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Israel confirma
la muerte del jefe del Gobierno de Hamas en ataque aéreo

En un comunicado emitido el jueves, el ejército
israelí confirmó la muerte de Rawhi Mushtaha, jefe del Gobierno
de Hamas en la Franja de Gaza, en un ataque aéreo llevado a cabo
hace tres meses. La operación, dirigida contra altos mandos de
la organización palestina, también resultó en la muerte de Sameh
al-Siraj, responsable de seguridad de la rama política de Hamas,
y Sami Oudeh, comandante de seguridad del politburó. Según las
autoridades israelíes, los tres líderes se encontraban en un
túnel fortificado que servía como centro de mando y control de
Hamas, desde donde coordinaban operaciones militares.
Mushtaha, una figura central dentro de la organización, era
considerado uno de los líderes más influyentes en la estructura
política y militar de Hamas. Además de dirigir el gobierno de
Gaza y gestionar las finanzas del enclave, Israel lo vinculaba
con decisiones clave en materia de seguridad y en la
planificación de ataques contra Israel. El ejército israelí lo
acusa de haber tenido un rol importante en el ataque del 7 de
octubre de 2023, perpetrado por las brigadas al-Qassam, el brazo
armado de Hamas, que él mismo ayudó a fundar.
Mushtaha tenía una larga trayectoria dentro de Hamas. Tras ser
encarcelado a finales de los años 80 por Israel, acusado de
asesinato y terrorismo, fue condenado a cuatro cadenas
perpetuas. Durante su tiempo en prisión, se convirtió en la mano
derecha de Yahia Sinwar, actual líder de Hamas y uno de los
hombres más buscados por Israel. Mushtaha fue liberado en 2011
como parte de un acuerdo que permitió el regreso del soldado
israelí secuestrado, Gilad Shalit, a cambio de más de 1.000
prisioneros palestinos.
El gobierno israelí ha señalado que el silencio de Hamas sobre
la muerte de Mushtaha y los otros dos líderes es una estrategia
para evitar desmoralizar a sus seguidores. Mientras tanto, el
liderazgo del grupo ha sido asumido por Yahia Sinwar, quien ya
ocupaba una posición de poder y ha sido identificado como el
principal arquitecto del ataque contra Israel en octubre del año
pasado.
Con la eliminación de Mushtaha y otros altos mandos, Israel
afirma haber diezmado la cúpula política de Hamas, una
organización que ha sabido reponerse rápidamente en el pasado,
sustituyendo a sus líderes caídos por otros de igual confianza y
lealtad. Sin embargo, la muerte de figuras tan relevantes
representa un golpe significativo para Hamas, especialmente en
un momento de alta tensión en la región.
Nuevo jefe de
la OTAN promete intensificar el apoyo a Ucrania en su lucha
contra Rusia

Mark Rutte, recién nombrado secretario general de
la OTAN, reafirmó su compromiso de respaldar a Ucrania hasta que
logre una victoria frente a Rusia. En su primera visita oficial
a Kiev, apenas dos días después de asumir su cargo, Rutte
declaró que su prioridad será consolidar el apoyo de los países
occidentales a Ucrania. “Es mi prioridad y mi privilegio
promover este apoyo para tratar de que Ucrania venza”, afirmó
Rutte en una rueda de prensa conjunta con el presidente
ucraniano, Volodimir Zelenski.
La visita de Rutte se produce en un contexto difícil para
Ucrania. Las fuerzas ucranianas están en retirada en el este del
país, enfrentando una escasez de soldados y armamento. Mientras
tanto, crecen las voces que sugieren la necesidad de impulsar
negociaciones de paz, incluso entre los aliados más cercanos de
Kiev. En el mismo día en que Rutte llegó a Ucrania, Rusia
reivindicó la captura de Vugledar, una localidad clave en el
frente oriental, después de que las tropas ucranianas anunciaran
su retirada de esa posición estratégica.
Zelenski aprovechó la visita del nuevo líder de
la OTAN para hacer un llamado a los países occidentales, a
quienes acusó de retrasar la entrega de misiles de largo alcance
que su ejército necesita para combatir de manera efectiva. Según
el presidente ucraniano, estos misiles son cruciales para atacar
objetivos en
territorio ruso y reducir la capacidad de Moscú de lanzar
ofensivas sobre Ucrania. Sin embargo, varias potencias
occidentales, entre ellas Estados Unidos, se muestran
reticentes a autorizar
este tipo de armamento por temor a una escalada del conflicto
con Rusia.
