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Qatar
suspende mediación en el conflicto entre Israel y Hamas

Qatar ha decidido suspender su participación como
mediador en las negociaciones entre Israel y Hamas debido a la
falta de voluntad para alcanzar un acuerdo, informaron fuentes
diplomáticas a diferentes medios internacionales. Tras haber
facilitado durante mucho tiempo las conversaciones entre ambas
partes junto a Egipto, el gobierno qatarí concluyó que las
negociaciones se han estancado y ya no se llevan a cabo de buena
fe.
Una fuente diplomática señaló que Qatar, que alberga la oficina
política de Hamas en Doha, tomó esta decisión luego de que las
partes rechazaran un “diálogo constructivo” para abordar la
crisis en Gaza. Este cambio se produce tras meses de tensión y
el fracaso de las negociaciones, que tuvieron un breve
resurgimiento en noviembre cuando, durante una tregua temporal,
Hamas liberó a 105 rehenes y, a cambio, Israel puso en libertad
a 240 prisioneros palestinos.
Según la misma fuente, Qatar percibe que los esfuerzos de
mediación están siendo utilizados más con fines políticos y de
relaciones públicas que con un objetivo serio de alcanzar la paz
y salvar a los rehenes. Este descontento ya había sido expresado
previamente por el primer ministro de Qatar, Sheikh Mohammed bin
Abdulrahman Al Thani, quien en abril advirtió que algunos
actores involucrados en el conflicto estaban explotando la
mediación qatarí en beneficio de intereses políticos.
La decisión se toma en un contexto marcado por la
intensificación de la campaña militar de Israel en Gaza, la cual
comenzó tras el ataque de Hamas el 7 de octubre del año pasado.
Según el Ministerio de Salud palestino, la ofensiva israelí ha
dejado más de 43,000 muertos en Gaza, siendo el 70% mujeres y
niños, de acuerdo con datos de la ONU. En Gaza, todavía
permanecen retenidos 101 rehenes.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha
rechazado repetidamente la exigencia de Hamas de que cualquier
acuerdo incluya un cese definitivo de la guerra. De hecho, en
julio, Netanyahu frustró un posible acuerdo al introducir nuevas
demandas en el último momento, lo cual generó un obstáculo
adicional para la paz.
La decisión de Qatar ha recibido una respuesta crítica de
Israel. Nir Barkat, ministro de Economía israelí, aseguró en
redes sociales que Qatar “nunca fue un mediador, sino un
defensor de Hamas”. Barkat, en línea con las críticas internas
hacia Netanyahu, sugirió que los pagos de Qatar a Hamas han
obstaculizado los esfuerzos de paz y han reforzado la división
política entre los palestinos.
Qatar comunicó al gobierno estadounidense su disposición de
reiniciar la mediación solo cuando ambas partes demuestren una
“sincera disposición” para negociar el fin del conflicto. Un
alto funcionario estadounidense destacó el papel invaluable de
Qatar en las negociaciones previas, aunque admitió que la
postura actual de Hamas y su negativa a liberar rehenes han
hecho que la presencia de su liderazgo en Doha sea “inviable”.
Alemania al
borde de elecciones anticipadas: Scholz se enfrenta a la
oposición

La política alemana vive momentos de alta tensión
tras el colapso de la coalición de gobierno del canciller Olaf
Scholz. En medio de presiones para adelantar la votación de
confianza en el Bundestag, Scholz intenta ganar tiempo y
negociar condiciones para su disolución. La propuesta del líder
socialdemócrata de pactar una “hoja de ruta” con los demás
grupos parlamentarios para definir los pasos antes de convocar
elecciones ha sido recibida con escepticismo por la oposición,
que lo acusa de chantaje político.
Desde la cumbre de la Unión Europea en
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Budapest, Scholz defendió que la fecha para la votación
de confianza debe decidirse con calma y en consenso. Sin embargo, la
CDU, el principal partido opositor, encabezado por Friedrich Merz,
presiona para que esta votación se realice lo antes posible, sugiriendo
el 15 de enero en lugar de marzo, como inicialmente estaba planeado por
el gobierno. Este adelanto permitiría tener un nuevo gobierno instalado
para el 20 de enero de 2025, coincidiendo con la toma de posesión del
presidente estadounidense.
