Bogotá, Colombia -Edición: 725

 Fecha: Miércoles 27-11-2024

 

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INTERNACIONAL

 

 

 

Kamala Harris: entre la Casa Blanca y California, un futuro político incierto

 

 

Tras su derrota en las elecciones presidenciales del pasado 8 de noviembre, Kamala Harris enfrenta una encrucijada sobre su futuro político. Según fuentes cercanas citadas por Politico, la aún vicepresidenta de Estados Unidos evalúa dos posibles caminos: competir nuevamente por la presidencia en 2028 o postularse como gobernadora de California en 2026, un cargo que quedará vacante con la salida de Gavin Newsom.

Aunque Harris ha mantenido un perfil bajo tras los comicios, sus intenciones fueron reveladas en reuniones privadas con su círculo más cercano, donde insistió en que "sigue en la lucha". Según las mismas fuentes, Harris planea discutir sus opciones durante las próximas vacaciones de invierno con su familia, un paso crucial para definir su rumbo político en medio de un contexto nacional polarizado.

En California, su estado natal y bastión progresista, Harris cuenta con una base sólida de apoyo. Una reciente encuesta de la Universidad de Berkeley y Los Angeles Times señala que el 46% de los votantes estaría dispuesto a respaldarla como sucesora de Newsom. Si bien esta cifra es inferior al 59% de apoyo que recibió como candidata presidencial en el estado, Harris sigue siendo la figura política más reconocida entre los posibles aspirantes.

California no solo representa un terreno familiar para Harris, sino también el lugar donde cimentó su carrera política, destacándose como fiscal general y senadora. Este historial la posiciona como una contendiente fuerte para la gobernación, un rol que consolidaría su influencia en el estado más poblado y económicamente poderoso del país. Además, gobernar California le permitiría mantenerse relevante en la esfera política nacional y contrarrestar la creciente influencia del trumpismo, que se ha reconfigurado como una fuerza dominante.

Sin embargo, no todos los votantes progresistas están completamente convencidos. El respaldo hacia Harris ha disminuido desde las elecciones presidenciales, un reflejo del desgaste político tras su derrota frente a Donald Trump. Además, enfrentaría una competencia significativa si decide postularse para la gobernación. Entre sus rivales se encuentra Eleni Kounalakis, la vicegobernadora de California y una de sus principales aliadas, así como Katie Porter, congresista reconocida por ganar un distrito históricamente republicano en el condado de Orange. Ambas candidatas cuentan con un nivel de reconocimiento y apoyo considerable en el estado.

Por otro lado, Harris también contempla un eventual regreso a la carrera presidencial. Aunque todavía es temprano para anticipar un escenario político claro en 2028, su experiencia como vicepresidenta y candidata presidencial podría otorgarle una ventaja estratégica frente a otros aspirantes demócratas.

En el horizonte inmediato, Harris deberá desempeñar un papel clave en la transición presidencial, incluyendo la certificación del Congreso sobre la victoria de Trump el 6 de enero y su asistencia a la investidura el 20 de enero. Estos eventos marcarán el cierre de su mandato y podrían ser determinantes para medir su influencia en los meses posteriores.

Más allá de la política activa, Harris podría explorar otras opciones, como regresar al Senado o aventurarse en el sector privado. Incluso se ha especulado sobre la publicación de un libro donde compartiría sus vivencias como primera vicepresidenta del país y segunda mujer candidata a la presidencia por un partido mayoritario.

Con su futuro político aún en juego, Harris tiene por delante decisiones que definirán su legado y su relevancia en el panorama político estadounidense. La incertidumbre sobre su próximo movimiento mantiene a sus aliados y detractores atentos a cada paso que dé.

 

Posible tregua en Líbano: las claves del acuerdo entre Israel y Hezbolá

 

 

El conflicto entre Israel y Hezbolá podría dar un giro importante con el anuncio inminente de un alto el fuego. Según diversas fuentes, los presidentes de Estados Unidos, Joe Biden, y de Francia, Emmanuel Macron, estarían cerca de presentar un acuerdo de 60 días para detener las hostilidades en Líbano, un territorio históricamente afectado por tensiones políticas y militares.

