|
Estados Unidos
advierte sobre peligro de tropas norcoreanas en Ucrania

La posibilidad de que Corea del Norte envíe
tropas a Ucrania para apoyar a Rusia ha generado preocupación
internacional, con Estados Unidos calificando la situación de
"peligrosa". Según informes del Servicio Nacional de
Inteligencia de Seúl, Pyongyang ya habría desplegado fuerzas
especiales en el Lejano Oriente ruso, con planes de enviar hasta
12.000 soldados en total.
Robert Wood, embajador de Estados Unidos en la
ONU, expresó su alarma ante el Consejo de Seguridad, destacando
que este movimiento significaría una profundización en la
alianza militar entre Corea del Norte y Rusia, lo que podría
tener serias implicaciones globales.
El viernes, la agencia de inteligencia de Seúl
afirmó que unas 1.500 fuerzas norcoreanas ya se encuentran en
territorio ruso, recibiendo entrenamiento para unirse al
conflicto en Ucrania. Aunque el Departamento de Estado de EE.UU.
aún no ha confirmado esta información, el portavoz adjunto
Vedant Patel indicó que están consultando a sus aliados sobre la
gravedad del asunto.
Francia también se ha sumado a las advertencias,
con su enviado ante la ONU, Nicolas de Riviere, advirtiendo que
la participación de soldados norcoreanos constituiría una
escalada en el conflicto. La creciente colaboración entre
Pyongyang y Moscú está siendo vista con gran preocupación por la
comunidad internacional, que teme un aumento en la intensidad de
la guerra en Ucrania.
Este posible despliegue de tropas norcoreanas podría complicar
aún más la situación en Europa del Este, donde la invasión rusa
ya ha causado devastación y generado tensiones globales
significativas.
Blinken y
Netanyahu discuten la creciente amenaza iraní en Oriente Próximo

El secretario de Estado estadounidense, Antony
Blinken, se reunió el martes en Jerusalén con el primer ministro
de Israel, Benjamin Netanyahu, en una visita clave para abordar
varios desafíos en la región, destacando principalmente la
creciente amenaza de Irán. Este encuentro ocurre en un momento
de tensiones máximas, con conflictos que se extienden desde Gaza
hasta el Líbano, y una región en constante crisis humanitaria y
de seguridad.
La visita de Blinken a Jerusalén es su undécima desde el ataque
de Hamas, ocurrido hace más de un año, y busca reavivar las
conversaciones de tregua en Gaza, así como aliviar la crisis
humanitaria en el enclave palestino. En su conversación de dos
horas y media con Netanyahu, el principal tema tratado fue la
amenaza que representa Irán, y la necesidad urgente de que ambos
países unan fuerzas para contrarrestar su influencia
desestabilizadora en la región.
La amenaza iraní y el impacto en la región
El jefe de la diplomacia estadounidense subrayó la importancia
de tomar medidas decisivas para prevenir que el conflicto en
Gaza y el Líbano se extienda a un enfrentamiento directo con
Irán. A menos de un mes de las elecciones presidenciales en
Estados Unidos, Blinken destacó que se están haciendo esfuerzos
significativos para poner fin a la guerra en Gaza y garantizar
el regreso seguro de los rehenes aún en cautiverio por parte de
Hamas.
Por su parte, Netanyahu advirtió sobre el reciente ataque con
drones lanzado desde Líbano que impactó en su residencia privada
en Cesárea. Aunque el dron no logró penetrar el blindaje de su
casa, el incidente fue reivindicado por la milicia chií libanesa
Hizbulá, lo que incrementa la tensión en el norte de Israel.
Netanyahu ha señalado que esta ofensiva no fue un ataque
aislado, sino parte de un plan más amplio respaldado por Irán.
Israel ha manifestado enérgicamente su intención de responder
con fuerza a cualquier ataque de Hizbulá o de otros actores
iraníes en la región. A raíz de los últimos incidentes, los
servicios de seguridad israelíes han intensificado los arrestos
de ciudadanos sospechosos de colaborar con Irán, algunos de
ellos acusados de espiar y planear ataques dentro del propio
Israel.