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“Necesitamos una cantidad y una calidad suficiente de
armas, incluidas las de largo alcance. Nuestros socios están
demorándose, lo cual es peligroso”, declaró Zelenski. Además, insistió
en la necesidad de derribar los misiles y drones rusos que continúan
atacando infraestructuras clave en Ucrania. No obstante, reconoció que
los aliados de Kiev aún no están listos para tomar decisiones firmes al
respecto, en lo que calificó como “una decisión difícil”.
Rutte, conocido por su firme apoyo a Ucrania desde el
inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, ha sido uno de los
defensores más activos del país en Europa. Zelenski lo elogió como un
“gran amigo y aliado de Ucrania” y reiteró el objetivo de su nación de
ingresar plenamente en la OTAN. Este ingreso, sin embargo, aún está en
debate dentro de la Alianza Atlántica, que ha identificado a Rusia como
su principal amenaza.
Aunque la OTAN no participa directamente en el conflicto, la
organización sigue enfocada en fortalecer su capacidad de defensa y
disuasión para evitar un enfrentamiento directo con Moscú. Mientras
tanto, Rutte ha recibido el respaldo de los líderes de la Unión Europea
para liderar la unidad y la seguridad transatlántica en este momento
crítico para Europa.
Vance supera a Walz en un
debate moderado y sin grandes consecuencias

El pasado lunes, en un debate televisado por CBS, J.D.
Vance y Tim Walz, los aspirantes a la vicepresidencia de Estados Unidos,
protagonizaron un cara a cara que contrastó notablemente con el
explosivo enfrentamiento que semanas antes sostuvieron Kamala Harris y
Donald Trump. A diferencia del bronco encuentro de sus líderes, Vance y
Walz ofrecieron un intercambio de ideas mucho más civilizado y enfocado
en temas políticos, pero carente de momentos álgidos que pudieran
inclinar la balanza electoral.
Vance, representante del Partido Republicano y mano derecha de Trump,
fue el orador más sólido de la noche. Aunque no de manera abrumadora, se
mostró mejor preparado que su oponente, ofreciendo un discurso más
contundente pero sin caer en estridencias. El debate le permitió
proyectar una imagen más moderada, alejada de las posturas extremistas
que le han generado críticas a lo largo de la campaña. Sin embargo,
cuando fue cuestionado sobre temas espinosos como la inmigración o el
cambio climático, Vance logró sortear las preguntas con habilidad,
aunque sin ofrecer respuestas concretas.
Uno de los momentos más tensos de la noche ocurrió cuando las
moderadoras del debate corrigieron en directo una afirmación de Vance
sobre inmigrantes en Springfield, Ohio. El republicano había repetido
una declaración falsa, acusando a inmigrantes de la zona de haber comido
las mascotas de sus vecinos. Aunque Vance reaccionó con molestia, el
incidente no escaló y no opacó su desempeño general.
Por su parte, Tim Walz, con una carrera política más extensa que la de
Vance —12 años en el Congreso y cinco como gobernador de Minnesota—,
inició el debate visiblemente nervioso. En su primera intervención,
cometió varios errores, incluyendo la confusión entre Israel e Irán, lo
que dejó en evidencia su falta de dominio sobre la política
internacional. Sin embargo, a medida que el debate avanzó y los temas
giraron hacia asuntos que conoce mejor, como la sanidad y la vivienda,
Walz se calmó y mejoró su actuación, aunque sin lograr causar un impacto
significativo.
A lo largo del debate, Walz intentó en dos ocasiones que Vance
reconociera públicamente que Donald Trump había perdido las elecciones
de 2020, pero el republicano evitó dar una respuesta directa. Esta
estrategia, aunque pudo haber puesto a Vance en apuros, no fue lo
suficientemente insistente como para aprovechar la oportunidad de
exponer a su rival como un radical.
Una de las diferencias más notables con el debate entre
Harris y Trump fue el tono respetuoso y educado entre ambos candidatos.
Vance y Walz evitaron los ataques personales y centraron sus críticas en
las políticas de sus líderes, lo que permitió un ambiente de cordialidad
durante todo el encuentro. Ambos se saludaron afectuosamente al inicio
del debate y, en un gesto inusual para este tipo de enfrentamientos,
Vance incluso mostró empatía cuando Walz relató que su hijo había sido
testigo de un tiroteo.
El equipo de Walz había anticipado que Vance sería
agresivo y recurriría a declaraciones pasadas que se han demostrado
falsas. Sin embargo, el republicano sorprendió al mostrarse más
discreto, apelando al consenso y destacando la importancia de los
acuerdos bipartidistas, lo que tomó por sorpresa a muchos analistas.