El borrador, basado en una propuesta estadounidense, plantea un cese al fuego inicial que incluiría la retirada del ejército israelí del sur de Líbano y el repliegue de las fuerzas armadas de Hezbolá hacia el norte del río Litani. Durante este período, la zona sería patrullada por el Ejército libanés y fuerzas de paz de la ONU, un paso crucial para estabilizar la región y evitar una mayor escalada del conflicto.
 

Contexto del acuerdo

Las negociaciones avanzan en un escenario de urgencia. Según la cadena israelí I24news, el deseo de evitar una votación en el Consejo de Seguridad de la ONU y el agotamiento de las tropas israelíes tras años de operaciones intensivas han acelerado los esfuerzos diplomáticos. Sin embargo, la propuesta enfrenta resistencias dentro de Israel.

 

El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, criticó duramente el plan, calificándolo como "un grave error" y una "oportunidad perdida" para erradicar a Hezbolá. Aunque no aclaró si su oposición

 

 

 

podría derivar en una crisis gubernamental, su postura refleja el descontento de sectores que abogan por una estrategia más agresiva contra el grupo chiita.

 

Mientras tanto, el gabinete de seguridad israelí se reunirá para discutir los detalles del borrador. Si se aprueba, el anuncio oficial podría realizarse el día de hoy, miércoles 27 de noviembre, marcando un avance significativo en la búsqueda de una tregua.

 

Supervisión internacional y tensiones diplomáticas

 

Una de las piezas clave del acuerdo sería la creación de un comité internacional que monitoree su implementación. Este órgano estaría compuesto por representantes de cinco países, incluyendo a Estados Unidos y Francia, y tendría como objetivo garantizar el cumplimiento de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU. Adoptada en 2006, esta resolución buscaba establecer un alto el fuego tras un mes de guerra, pero nunca se implementó completamente.

No obstante, las negociaciones sobre la composición del comité han generado fricciones. Israel, inicialmente opuesto a la participación de Francia por considerarla demasiado cercana a Líbano, parece haber cedido en su postura. Por otro lado, Líbano ha rechazado la inclusión de Reino Unido, argumentando que su afinidad con Israel comprometería la imparcialidad del proceso.

Obstáculos y desacuerdos

A pesar de los avances, persisten numerosos desafíos. Israel exige garantías más firmes para asegurar que Hezbolá retire completamente sus armas de la frontera, una condición que el grupo ha rechazado rotundamente. El líder de Hezbolá, Naim Kassem, ha dejado claro que solo aceptará un acuerdo que implique el fin completo de las agresiones israelíes y respete plenamente la soberanía de Líbano.

Además, Israel ha descartado cualquier negociación sobre los 13 puntos en disputa a lo largo de la frontera, incluida la aldea de Ghajar y las granjas de Chebaa. Estas áreas han sido motivo de conflicto desde la demarcación de la "Línea Azul" en el año 2000, un trazo que Líbano considera incompatible con sus fronteras históricas.

Implicaciones regionales

Un alto el fuego entre Israel y Hezbolá podría aliviar significativamente las tensiones en Oriente Medio. El conflicto no solo amenaza con extenderse a Siria e Irak, sino que también representa un riesgo de enfrentamiento directo entre Israel e Irán, que respalda a Hezbolá.

Desde hace meses, Israel ha intensificado sus ataques aéreos contra posiciones vinculadas a Irán en Siria y ha advertido sobre posibles acciones militares en Irak. Este escenario ha elevado el temor de una conflagración regional que podría desestabilizar aún más el área.

Geir Pedersen, enviado especial de la ONU para Siria, destacó la importancia de alcanzar acuerdos de alto el fuego tanto en Gaza como en Líbano para evitar que Siria se vea arrastrada al conflicto. Durante una visita a Damasco, Pedersen subrayó que estos pasos son esenciales para preservar la estabilidad en una región marcada por décadas de enfrentamientos.