El conflicto en Gaza y las opciones de tregua
Mientras tanto, la situación en Gaza sigue siendo crítica.
Blinken destacó que la muerte del líder de Hamas, Yahia Sinwar,
podría abrir una oportunidad para alcanzar un acuerdo que ponga
fin a las hostilidades. No obstante, Hamas sigue firme en sus
demandas y no ha dado señales de estar dispuesto a negociar la
liberación de los más de 100 rehenes que aún mantienen cautivos.
A pesar de ello, los negociadores árabes, con Egipto a la
cabeza, continúan proponiendo soluciones, como un cese al fuego
temporal a cambio de liberar a algunos rehenes.
Israel, por su parte, ha intensificado sus operaciones militares
tanto en Gaza como en el sur del Líbano. Los bombardeos
recientes en ambos frentes han dejado un saldo de al
menos 20 muertos, entre
civiles
|
|
y combatientes, según reportes de las
autoridades locales. Mientras tanto, Hizbulá ha continuado sus ataques,
lanzando proyectiles hacia el centro de Israel, lo que ha provocado una
escalada de violencia que parece difícil de detener en el corto plazo.
Perspectivas para la región
La reunión entre Blinken y Netanyahu se
da en un momento de incertidumbre, no solo por la amenaza inmediata de
nuevos ataques, sino también por las complicaciones políticas dentro de
Israel y Estados Unidos. Mientras en Jerusalén algunos miembros del
gobierno israelí, como los ultranacionalistas Bezalel Smotrich e Itamar
Ben Gvir, se oponen a cualquier cese de las ofensivas en Gaza, en
Washington se anticipa que la política exterior hacia Oriente Próximo
podría cambiar tras las elecciones presidenciales.
En este contexto, la comunidad
internacional sigue observando de cerca la situación, con la esperanza
de que la diplomacia pueda poner fin a las hostilidades. Sin embargo, la
realidad en terreno, con una frágil tregua en Gaza y la amenaza
constante de Hizbulá e Irán, sugiere que el camino hacia la paz en
Oriente Próximo sigue lleno de obstáculos.
Blinken reiteró el compromiso de Estados Unidos de apoyar a Israel en su
defensa, pero también subrayó la necesidad de encontrar una solución
diplomática para evitar una guerra a gran escala. Mientras tanto, las
familias de los rehenes, los desplazados por el conflicto y las
comunidades afectadas por los bombardeos siguen esperando un desenlace
que les devuelva algo de paz en medio de la violencia.
Boric en el centro de una
crisis por denuncia de violación contra funcionario clave

El gobierno de Gabriel Boric enfrenta una tormenta
política tras la denuncia de violación contra Manuel Monsalve,
subsecretario del Interior, una de las figuras más influyentes de la
administración. La denuncia ha puesto al presidente chileno en una
situación extremadamente delicada, con críticas tanto de la oposición
como de sectores dentro de su propia coalición.
El 23 de septiembre, tras una jornada laboral, Monsalve y
su asesora, de 32 años, compartieron una cena en un restaurante de
comida peruana en Santiago, acompañada de varios pisco sours. Al día
siguiente, la asesora despertó desnuda en la habitación del hotel donde
se alojaba Monsalve, con moratones en el cuerpo y manchas de sangre en
su ropa, la cual estaba desordenada en el piso. Monsalve también estaba
desnudo. Según la denuncia, la mujer no recuerda cómo llegó a esa
situación y presentó la acusación de violación semanas después, el 14 de
octubre.
Monsalve negó rotundamente las acusaciones, alegando una laguna mental
de diez horas y afirmando que no recuerda los eventos de esa noche.
Antes de que la denuncia fuera oficial, el subsecretario ordenó a la
policía revisar las imágenes de las cámaras de seguridad del hotel sin
contar con una orden judicial, una acción que ha generado mayor
controversia.
