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EE.UU. refuerza
su presencia militar en Oriente Medio para reforzar sus tropas
en Israel

Estados Unidos ha decidido aumentar su presencia
militar en Oriente Medio enviando entre 2,000 y 3,000 soldados
adicionales a la región. Esta acción se produce en medio de una
creciente tensión entre Israel y el Líbano, donde el ejército
israelí ha lanzado una incursión terrestre que, según fuentes de
inteligencia estadounidenses, será limitada en tiempo y alcance.
Sin embargo, la incertidumbre sobre los verdaderos objetivos de
Israel persiste, ya que históricamente el país ha enfrentado
dificultades para retirar sus fuerzas del sur del Líbano una vez
iniciadas las operaciones.
El despliegue militar estadounidense también incluye un refuerzo
significativo de su capacidad aérea, con la incorporación de
aviones de combate F-15, F-16, F-22 y A-10, que se sumarán a las
fuerzas ya presentes en países como Irak, Siria, Bahrein y
Arabia Saudí. Además, dos portaaviones estadounidenses, el USS
Abraham Lincoln y el USS Harry S. Truman, están en la región
listos para apoyar las operaciones. Este movimiento busca
proteger no solo a las tropas estadounidenses desplegadas, sino
también garantizar la seguridad de Israel, uno de los
principales aliados de Washington en Oriente Medio.
El gobierno estadounidense ha manifestado que no prevé una
invasión total por parte de Israel, aunque no descarta que la
operación se extienda dependiendo de cómo evolucionen los
acontecimientos. Lo que parece claro es que la operación israelí
tiene como objetivo principal destruir las posiciones de Hizbolá
cerca de la frontera, desde donde se han lanzado cohetes hacia
el norte de Israel. Además, buscan neutralizar la
infraestructura militar de este grupo respaldado por Irán,
utilizando ataques aéreos y tecnología avanzada para localizar y
destruir túneles y otras instalaciones estratégicas.
La preocupación en Washington no se limita únicamente a la
situación en Israel y el Líbano. Irán juega un papel crucial en
este escenario, y el secretario de Defensa de Estados Unidos,
Lloyd Austin, ha advertido a Teherán que cualquier intento de
atacar a las tropas o intereses estadounidenses en la región
será respondido de manera contundente. El temor a una escalada
con Irán ha sido una constante en las últimas semanas,
especialmente tras el ataque con drones y misiles que Irán lanzó
contra Israel en abril, en respuesta a un bombardeo que mató a
altos mandos de la Guardia Revolucionaria iraní en Siria.
La muerte del líder de Hizbolá, Hassan Nasrallah, en un
bombardeo israelí el viernes pasado, ha sido un punto de
inflexión en esta crisis. Este golpe, presumiblemente con bombas
de fabricación estadounidense, ha alterado las dinámicas en la
región, provocando que todos los actores principales ajusten sus
estrategias tanto defensivas como ofensivas. La semana pasada,
Estados Unidos y Francia intentaron, sin éxito, lograr un alto
el fuego temporal de tres semanas en las Naciones Unidas. Israel
se opuso a esta propuesta, y poco después logró eliminar a uno
de sus enemigos más importantes.
El escenario en Oriente Medio es ahora más incierto que nunca.
La "operación limitada" que Israel ha iniciado en el Líbano
podría extenderse si los enfrentamientos se intensifican, y la
presencia militar estadounidense es un claro indicativo de que
Washington está preparado para una posible escalada. Mientras
tanto, los analistas coinciden en que Estados Unidos está
intentando equilibrar su apoyo a Israel con la necesidad de
evitar una confrontación directa con Irán, que podría
desestabilizar aún más la región.
Irán lanza
ataque masivo contra Israel: tensión en aumento entre Hizbolá e
Israel

En un nuevo episodio de la creciente tensión en
Oriente Medio, Irán lanzó un ataque de misiles balísticos contra
Israel, en un movimiento que sigue a días de enfrentamientos
entre las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el grupo
extremista Hizbolá, respaldado por el país persa. El ataque
ocurrió horas después
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de que Estados Unidos advirtiera de un
posible ataque iraní, elevando el riesgo de un conflicto de mayor escala
en la región.