Un camino incierto

Aunque el borrador del acuerdo representa un rayo de esperanza, su éxito dependerá de la voluntad de las partes involucradas para cumplir con los compromisos establecidos. Las preguntas sobre la implementación efectiva, las concesiones políticas y las garantías de seguridad siguen abiertas, dejando a la comunidad internacional a la expectativa de lo que podría ser un momento histórico para Oriente Medio.

 

Rusia amenaza represalias tras nuevos ataques de Ucrania con misiles ATACMS

 

 

El conflicto entre Rusia y Ucrania alcanzó un nuevo nivel de gravedad tras los recientes ataques realizados por Kiev en territorio ruso con misiles ATACMS, suministrados por Estados Unidos. Moscú, que ha acusado a Ucrania de atacar instalaciones militares clave en la región de Kursk, ha prometido tomar represalias, mientras que la comunidad internacional observa con preocupación el curso de los acontecimientos.

El Ministerio de Defensa ruso confirmó que los ataques ucranianos se llevaron a cabo el 23 y el 25 de noviembre, causando daños significativos en la infraestructura militar y dejando heridos a dos militares. En una admisión poco común, Moscú señaló que parte de sus sistemas de radar y defensas aéreas fueron afectados, aunque aseguró haber interceptado la mayoría de los misiles disparados. Este uso de los ATACMS, que Ucrania estrenó el 19 de noviembre tras recibir autorización de Washington, marca un cambio estratégico importante al permitir a Kiev golpear objetivos en el interior del territorio ruso, aumentando las tensiones en un conflicto que parece lejos de resolverse.

Rusia respondió a los ataques con un bombardeo masivo contra Ucrania, utilizando 188 drones en un solo día, lo que representa un récord en la intensidad de estos ataques. Según las autoridades ucranianas, los drones rusos dañaron infraestructuras críticas en diversas regiones y provocaron cortes de energía, especialmente en el este del país. La ciudad de Ternopil, en el oeste, también sufrió daños significativos en instalaciones clave. Kiev informó que, aunque se logró derribar 76 drones, muchos otros escaparon al radar o fueron neutralizados mediante sistemas de interferencia electrónica.

El presidente ruso, Vladímir Putin, criticó abiertamente el uso de los misiles ATACMS, calificándolo como una escalada directa promovida por Occidente. Durante un discurso, Putin afirmó que Rusia tiene el "derecho" de atacar a cualquier país que permita el uso de su armamento contra territorio ruso, insinuando que las represalias podrían extenderse más allá de Ucrania. En respuesta al uso de estos misiles, Moscú desplegó su propio misil hipersónico experimental Oreshnik, una

 

 

 

nueva arma que Putin aseguró podría portar una carga nuclear, dependiendo de las acciones de Estados Unidos y sus aliados.

 

Mientras el conflicto se intensifica, los embajadores de Ucrania y los miembros de la OTAN se reunieron en Bruselas para abordar las implicaciones de los recientes acontecimientos. Aunque no se lograron acuerdos concretos, los diplomáticos reafirmaron su apoyo a Ucrania y condenaron la "retórica nuclear irresponsable" del Kremlin. El Grupo de los Siete (G7) también emitió una declaración conjunta denunciando las amenazas nucleares de Rusia y destacando la creciente implicación de Corea del Norte, que ha suministrado armamento a Moscú. En este sentido, el G7 reiteró su compromiso con Ucrania y anunció la distribución de un paquete de préstamos por 50.000 millones de dólares provenientes de activos rusos congelados, que se espera comiencen a entregarse antes de fin de año.

Por su parte, Ucrania ha subrayado la necesidad de que la comunidad internacional refuerce las sanciones contra Moscú. El presidente Volodímir Zelenski señaló que los recientes bombardeos rusos solo son posibles debido a que Rusia continúa eludiendo las restricciones internacionales. Durante la reunión del Consejo OTAN-Ucrania, Kiev pidió medidas más estrictas para evitar que Moscú siga obteniendo recursos para financiar la guerra.