El escándalo llegó rápidamente a Boric y a la ministra del Interior,
Carolina Tohá, quienes discutieron la situación con Monsalve. Pese a la
gravedad del asunto, Monsalve continuó con sus actividades normales
hasta que el diario La Segunda publicó la noticia, forzando su renuncia
en una conferencia de prensa en el Palacio de La Moneda. La renuncia,
sin embargo, no ha sido suficiente para contener la crisis.
El presidente Boric, que intentó manejar la situación sin que el tema
explotara en los medios, se enfrentó el viernes pasado a una conferencia
de prensa de 53 minutos, donde fue cuestionado sobre el caso de
Monsalve. Durante la comparecencia, cometió varios errores, incluyendo
una reprimenda pública a su directora de comunicación, Nicole Vergara,
quien intentó interrumpir la conferencia para proteger al presidente de
las preguntas cada vez más incómodas. Este incidente, captado en vivo,
mostró la tensión interna dentro del equipo de gobierno y agravó la
percepción pública de que Boric no estaba manejando adecuadamente la
crisis.
La actuación de Monsalve, al ordenar la revisión de las cámaras sin una
orden judicial, es vista por muchos como una clara violación del
protocolo, algo que el gobierno debió haber denunciado en su momento. La
inacción de Boric y Tohá al no reportar el hecho ha generado serias
críticas de la oposición, que considera que el presidente ha fallado en
su deber de actuar con transparencia. Ahora, tanto Boric como la
ministra podrían enfrentar consecuencias legales por no haber denunciado
la conducta de Monsalve, lo que aumenta la presión sobre el mandatario.
El impacto de este escándalo es profundo, en parte porque Boric ha
construido su gobierno sobre la base de principios feministas y de
defensa de los derechos humanos. La falta de una respuesta rápida y
contundente ha sido duramente criticada, no solo por la oposición, sino
también por sectores dentro de su coalición. Camila Flores, diputada de
Renovación Nacional, afirmó que el gobierno debería haber condenado
públicamente la situación desde el primer momento. La falta de reacción
oportuna ha afectado la credibilidad de la administración en su defensa
de los derechos de las mujeres.
Al mismo tiempo, la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia
Orellana, defendió la privacidad de la denunciante, lo que desató más
críticas de sectores conservadores que interpretaron sus palabras como
una defensa indirecta de Monsalve. El tema ha dividido al gobierno y ha
generado tensiones dentro de la coalición de izquierda.
|
|
Con la renuncia de Monsalve, Luis
Cordero, ministro de Justicia, ha asumido su puesto temporalmente,
cargando con la responsabilidad de manejar esta delicada situación,
además de la creciente preocupación por la inseguridad en el país. Sin
embargo, el escándalo no ha terminado y las tensiones siguen aumentando
dentro del gobierno de Boric. Ya han renunciado cinco cargos intermedios
y no está claro hasta qué punto la crisis podría escalar en los próximos
días.
A medida que la investigación judicial
avanza, Monsalve se ha sometido voluntariamente a pruebas de ADN y ha
entregado sus teléfonos móviles a las autoridades. La justicia
determinará si las acusaciones en su contra son fundadas, pero el daño
político ya está hecho. En una conferencia reciente con empresarios,
Boric admitió que los últimos días no han sido fáciles, reflejando la
gravedad de la situación.
La crisis también ha reavivado las
críticas sobre la gestión de Boric en general, con algunos analistas
señalando que el presidente está cayendo en errores de manejo similares
a los que enfrentaron gobiernos anteriores. La crisis del caso Monsalve
es, hasta el momento, la más grave que ha sacudido al gobierno de Boric,
y podría tener consecuencias duraderas tanto para él como para su
administración.
