Bogotá, Colombia -Edición: 700

 Fecha: Domingo 29-09-2024

 

Página 6

   

INTERNACIONAL

 

 

 

Huracán Helene causa 44 muertos y devastación en el sureste de EE.UU.

 

 

El huracán Helene ha dejado una estela de destrucción en su paso por el sureste de los Estados Unidos, cobrándose la vida de al menos 44 personas y causando inundaciones que las autoridades han calificado como "catastróficas". Millones de personas se encuentran sin electricidad, mientras que los esfuerzos de rescate continúan en medio de la devastación provocada por uno de los huracanes más poderosos de la temporada.

El huracán, que tocó tierra el viernes cerca de Tallahassee, la capital de Florida, alcanzó vientos de hasta 225 kilómetros por hora, impactando con fuerza la región de Big Bend, al sureste del estado. Los estados más afectados incluyen Carolina del Sur, Georgia, Florida, Virginia y Carolina del Norte, donde se han reportado víctimas mortales. Según los últimos reportes, al menos 20 personas han muerto en Carolina del Sur, 15 en Georgia, 7 en Florida y una en Virginia y Carolina del Norte, respectivamente.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) alertó sobre las "inundaciones históricas y catastróficas" que afectaron a grandes áreas de estos estados, especialmente en Atlanta, la ciudad más grande de Georgia, y en las Carolinas. La situación se agravó en las zonas montañosas de los Apalaches, donde se registraron hasta 30 centímetros de lluvia en algunos lugares.

En Perry, una pequeña ciudad cercana al punto donde Helene tocó tierra, los residentes sufrieron una pérdida total de electricidad, y la única gasolinera del lugar fue arrasada por los fuertes vientos. "Era como si mi casa fuera a volar", relató Larry Bailey, un residente de 32 años que se refugió con su familia mientras la tormenta golpeaba con furia.

A medida que Helene avanzaba hacia el norte, perdiendo fuerza y degradándose a tormenta tropical, se reportaron escenas dramáticas como la operación de rescate en un hospital de la ciudad de Erwin, Tennessee. Más de 50 pacientes y personal médico quedaron atrapados en el techo del edificio debido al rápido ascenso de las aguas.

En Florida, el gobernador Ron DeSantis destacó que los daños causados por Helene superan los de los huracanes Idalia y Debby, que golpearon la misma región el año anterior. El mandatario activó a la Guardia Nacional para apoyar en las tareas de búsqueda y rescate, así como en el restablecimiento del suministro eléctrico a los millones de afectados.

En Georgia, el gobernador Brian Kemp confirmó la muerte de 15 personas, incluyendo un socorrista. La ciudad de Valdosta, una de las más afectadas, reportó más de 100 estructuras gravemente dañadas, con varias personas atrapadas en su interior, lo que ha complicado las labores de rescate.

En medio de esta emergencia, los científicos no han dejado de señalar la posible conexión entre los fenómenos meteorológicos extremos y el cambio climático. Aunque es demasiado pronto para atribuir los eventos actuales exclusivamente al calentamiento global, la creciente frecuencia e intensidad de huracanes como Helene ha generado inquietud. “¿Es esta la nueva normalidad?”, se preguntó Curtis Drafton, un voluntario de rescate en Florida. “El año pasado tuvimos otra tormenta similar. Esto ya no parece ser un evento único”.

Además de los destrozos en Estados Unidos, Helene había causado daños significativos en la península de Yucatán, en México, antes de continuar su trayectoria hacia el norte. Mientras tanto, otras regiones del mundo también enfrentan desafíos climáticos: el tifón Yagi en Asia y las lluvias extremas en Europa y el Sahel subrayan un mes de septiembre excepcionalmente húmedo en todo el mundo.