Esta estrategia permitió a Vance proyectar una imagen más
"presidenciable", justo en un momento en el
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que la carrera hacia la vicepresidencia
parece estar más reñida que nunca.
El debate se celebró a poco más de 30 días de las elecciones, en un
momento crítico para el país, con las encuestas mostrando un escenario
extremadamente igualado. Sin embargo, a pesar de la relevancia del
evento, no se espera que este encuentro entre los aspirantes a la
vicepresidencia mueva significativamente el electorado, especialmente
entre los indecisos. La atención de los medios estuvo más centrada en el
debate que en los actos de campaña de Donald Trump y Kamala Harris, e
incluso en las noticias sobre el devastador huracán Helene, que dejó más
de 160 muertos en Georgia y Carolina del Norte.
A pesar de su falta de experiencia en comparación con Walz, Vance
aprovechó su habilidad en la comunicación para salir victorioso del
debate. Con años de apariciones en programas de máxima audiencia, tanto
en Fox News como en otros espacios televisivos, el republicano demostró
que sabe cómo manejar la presión y evitar situaciones comprometedoras.
Por el contrario, a Walz le faltó esa experiencia frente a los focos, lo
que le impidió capitalizar las oportunidades que tuvo para poner a su
rival contra las cuerdas.
En resumen, aunque Vance superó a Walz en este encuentro, el debate no
tuvo el impacto necesario para alterar drásticamente el curso de la
campaña. Ambos candidatos mantuvieron un tono moderado y evitaron los
ataques directos, ofreciendo un debate civilizado, pero que
probablemente pasará sin grandes consecuencias en el escenario político
actual.
Ecuador declara estado de
excepción y toque de queda tras aumento de violencia

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha decretado un
nuevo estado de excepción en respuesta al reciente repunte de la
violencia en varias localidades del país. La medida, que comenzó a
regir a partir del jueves 3 de octubre, tendrá una duración inicial de
60 días y afectará a cantones de ocho provincias, incluyendo Guayas,
Manabí, Los Ríos, Santa Elena, El Oro, Orellana, el distrito de Quito y
el cantón Camilo Ponce, en Azuay.
Esta decisión marca la primera vez en varios meses que Quito, la
capital, vuelve a estar bajo estado de excepción por motivos de
seguridad. La última vez que la ciudad estuvo bajo esta medida fue en
abril, tras un periodo de 90 días impuesto en enero debido a la
creciente inseguridad. Según el decreto presidencial, la inclusión de
Quito responde al "incremento de hostilidades, delitos y la prolongada
presencia de grupos armados organizados" en la ciudad.
El comunicado oficial de la Presidencia subraya que esta
medida busca fortalecer el trabajo conjunto entre las Fuerzas Armadas y
la Policía Nacional para "defender la soberanía e integridad del Estado,
así como garantizar la seguridad ciudadana y el orden público". La
declaración de estado de excepción permite a las autoridades suspender
temporalmente ciertos derechos constitucionales, como la inviolabilidad
del domicilio, la correspondencia y la libertad de reunión en las zonas
afectadas.
Toque de queda en 20 localidades
Además del estado de excepción, el presidente Noboa ha
implementado un toque de queda en 20 localidades del país, que estará
vigente de 22:00 a 05:00 durante los próximos 60 días. Durante este
periodo, las personas que circulen en ese horario sin justificación
serán puestas a disposición de las autoridades competentes. Sin embargo,
los servicios esenciales como salud pública, logística y emergencias
viales estarán exentos de esta restricción.
Estas medidas extraordinarias se enmarcan en la reciente declaratoria de
"conflicto interno armado" por parte del gobierno, una decisión que
otorga al Ejército la responsabilidad de restablecer el orden en las
calles. El decreto se produce tras los violentos enfrentamientos del 9
de enero, que resultaron en la muerte de al menos 11 personas debido a
la acción de bandas criminales en distintas regiones del país.
Ecuador ha enfrentado un aumento significativo en los índices de
violencia en los últimos meses, con organizaciones criminales y grupos
armados extendiendo su influencia en varias provincias. El gobierno de
Noboa busca responder a esta creciente amenaza con un enfoque
contundente, aunque estas medidas han generado debate sobre su impacto
en las libertades civiles y el balance entre seguridad y derechos
humanos.
La situación en Ecuador continúa siendo crítica, y las autoridades
mantienen que estas acciones son necesarias para preservar el orden
público y proteger a la población.
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