El martes, la ofensiva iraní desató una alarma
generalizada en Israel, donde los ciudadanos corrieron a refugiarse
mientras las sirenas de alerta resonaban en varias ciudades. El ejército
israelí confirmó que al menos 180 proyectiles habían sido disparados
desde Irán, algunos de los cuales impactaron en el centro y el sur del
país. Sin embargo, el sistema antimisiles Cúpula de Hierro logró
interceptar la mayoría de los ataques, limitando los daños.
Las FDI informaron que, hasta el momento, no se han registrado heridos,
aunque el contralmirante Daniel Hagari, portavoz del ejército israelí,
advirtió que "este ataque tendrá consecuencias graves". Israel ha
prometido una respuesta contundente, y fuentes cercanas al gobierno
israelí señalaron que las represalias no tardarán en llegar.
El conflicto con Hizbolá
El ataque de Irán se produce en el contexto de una operación terrestre
israelí limitada en el sur del Líbano, donde las fuerzas israelíes han
estado combatiendo contra Hizbolá, el grupo extremista chiita respaldado
por Teherán. La incursión, que comenzó el lunes, marca la cuarta vez en
casi 50 años que soldados israelíes entran en territorio libanés, la
primera desde la guerra de 2006.
Hizbolá, que ha intensificado sus ataques desde la incursión israelí,
juró continuar su lucha contra Israel tras la muerte de su líder Hassan
Nasrallah en un ataque aéreo israelí la semana pasada. En su
declaración, el grupo afirmó que seleccionará a un nuevo líder "lo antes
posible" y prometió venganza por la muerte de Nasrallah y en apoyo a los
palestinos en Gaza.
A pesar de que Israel ha dejado claro que no pretende una ocupación
prolongada del Líbano, las tensiones continúan aumentando, con Hizbolá
llevando a cabo ataques contra soldados israelíes en el norte del país.
La situación se ha vuelto aún más tensa con la intervención directa de
Irán, que ha dejado claro su respaldo militar a Hizbolá.
Intervención de Estados Unidos
En respuesta al ataque iraní, Estados Unidos también ha jugado un papel
activo en la defensa de Israel. Destructores de la Armada de EE.UU.,
estacionados en el Mediterráneo oriental, interceptaron varios de los
misiles balísticos iraníes lanzados el martes. Esta no es la primera vez
que la armada estadounidense participa en la defensa de Israel; en
abril, destruyó varios misiles y drones lanzados por Irán contra
territorio israelí en una operación similar.
Actualmente, Estados Unidos mantiene tres destructores de misiles
guiados operando en la región: el USS Arleigh Burke, USS Cole y USS
Bulkeley. Estos buques han sido clave en la defensa de Israel frente a
ataques de largo alcance y continúan monitoreando de cerca la situación.
El presidente Joe Biden ha reafirmado su apoyo incondicional a Israel,
pero ha evitado señalar si Estados Unidos tomará acciones más directas
contra Irán en respuesta al ataque.
Reacciones internacionales
El ataque iraní ha provocado una rápida respuesta en toda la comunidad
internacional. Hamas, el grupo palestino en Gaza, elogió los ataques de
Irán, calificándolos como una "honorable respuesta" a los crímenes de
Israel. El líder de Hamas, Ismail Haniyeh, cuyo grupo también ha estado
involucrado en el conflicto con Israel, afirmó que estos ataques son un
"mensaje contundente al enemigo sionista".
Por su parte, Jordania confirmó que cientos de misiles iraníes fueron
lanzados hacia Israel, y sus fuerzas armadas también han estado
involucradas en la interceptación de algunos de esos proyectiles. Aunque
el ejército jordano no ha proporcionado cifras exactas, advirtieron a
los ciudadanos que permanezcan en sus hogares por su seguridad.
Francia, por otro lado, ha expresado su preocupación por el aumento de
la violencia en la región. Fuentes diplomáticas indicaron que el
presidente Emmanuel Macron convocará una reunión de su consejo de
defensa para discutir la situación en Oriente Medio y las posibles
acciones diplomáticas que puedan ayudar a desescalar el conflicto.
Claudia Sheinbaum asume
como la primera presidenta de México

El martes, Claudia Sheinbaum hizo historia al convertirse
en la primera mujer en asumir la presidencia de México, tras más de 200
años como república. Durante una solemne
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ceremonia en la Cámara de Diputados,
Sheinbaum juramentó ante el Congreso y cientos de representantes de
organismos internacionales y mandatarios extranjeros.