Putin refuerza alianzas
en la cumbre de los BRICS mientras persiste el conflicto en Ucrania

En medio del aislamiento impuesto por Occidente debido a
la invasión de Ucrania, el presidente ruso, Vladimir Putin, participó en
una cumbre de los BRICS, donde destacó la importancia de fortalecer la
cooperación entre los países miembros. Este evento marca su primera
aparición en una reunión de este bloque desde el inicio de la guerra, en
un intento por consolidar sus alianzas estratégicas, especialmente con
China e India.
Durante el encuentro, el primer ministro de India,
Narendra Modi, expresó su disposición a mediar en el conflicto entre
Rusia y Ucrania. "Creemos que los problemas deben resolverse solo por
medios pacíficos", afirmó Modi, reiterando la disposición de Nueva Delhi
para contribuir a una tregua que ponga fin al conflicto más letal de
Europa desde la Segunda Guerra Mundial. La India ha mantenido una
postura neutral, y aunque no ha condenado abiertamente la invasión, ha
pedido insistentemente la restauración de la paz.
En su intervención, Putin subrayó la importancia de la "asociación
estratégica" entre Rusia e India, y destacó los esfuerzos conjuntos de
ambos países en varios ámbitos. Además, el Kremlin señaló que los BRICS
planean emitir una declaración final que refleje una posición común
sobre la situación en Ucrania, la cual fue previamente consensuada entre
los miembros.
Por su parte, el presidente chino, Xi Jinping, reafirmó el apoyo
inquebrantable de China a Rusia en medio de la crisis global. Durante
una conversación con Putin, Xi afirmó que, aunque el mundo enfrenta
cambios significativos y está sumido en el caos, la relación entre China
y Rusia sigue siendo un "factor estabilizador". Esta alianza, según
ambos líderes, es clave para contrarrestar la hegemonía global de
Estados Unidos, a quien culpan de generar desestabilización en diversas
regiones del mundo.
La asociación entre China y Rusia, consolidada en los últimos años, se
presenta como una respuesta a la influencia occidental. Ambos países han
prometido una "nueva era" de cooperación, lo que ha generado inquietud
en las potencias occidentales, particularmente en medio del conflicto en
Ucrania. La guerra, que comenzó en febrero de 2022, ha provocado
sanciones económicas y un distanciamiento diplomático de Rusia, aunque
el apoyo de países como China ha permitido a Putin mantener una posición
de resistencia frente a las presiones internacionales.
Sin embargo, mientras India aboga por una mediación, Moscú no muestra
intenciones de ceder territorios en Ucrania. Durante la cumbre, Putin
reiteró que las cuatro regiones del este de Ucrania que Rusia ha anexado
son ahora parte de su territorio, lo que complica cualquier negociación
de paz. Fuentes rusas han mencionado la posibilidad de un alto el fuego,
pero indican que no se tomará ninguna decisión hasta después de las
elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre.
Actualmente, Rusia controla aproximadamente una quinta parte del
territorio ucraniano, incluidas Crimea, anexada en 2014, y vastas áreas
de Donetsk, Lugansk, Zaporizhia y Jersón. Esta nueva realidad
geopolítica es vista por Moscú como un elemento clave para garantizar su
seguridad a largo plazo.
En cuanto a la ampliación del bloque BRICS, el portavoz del Kremlin,
Dmitry Peskov, descartó que este tema esté en la agenda de la cumbre,
debido a las diversas percepciones entre los miembros. Aunque el bloque
ha sumado recientemente a países como Egipto, Irán, Emiratos Árabes
Unidos y Etiopía, Rusia no considera prioritario seguir expandiendo el
grupo en este momento. Actualmente, más de 30 países han mostrado
interés en unirse a los BRICS, incluidos Turquía, Venezuela y Malasia,
pero las diferencias internas entre los miembros dificultan un consenso
sobre la ampliación.
La cumbre de los BRICS deja claro que, a pesar de la presión de
Occidente, Rusia sigue encontrando apoyo en sus aliados clave, y el
conflicto en Ucrania continuará siendo un tema central en la geopolítica
global. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención
los próximos movimientos de Moscú y la respuesta de sus aliados en el
marco de una guerra que parece no tener un final cercano.
|
|