La estrategia de Scholz, en la práctica, lanza la responsabilidad al
Parlamento, donde espera que su partido, el SPD, y sus aliados, los
Verdes, no lleguen a un acuerdo con la CDU, bloqueando así la disolución
anticipada. Al mantener el calendario de elecciones en suspenso, Scholz
busca tiempo para aprobar proyectos legislativos clave, como el
incremento de las ayudas por hijos y de las pensiones. La táctica es
clara: si la CDU vota en contra de estas propuestas, el SPD podría usar
esto en su contra en la campaña; si vota a favor, Scholz podría mejorar
su imagen ante los votantes y recuperar el terreno perdido en las
encuestas.
Por su parte, Friedrich Merz ha respondido con una propuesta igualmente
condicionada, afirmando estar dispuesto a colaborar en los proyectos
legislativos solo después de que se asegure una fecha próxima para las
elecciones, evitando que Scholz manipule los tiempos a su favor. Las
últimas encuestas le dan ventaja a la CDU, que alcanza el 33% en
intención de voto tras el desmoronamiento de la coalición tripartita,
mientras el SPD de Scholz lucha por mantenerse a flote.
En un contexto de incertidumbre, el líder de los liberales, Christian
Dürr, ha ironizado sobre la situación actual, aludiendo a la extraña
combinación de un “canciller en funciones y un candidato a canciller”
dentro del mismo gobierno. Su comentario, en clara referencia a Robert
Habeck, ministro de Economía de los Verdes, refleja la complejidad del
tablero político. Aunque los Verdes cuentan con solo un 10% en las
encuestas, Habeck ha anunciado su intención de postularse como
candidato, lo que se interpreta como una maniobra para asegurar una
futura posición ministerial en caso de que los Verdes formen parte de
una nueva coalición.
Mientras tanto, el clima en Alemania se caldea, y la demanda de
elecciones es cada vez más urgente. Según una encuesta de ZDF, el 54% de
los alemanes pide elecciones inmediatas. Este porcentaje incluye un
tercio de votantes del propio SPD, quienes, en la misma encuesta,
manifestaron su preferencia por el ministro de Defensa, Boris Pistorius,
como candidato, sobre el propio Scholz.
La política alemana se encamina a una reconfiguración, y el desenlace
dependerá de las estrategias y alianzas que cada partido logre
establecer en las próximas semanas.
Congelado el juicio a
Trump por asalto al Capitolio tras su regreso a la presidencia

El proceso judicial contra Donald Trump por el asalto al
Capitolio ha sido suspendido tras su reciente victoria electoral, donde
derrotó a Kamala Harris en la contienda por la presidencia de Estados
Unidos. La jueza Tanya S. Chutkan, del Tribunal Federal de Distrito de
Washington, accedió a la solicitud del fiscal especial Jack Smith, quien
pidió un aplazamiento de un mes para deliberar cómo proceder con el caso
en esta “circunstancia sin precedentes”: el presidente electo está
acusado en un juicio federal.
Trump enfrenta cargos en el Distrito de Columbia por sus intentos de
revertir la derrota de las elecciones de 2020 ante Joe Biden y su
supuesta incitación al violento asalto al Capitolio el 6 de enero de
2021. El equipo de Smith solicitó tiempo adicional para analizar la
situación y definir un curso de acción adecuado en función de las
políticas del Departamento de Justicia, que limitan los procedimientos
criminales contra un presidente en funciones.
La nueva fecha establecida por la
jueza Chutkan para la revisión del caso es el 2 de diciembre. Durante
este tiempo, los fiscales evaluarán las medidas a tomar y emitirán un
informe para determinar si el juicio debe continuar o ser postergado. La
pausa judicial ofrece también una ventaja al equipo de defensa de Trump,
que ahora tiene más tiempo para presentar un reporte de prejuicio,
previsto inicialmente para el 21 de noviembre. Los abogados del
expresidente podrían
recurrir a un fallo reciente de la Corte Suprema, que otorga inmunidad
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presidencial para acciones realizadas
durante su mandato.