 

Muere Hasan Nasrala, líder de Hizbulá, en un ataque aéreo israelí en Beirut

 

 

El líder de Hizbulá, Hasan Nasrala, ha sido abatido en un ataque aéreo llevado a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en los suburbios del sur de Beirut, según confirmaron tanto el ejército israelí como fuentes del grupo chií. Nasrala, quien había liderado la organización durante más de tres décadas, fue eliminado junto a Ali Karki, comandante del frente sur de Hizbulá, y otros líderes de la milicia. Este ataque supone un golpe devastador para la organización, con implicaciones de largo alcance para la región.
 

El ataque, ejecutado por cazas F-35 israelíes, destruyó el búnker donde se encontraba Nasrala, situado bajo varios edificios residenciales en el distrito de Dahiya, al sur de Beirut. Según el comunicado del ejército israelí, el bombardeo se produjo mientras la cúpula de Hizbulá planificaba acciones contra Israel. Un total de 83 bombas de una tonelada cada una fueron utilizadas para destruir la sede de la organización, en una de las operaciones más grandes y precisas en la historia reciente de la región.

Confirmación del fallecimiento

La muerte de Nasrala fue inicialmente anunciada por Israel, y más tarde
confirmada por Hizbulá, tras varias horas de

 

 

 

silencio. Una fuente cercana a la organización había informado previamente de la "pérdida de contacto" con el líder desde la noche del viernes. Mientras tanto, en Irán, los principales líderes del eje proiraní convocaron una reunión de emergencia para discutir las consecuencias de esta pérdida para la estructura regional de poder.

 

Nasrala, de 64 años, no solo fue el líder de Hizbulá, sino también uno de los principales aliados de Irán en su lucha contra Israel. Durante sus años al frente de la organización, Nasrala coordinó actividades con otras milicias, como Hamas en Gaza y los hutíes en Yemen, ampliando la influencia de Irán en el conflicto regional. Su muerte, considerada por muchos analistas como un "terremoto" político y militar, representa un punto de inflexión en la ya prolongada guerra entre Israel y el eje liderado por Teherán.

 

Repercusiones inmediatas y futuras

El fallecimiento de Nasrala es un golpe devastador para Hizbulá, una organización que ha sufrido importantes pérdidas en los últimos días debido a los ataques de Israel contra sus infraestructuras y líderes. Amos Yadlin, ex jefe de la inteligencia militar israelí, calificó la muerte de Nasrala como "el golpe más duro" sufrido por la organización desde su creación en 1982.

 

Israel permanece en máxima alerta ante la posibilidad de represalias por parte de Hizbulá o de otros actores aliados, como los hutíes en Yemen. De hecho, poco después del anuncio del fallecimiento de Nasrala, un misil balístico disparado desde Yemen fue interceptado por el sistema de defensa israelí cerca de Tel Aviv. Aunque el ataque no causó víctimas, refuerza las tensiones en la región.

En el Líbano, el ambiente es de gran incertidumbre. Hizbulá es una fuerza política y militar clave en el país, y la pérdida de su líder plantea dudas sobre el futuro de la organización. A nivel inmediato, se espera una respuesta militar, aunque el grado y la magnitud de la misma dependerá de las capacidades actuales de Hizbulá y de las instrucciones que reciba de Teherán.

Implicaciones a nivel regional

El ataque contra Nasrala llega en un momento de máxima tensión entre Israel y los grupos proiraníes. Desde el pasado 8 de octubre, Hizbulá ha incrementado sus ataques contra el norte de Israel en apoyo a Hamas, lo que ha desatado una serie de enfrentamientos que amenazan con escalar hacia un conflicto a mayor escala. La muerte de Nasrala podría acelerar este proceso, aunque también podría llevar a una pausa temporal mientras Hizbulá reorganiza su mando.

Por su parte, Israel ha dejado claro que no se detendrá ante ninguna amenaza. El primer ministro Benjamín Netanyahu, que viajó a la ONU poco antes del ataque, aseguró que "Hizbulá entenderá el mensaje" y advirtió que el ejército israelí "todavía no ha utilizado todos sus recursos". La operación que resultó en la muerte de Nasrala fue autorizada en las oficinas centrales del ejército y la defensa israelí en Tel Aviv, y se basó en inteligencia detallada sobre la ubicación del líder de Hizbulá en su búnker en Dahiya.

