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normas impuestas y,
en el proceso, dar forma a nuevas instituciones.
Miss Universo: expansión global y críticas
Desde su creación en 1952, Miss Universo se ha consolidado como uno de los
concursos de belleza más influyentes del mundo, con participantes de más de 80
países. Su alcance global lo convirtió en un fenómeno cultural, pero no sin
críticas. Muchas voces han cuestionado su naturaleza, alegando que perpetúa
estándares de belleza irreales y refuerza estereotipos de género.
En 2012, la exclusividad del certamen fue desafiada cuando Jenna Talackova, una
mujer transgénero canadiense, demandó a la organización después de ser
descalificada por no cumplir con las reglas sobre el sexo asignado al nacer.
Este incidente llevó a Miss Universo a permitir la participación de mujeres
trans, un paso hacia la inclusión.
Otro cambio significativo ocurrió en 2023, cuando la magnate tailandesa y
activista trans Anne Jakkaphong adquirió la organización. Su liderazgo promete
modernizar el certamen, enfocándose en la diversidad y la representación global.
Reflexión sobre el impacto de los concursos de belleza
Si bien los concursos como Miss Universo han evolucionado, su existencia sigue
generando un debate polarizante. Por un lado, muchos argumentan que estos
eventos celebran la diversidad cultural y ofrecen oportunidades a mujeres de
todo el mundo. Por otro lado, críticos sostienen que la evaluación basada en la
apariencia física perpetúa normas de belleza restrictivas y contribuye a la
objetivación de las mujeres.

A lo largo de su
historia, Miss Universo ha sido un reflejo de las transformaciones sociales.
Desde los ideales de Afrodita en la mitología griega hasta la rebelión de
Yolande Betbeze en la década de 1950, los concursos de belleza han sido un
espejo de los valores y desafíos de cada época. Hoy, bajo el liderazgo de
figuras como Anne Jakkaphong, el certamen tiene la oportunidad de redefinir su
propósito y seguir evolucionando.
El legado de Miss Universo es complejo: combina glamour y controversia,
tradición e innovación. Pero, más allá de las críticas, lo que permanece
innegable es su capacidad para adaptarse y reflejar los cambios de nuestra
sociedad, uniendo a personas de diferentes culturas en torno a una celebración
de belleza, talento y, cada vez más, inclusión.
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La historia de los
concursos de belleza, y particularmente de Miss Universo, está profundamente
arraigada en la evolución de las sociedades y sus ideas de lo que significa ser
“bello”. Para entender cómo se originaron estos certámenes, es necesario viajar
siglos atrás, a la Antigua Grecia, donde la diosa Afrodita y un mortal, Paris,
protagonizaron lo que muchos consideran el primer concurso de belleza de la
historia.
El Juicio de Paris y la mitología como precursor
El mito griego del Juicio de Paris relata cómo Eris, la diosa de la discordia,
desencadenó una disputa al lanzar una manzana dorada con la inscripción “para la
más bella” durante una boda divina. Hera, Atenea y Afrodita compitieron para
ganar el título. Zeus, evitando el conflicto, delegó la decisión en Paris, un
mortal. Afrodita, ofreciéndole el amor de la mujer más hermosa del mundo, fue la
elegida. Este acto, además de provocar la Guerra de Troya, marcó el inicio
simbólico de la competencia por la belleza.

Este relato refleja
el eterno debate sobre la percepción de lo bello y su capacidad para influir en
decisiones humanas, anticipando la controversia que rodearía a los concursos de
belleza en tiempos modernos.
El surgimiento de los certámenes modernos
Los concursos de belleza modernos tienen sus raíces en tradiciones europeas de
siglos pasados, donde se elegían figuras simbólicas para representar virtudes
nacionales. Sin embargo, no fue hasta 1854 que se organizó un evento formal en
Estados Unidos, promovido por P.T. Barnum. Este intento inicial fracasó debido a
la desaprobación pública, llevando a Barnum a sustituir la presencia de mujeres
por daguerrotipos.
A finales del siglo
XIX, estas competiciones comenzaron a adquirir un carácter más popular, como
ocurrió en 1880 durante un festival de verano en Delaware, que incluyó un
concurso de mujeres en trajes de baño. Pero el verdadero antecedente de los
certámenes contemporáneos fue el “Atlantic City’s Inter-City Beauty Contest” de
1921, destinado a atraer turistas. Allí, Margaret Gorman fue coronada como la
primera “Miss America”. Este concurso cimentó las bases de lo que sería un
fenómeno cultural.
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Controversias y
transformaciones tempranas
Desde sus inicios, los concursos estuvieron plagados de polémicas. Una de las
más notables ocurrió cuando una ganadora mintió sobre su edad, revelándose
posteriormente que tenía solo 15 años. Además, la corona de esa edición fue
robada del hotel donde se hospedaba, añadiendo un aire de escándalo al evento.
En los años 30, Hollywood vio en estos concursos una cantera de talento,
reclutando a participantes para convertirlas en estrellas del cine. Durante esta
década, también se introdujeron elementos distintivos, como las competencias de
talentos y la entrega de becas universitarias, buscando legitimar los concursos
como algo más que una evaluación superficial.
Sin embargo, la exclusión racial predominaba. Las mujeres negras no podían
competir hasta los años 40, y no fue hasta 1990 que una mujer afroamericana ganó
el título de Miss America. Estos hechos reflejan las tensiones entre los ideales
de inclusión y las realidades sociales de la época.
La rebelión de Yolande Betbeze y el nacimiento de Miss Universo
El momento más decisivo en la historia de los concursos de belleza ocurrió en
1951 con Yolande Betbeze, una joven de Alabama que ganó el título de Miss
America. Betbeze se rebeló contra las expectativas de la organización y, en
particular, contra el patrocinador del concurso, la marca de trajes de baño
Catalina. Al negarse a posar con bañadores, afirmó: “Soy una cantante, no una
pin-up”. Su resistencia generó una fractura en el mundo de los concursos.
En represalia,
Catalina decidió retirarse como patrocinador y fundar su propio certamen: Miss
Universo y Miss USA. Este acto no solo marcó el nacimiento de una competencia
global, sino que también subrayó cómo una mujer puede desafiar las
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