prolongación de las manifestaciones está afectando no solo el
acceso a las clases, sino también la alimentación de miles de
niños y niñas en Bogotá.
Las autoridades distritales siguen monitoreando la situación con
el objetivo de minimizar las consecuencias del paro sobre la
población estudiantil y asegurar que los derechos de los menores
no se vean comprometidos.
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Impacto del paro
camionero en Corabastos: Precios al alza y escasez de alimentos

El paro camionero que afecta a
Colombia desde hace varios días ha generado serias consecuencias en la
distribución de alimentos en Bogotá, especialmente en Corabastos, la
central de abastos más grande del país. Con más de 15 puntos bloqueados
en las entradas y salidas de la capital, la llegada de productos se ha
reducido drásticamente, causando incertidumbre entre los comerciantes y
compradores, quienes enfrentan un panorama de escasez y precios
desbordados.
Elías Gutiérrez, uno de los comerciantes de la plaza, explica que la
situación es crítica. Mientras normalmente llegan entre 70 y 100
camiones cargados de alimentos, en los últimos días apenas han recibido
dos. Esta drástica reducción en la llegada de productos obliga a muchos
a cerrar sus puestos al quedarse sin mercancía que vender. La
preocupación se siente en el ambiente, pues a pesar de que la operación
continúa con aparente normalidad, con compradores y vendedores moviendo
productos en las bodegas, el temor a que el desabastecimiento empeore
crece entre todos.
Jefferson, otro comerciante afectado, señala que muchos transportadores
ya no se comprometen a traer comida desde regiones clave como los
Llanos, el Meta y el Casanare, por miedo a perder la mercancía en el
trayecto. Además, aunque intentan mantener los precios estables para no
afectar tanto a los consumidores, la realidad es que el encarecimiento
es inevitable debido a la escasez.
Los trabajadores de Corabastos, quienes suelen recibir la mercancía
durante la noche y venderla desde la madrugada, están enfrentando un
escenario de incertidumbre. Ante la falta de alimentos y el temor de que
la situación empeore, la central ha optado por recibir productos las 24
horas del día, flexibilizando los horarios para evitar una mayor
afectación. Según Juan José Ramírez, jefe jurídico de Corabastos, el
monitoreo es constante y los registros indican una reducción aproximada
del 53% en la llegada de alimentos provenientes de regiones como los
Llanos, Valle, Tolima, Santander y Boyacá. En un día normal, Corabastos
recibe más de 10.000 toneladas de alimentos; sin embargo, el jueves solo
se registraron 4.529 toneladas.
La situación es especialmente crítica en la bodega 11, donde se
concentra la venta de productos como yuca, arracacha, papaya y cítricos,
los cuales han escaseado considerablemente. María Esther, quien trabaja
en la venta de frutas, relata que muchos comerciantes no han podido
abrir sus puestos debido a la falta de mercancía, y los pocos que sí lo
hacen, se enfrentan a precios que se han duplicado o triplicado.
Los ciudadanos que acuden a Corabastos para abastecerse también están
sintiendo el impacto en sus bolsillos. Raúl, uno de los compradores
habituales, menciona que la yuca, que solía costar entre 30.000 y 40.000
pesos la bolsa, ahora se vende por encima de los 100.000 pesos, e
incluso ha llegado a los 150.000 pesos en algunos casos. El
encarecimiento no solo afecta a los vegetales, sino también a productos
de origen animal como la carne, el pollo y el cerdo, que también han
experimentado incrementos significativos.
Anderson Mendoza, quien se encarga
de abastecer las tiendas de barrio en la localidad de Kennedy, confirma
que la
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