 

La presión internacional sobre Maduro crece en la Asamblea de la ONU

 

 

La presión internacional sobre el presidente venezolano Nicolás Maduro ha aumentado considerablemente en el marco de la Asamblea General de la ONU, en un momento en el que la crisis política y social en Venezuela sigue agravándose. A dos meses de las elecciones presidenciales del 28 de julio, en las que Maduro fue declarado vencedor con un 52% de los votos, la comunidad internacional sigue dividida en cuanto a cómo abordar la situación en el país. La oposición, liderada por María Corina Machado, sostiene que su candidato, Edmundo González Urrutia, fue el verdadero ganador, y ha presentado actas que, según ellos, prueban un fraude electoral.

En la Asamblea General, Estados Unidos y Argentina han tomado la iniciativa para intensificar la presión sobre Maduro y han hecho un llamado claro a favor de una "transición democrática". Antony Blinken, secretario de Estado estadounidense, fue enfático en su discurso, afirmando que la voluntad del pueblo venezolano debe ser respetada. Blinken destacó la importancia de que los países se unan en la defensa de los derechos humanos y apoyen un proceso que restaure la democracia en Venezuela. En ese mismo contexto, la canciller argentina Diana Mondino subrayó que la situación en Venezuela representa una amenaza no solo para su propio pueblo, sino para toda la región.

 

Sin embargo, la respuesta de los países latinoamericanos ha sido desigual. A pesar de los esfuerzos liderados por Estados Unidos y Argentina, naciones clave como Brasil, Colombia y México se han mantenido al margen de las acciones más contundentes. Aunque estos países también exigen transparencia electoral, han evitado adoptar una postura más crítica hacia el gobierno de Maduro. Brasil, por ejemplo, ha insistido en la necesidad de que se publiquen las actas electorales, pero el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha declinado participar en reuniones que pudieran tensar aún más las relaciones diplomáticas con Venezuela. Por su parte, Colombia, bajo el liderazgo de Gustavo Petro, ha adoptado una posición similar, dejando claro que no reconocerá el resultado de las elecciones hasta que haya una verificación clara de los comicios.

 

México, dirigido por Andrés Manuel López Obrador, también ha sido cauteloso en su enfoque. Al igual que Brasil y Colombia, ha condicionado cualquier reconocimiento de Maduro a la publicación de las actas electorales. Estos tres países han mantenido una línea diplomática más conciliadora, buscando no romper del todo los lazos con el gobierno venezolano, lo que contrasta con la postura más dura de otras naciones.

 

 

 

En cambio, Chile y Uruguay han adoptado posiciones mucho más críticas. El presidente chileno, Gabriel Boric, ha sido uno de los líderes latinoamericanos más contundentes al condenar la situación en Venezuela. Durante su discurso en la Asamblea de la ONU, Boric no dudó en calificar al gobierno de Maduro como una "dictadura" y denunció la persecución a opositores y el éxodo masivo de ciudadanos venezolanos. Boric también llamó a una solución política que reconozca el triunfo de la oposición y promueva una transición pacífica hacia la democracia.

El presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, fue igualmente enfático en su condena. Lacalle Pou afirmó que no basta con exigir la presentación de actas electorales, sino que se trata de reconocer directamente que hubo un fraude. Tanto Uruguay como Panamá han mantenido una postura radicalmente opuesta a la de Maduro, pidiendo un traspaso de poder inmediato a Edmundo González Urrutia, el candidato opositor.

Ante estas crecientes presiones, el gobierno de Maduro ha respondido de manera desafiante. En un comunicado oficial, Caracas acusó a los países firmantes de la declaración liderada por Estados Unidos de ser "lacayos" del gobierno estadounidense y denunció lo que considera intentos de desestabilización y "ataques terroristas" dirigidos contra el presidente y otros altos funcionarios. En represalia por las declaraciones de Gabriel Boric, el gobierno venezolano también suspendió los vuelos comerciales con Chile, lo que evidencia un endurecimiento de su posición ante las críticas.