El caso representa un dilema para el
Departamento de Justicia, pues el propio Trump se beneficia de una
política de los años setenta que impide la persecución criminal de un
presidente en funciones. Este mismo contexto afecta otro juicio en
Florida, donde Trump enfrenta cargos por la posesión de documentos
clasificados en su residencia de Mar-a-Lago. La reanudación de ambos
juicios es incierta, y se espera que el Departamento de Justicia adopte
una postura clara en diciembre.
Además, el presidente electo prometió durante su campaña
indultar a los condenados por el asalto al Capitolio, una promesa que
refuerza su narrativa en apoyo a quienes participaron en el ataque, a
quienes califica de “héroes” y “víctimas” de un sistema de justicia
“corrupto”. Más de 1.500 personas han enfrentado cargos por su
participación en la insurrección que retrasó la certificación de la
victoria de Biden. Hasta la fecha, más de 1.000 acusados han sido
condenados o se declararon culpables de delitos como conspiración,
allanamiento y agresión a policías.
Uno de los involucrados, Jacob Lang, quien se encuentra en prisión
esperando juicio, celebró la victoria de Trump y expresó su optimismo
sobre un futuro indulto. En redes sociales, Lang afirmó: “Todos los
presos políticos regresarán a casa”. Su declaración refleja las
esperanzas de quienes enfrentan condenas relacionadas con el asalto y
confían en el nuevo presidente para obtener la libertad.
En tanto, figuras prominentes de la insurrección, como Enrique Tarrio,
exlíder de los ‘Proud Boys’, condenado a 22 años por conspiración
sediciosa, podrían beneficiarse si Trump decide cumplir su promesa de
campaña. El expresidente afirmó anteriormente que consideraría el caso
de Tarrio, describiendo su trato como “horrible”.
En la legislación estadounidense, el presidente tiene amplias facultades
para otorgar indultos sin necesidad de aprobación de otros poderes del
gobierno, lo que coloca en sus manos el futuro de más de un millar de
personas condenadas. Según Kim Wehle, profesora de Derecho en la
Universidad de Baltimore, el sistema de indultos permite decisiones
arbitrarias y se basa en la discreción del presidente.
Con la toma de posesión de Trump programada para el 20 de
enero, los próximos pasos del Departamento de Justicia definirán el
rumbo de estos juicios, mientras la nación observa si el expresidente
cumple su palabra o si esta queda en promesas de campaña.
Justicia boliviana
ratifica: Evo Morales queda inhabilitado para postularse a la
presidencia

La alta corte de Bolivia ratificó el viernes que Evo
Morales no puede postularse nuevamente a la presidencia, manteniendo un
fallo de diciembre de 2023 que limita el ejercicio presidencial a un
máximo de dos mandatos, continuos o discontinuos. Esta decisión surgió
de la solicitud de un parlamentario que pidió clarificar el dictamen
previo, reafirmando que no se permitirá a Morales aspirar a un tercer
periodo.
El fallo llega en medio de una disputa entre Morales y el actual
presidente, Luis Arce, por el control del partido oficialista de cara a
las elecciones de agosto de 2025. Aunque Arce no ha confirmado su
intención de buscar la reelección, cuenta con el respaldo de sus
seguidores. Morales, de 65 años, tampoco ha hecho declaraciones tras
conocerse el fallo, aunque ha acusado previamente al gobierno de Arce de
emplear el sistema judicial para bloquear su candidatura.
Morales inició su gobierno en 2006 y fue reelegido en 2010. Sin embargo,
en 2015, con una nueva Constitución en vigor, consiguió un tercer
mandato, una maniobra que generó controversia y la denuncia de sus
opositores. En 2019, tras un polémico intento de conseguir un cuarto
mandato y en medio de acusaciones de fraude, Morales se vio obligado a
renunciar y dejar el país.
La inhabilitación de Morales refuerza las reglas de límite de mandato y
prepara el escenario político en Bolivia, donde también se renovarán
todos los escaños del Congreso en 2025. La ratificación del fallo por
parte del Tribunal Constitucional define un marco claro para las futuras
candidaturas y afianza el control del presidente Arce sobre el partido
oficialista.
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