"Protesto guardar y hacer guardar la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos", declaró
Sheinbaum, mientras la presidenta de la Cámara de Diputados, Ifigenia
Martínez, le entregaba la banda presidencial en representación del
mandatario saliente, Andrés Manuel López Obrador.
Entre los gritos de apoyo de los asistentes, que entonaban "¡Presidenta,
presidenta!" y "¡Es un honor con Claudia hoy!", Sheinbaum recibió la
banda tricolor que la acredita como jefa de Estado para el periodo
2024-2030.
Tras su investidura, Sheinbaum se dirigió al Palacio Nacional para un
almuerzo protocolario con varios líderes mundiales, incluidos los
presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Colombia, Gustavo
Petro; de Chile, Gabriel Boric, y de Honduras, Xiomara Castro. Entre las
personalidades internacionales, también destacó la presencia de la
primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, y el alto representante de
la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell.
Huracán Helene: 140
muertos y devastación en seis estados de EE.UU.

El huracán Helene ha dejado al menos 140 muertos tras su
paso por seis estados de Estados Unidos, convirtiéndose en el tercer
huracán más mortal en los últimos 50 años en el país. A medida que los
equipos de rescate continúan las operaciones, las autoridades temen que
el número de fallecidos pueda aumentar, ya que cientos de personas
permanecen desaparecidas, especialmente en las áreas más afectadas de
las Carolinas.
La infraestructura de comunicaciones ha quedado severamente dañada, lo
que dificulta los esfuerzos para contactar a los desaparecidos y
coordinar la ayuda. El acceso a muchas zonas está completamente cortado,
y los equipos de rescate y las agencias humanitarias han tenido que
recurrir a mulas y a lanzamientos aéreos para entregar suministros
básicos. En algunos casos, los residentes han caminado durante horas
para intentar reunirse con sus seres queridos.
Más de 1,5 millones de personas siguen sin electricidad,
siendo Georgia y las Carolinas las regiones más afectadas con 1,3
millones de cortes. Asheville, en Carolina del Norte, ha sido una de las
ciudades más golpeadas, con cortes de energía y de agua potable, así
como graves problemas de comunicación. La alcaldesa de Asheville, Esther
Manheimer, informó que el nivel de los ríos ha alcanzado máximos
históricos, provocando inundaciones catastróficas y un número sin
precedentes de rescates en aguas rápidas.
El presidente Joe Biden tiene previsto sobrevolar Asheville el día de
hoy, miércoles 02 de octubre, para observar la magnitud de los daños.
Según Manheimer, las condiciones en la ciudad son tan extremas que las
autopistas están intransitables, impidiendo incluso el acceso por
carretera a la caravana presidencial. "La única autopista abierta está
cerca del aeropuerto, y no podemos cerrarla para el convoy", explicó la
alcaldesa en una entrevista con CNN.
Aproximadamente 600 personas siguen desaparecidas en Asheville, lo que
ha llevado a las autoridades a redoblar los esfuerzos de búsqueda y
rescate. Mientras tanto, los residentes de la ciudad luchan por
sobrevivir sin electricidad ni agua potable, y dependen de la ayuda
federal y estatal para recibir suministros esenciales como alimentos y
agua.
La devastación causada por Helene ha sido descrita como "catastrófica"
por Manheimer, quien subrayó que las imágenes que circulan en los medios
no capturan completamente la magnitud del desastre. Además de la ayuda
inmediata, la alcaldesa señaló que Asheville necesitará apoyo a largo
plazo para reconstruir la infraestructura destruida.
Helene ya se ha convertido en el tercer huracán más mortífero en la
historia reciente de EE.UU., superando al huracán Irma de 2017, que
causó 92 muertes. Solo el huracán Katrina, con 1.833 fallecidos, y el
huracán Ian, que en 2022 provocó 150 muertes, superan el impacto mortal
de Helene.
La recuperación tras la tormenta será lenta, y las autoridades insisten
en que la prioridad inmediata es salvar vidas y asegurar el bienestar de
los residentes en las zonas más afectadas.
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