 

Maduro sigue insistiendo en la legitimidad de su victoria electoral, asegurando que fue ratificada tanto por el Consejo Nacional Electoral como por el Tribunal Supremo de Justicia, ambos organismos bajo el control del chavismo. El gobierno también ha denunciado las sanciones internacionales, especialmente las impuestas por Estados Unidos, como una forma de agravar la crisis económica y política en el país.

 

El Vaticano exige a Nicaragua el respeto a la libertad religiosa

 

 

El Vaticano ha lanzado un contundente llamado al gobierno de Nicaragua para que respete la libertad religiosa y otros derechos fundamentales, en medio de una creciente represión contra la Iglesia católica en el país centroamericano. Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, expresó la preocupación de la Santa Sede por las recientes acciones del gobierno de Daniel Ortega contra el clero católico y las instituciones religiosas.

 

El cardenal Parolin subrayó que el Vaticano está "particularmente preocupado" por las medidas adoptadas contra la Iglesia, que socavan directamente la libertad de culto, un derecho básico en cualquier sociedad democrática. Instó a las autoridades nicaragüenses a garantizar el respeto a la libertad religiosa y se mostró abierto a un diálogo respetuoso y constructivo con el gobierno de Ortega para encontrar soluciones a la crisis. Esta intervención del Vaticano llega en un momento en el que las tensiones entre el gobierno nicaragüense y la Iglesia católica han alcanzado niveles sin precedentes.

El enfrentamiento entre la administración de Ortega y la Iglesia católica ha escalado desde las protestas masivas de 2018, en las que más de 300 personas perdieron la vida, según cifras de la ONU. El gobierno nicaragüense ha acusado repetidamente a la Iglesia de apoyar las manifestaciones, que Ortega considera un intento de golpe de Estado patrocinado por Estados Unidos. La represión no ha cesado desde entonces, y recientemente, en agosto de este año, siete sacerdotes fueron expulsados del país. Estos formaban parte de un grupo de 13 religiosos detenidos en la ciudad de Matagalpa, en el norte del país, según el Colectivo Nicaragua Nunca Más.

La situación se agravó cuando en enero de este año el gobierno liberó a dos obispos, incluyendo a Rolando Álvarez, tras su detención en 2022. A estos religiosos se les permitió salir del país y fueron enviados a Roma, en un claro mensaje de destierro. Este patrón de represión y exilio de líderes religiosos ha sido una constante en los últimos años, lo que ha provocado una creciente preocupación internacional.

Además de la persecución a la Iglesia católica, el gobierno de Ortega ha intensificado su represión contra otros sectores de la sociedad. Según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, al menos 45 personas, incluyendo opositores, líderes indígenas y laicos religiosos, permanecen encarceladas por razones políticas. Este grupo incluye a nueve adultos mayores, muchos de los cuales padecen enfermedades crónicas y no reciben atención médica adecuada en las cárceles, lo que agrava aún más su situación.

El informe del Mecanismo, respaldado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), destaca que la represión del gobierno no solo se limita a los detenidos, sino que también se extiende a sus familiares, quienes enfrentan hostigamiento y amenazas constantes, así como la posible confiscación de sus propiedades. La situación es especialmente crítica para aquellos cuyas familias han sido desterradas del país, un fenómeno que ha ganado notoriedad en los últimos meses.

A pesar de algunas excarcelaciones recientes, como la liberación de 135 presos políticos en septiembre tras una negociación con Estados Unidos, la crisis de derechos humanos en Nicaragua sigue siendo grave. La práctica de desapariciones forzadas también continúa, con varios casos alarmantes de personas cuyo paradero y estado de salud son desconocidos.

 

 

 

Página 6

 

© 2020-2024 - Noticias5 - La idea y concepto de este periódico fue hecho en  Online Periodical Format© (OPF) es un Copyright de ZahurK.

    Queda prohibido el uso de este formato (OPF) sin previa autorización escrita de ZahurK

Suscribirse gratis