El uso de los misiles ATACMS y el incremento en los bombardeos con drones reflejan la escalada de un conflicto que ya amenaza con extenderse más allá de las fronteras de Ucrania. Las acciones de ambas partes y la creciente sofisticación de los armamentos utilizados han generado temores de una guerra prolongada con consecuencias imprevisibles para la región y el mundo. Rusia ha advertido que seguirá utilizando su nuevo misil hipersónico dependiendo de las circunstancias, mientras Ucrania confía en el apoyo continuo de sus aliados para resistir los embates.

En este contexto, las tensiones se amplifican no solo entre Rusia y Ucrania, sino también en la relación de Moscú con Occidente. Putin ha insistido en que el uso de armas estadounidenses por parte de Ucrania podría interpretarse como un acto de guerra de la OTAN contra Rusia, una afirmación que la alianza ha rechazado categóricamente. Sin embargo, la posibilidad de que el conflicto involucre a más actores internacionales aumenta la incertidumbre y plantea interrogantes sobre el futuro de la seguridad global.

 

Mientras tanto, los civiles en Ucrania continúan enfrentando los efectos devastadores de los ataques rusos, con interrupciones constantes en los servicios básicos y daños significativos a las infraestructuras críticas. Las perspectivas de una solución pacífica parecen cada vez más lejanas, y la comunidad internacional se enfrenta al desafío de evitar que la crisis se desborde aún más.

 

China intercepta avión militar de EE. UU. en el estrecho de Taiwán

 

 

La tensión en el estrecho de Taiwán volvió a escalar el martes, luego de que China enviara aviones y buques para seguir a un avión militar estadounidense P-8 Poseidón que atravesó la vía fluvial. Este sobrevuelo, el primero en dos meses, fue presentado por la Marina de Estados Unidos como un gesto para reafirmar su compromiso con un "Indopacífico libre y abierto". Sin embargo, Beijing lo calificó de provocación y respondió con firmeza.

 

Según un comunicado del Teatro Oriental del Ejército Chino, las fuerzas desplegadas vigilaron de cerca el tránsito del avión estadounidense y actuaron de manera "eficaz" frente a lo que consideran una "exageración pública" de Washington. Para China, este tipo de operaciones no solo distorsionan principios legales, sino que también confunden a la comunidad internacional sobre la situación en Taiwán, una isla que Beijing reclama como parte de su territorio.

 

Por su parte, la Séptima Flota de Estados Unidos justificó el vuelo en el marco del derecho internacional. En su declaración, subrayó que la operación refuerza los derechos y libertades de navegación de todas las naciones. Taiwán, gobernada democráticamente, respalda esta posición y considera el estrecho como una vía internacional, en contraposición a la visión china, que reclama soberanía sobre la región.

El contexto de estas maniobras no es ajeno a la progresiva presión que China ha ejercido sobre Taiwán en los últimos años. Desde la llegada al poder del presidente taiwanés William Lai, en mayo de 2024, las incursiones aéreas del Ejército chino en las proximidades de la isla se han incrementado significativamente. Según el Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán, más de 3.100 aeronaves chinas han operado cerca de su territorio este año, y más de 2.200 han cruzado la línea divisoria del estrecho o violado la Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) taiwanesa.

La presencia del senador estadounidense Jeff Merkley en Taiwán durante esta semana añade otro elemento de tensión. Su visita incluye reuniones con el presidente Lai y altos funcionarios, lo que podría interpretarse como un gesto de respaldo político por parte de Washington. Aunque Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán, es su principal proveedor de armas y un actor clave en su defensa frente a las crecientes amenazas de Beijing.

En un escenario donde las relaciones entre ambas potencias ya son frágiles, estas acciones reavivan las preocupaciones sobre un posible enfrentamiento militar en la región. La negativa del ministro chino de Defensa, Dong Jun, a reunirse con su homólogo estadounidense, Lloyd Austin, en la reciente cumbre de la ASEAN en Laos, refleja la profundidad de las desavenencias.

El estrecho de Taiwán, considerado un punto estratégico global, se mantiene como un escenario de alta tensión geopolítica, con implicaciones que podrían extenderse más allá de Asia.

 

 

 

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