Bogotá, Colombia -Edición: 748

 Fecha: Domingo 19-01-2025

 

 

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JUDICIAL

 

 

 

En el municipio de El Bordo, Cauca, la Policía fue atacada con una granada de fragmentación

 

 

Un ataque con una granada de fragmentación contra una patrulla de la Policía Nacional en el barrio Postobón, ubicado en El Bordo, cabecera municipal de El Patía, en el departamento del Cauca, dejó como saldo un uniformado herido y la captura de uno de los presuntos responsables. Según informó El País, el hecho ocurrió la noche del viernes 17 de enero, cuando los agentes realizaban labores de control en la zona tras recibir un llamado de la comunidad.

 

De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, el ataque fue perpetrado por dos individuos que se movilizaban en una motocicleta. Uno de ellos lanzó el artefacto explosivo contra los policías, quienes lograron protegerse y reaccionar rápidamente. En medio de la persecución, los uniformados detuvieron al conductor del vehículo, un joven que quedó a disposición de un fiscal del sistema de responsabilidad penal para adolescentes. El segundo sospechoso logró huir del lugar.

 

El ataque ocurrió mientras los agentes atendían una solicitud de la comunidad en el barrio Postobón, una zona que forma parte de la cabecera municipal de El Bordo, en el sur del Cauca. Los policías fueron sorprendidos por un sujeto que, desde una motocicleta, lanzó una granada de fragmentación contra ellos.

La motocicleta utilizada en el ataque, una Honda con placa LJU 51E, también fue incautada como parte de las investigaciones. “También se inmovilizó la moto Honda Hero Splendor, de placa LJU 51E, la cual fue usado en este ataque, el cual al parecer fue ordenado por los integrantes del frente Carlos Patiño de las FARC, grupo armado al margen de la ley que tiene una presencia muy marcada en esta población y que adelanta una guerra abierta contra la fuerza pública en esta parte del sur del Cauca”, explicaron quienes atendieron la situación.

Según detallaron funcionarios de la Sijín, el ataque habría sido ordenado por integrantes del frente Carlos Patiño de las disidencias de las FARC, un grupo armado ilegal que mantiene una fuerte presencia en esta región del sur del Cauca. Este grupo ha protagonizado enfrentamientos constantes con la fuerza pública, lo que ha generado un clima de inseguridad y violencia en la zona.

“En ese momento, un sujeto que se movilizaba en una motocicleta les lazó el explosivo a los policías, quienes al verse atacados de esa forma, buscaron la forma de protegerse, sin perder de vista a los delincuentes, por eso lograron la aprehensión del joven que conducía el vehículo que usaron para ejecutar este hecho”, aseguraron las autoridades.

El frente Carlos Patiño es conocido por su actividad delictiva en el departamento del Cauca, donde ha llevado a cabo ataques similares contra las autoridades. Este grupo armado estaría librando una “guerra abierta” contra las fuerzas del orden en esta parte del país, lo que explicaría la naturaleza del ataque ocurrido en El Bordo.

“Con este nuevo ataque ya son siete casos donde se evidencia los planes que existen para atentar contra los policías que laboran en este municipio, en una pasada ocasión murió una perrita que fue adoptada por los uniformados de la subestación de El Estrecho, la cual fue el blanco de un ataque con explosivos, en otras ocasiones han desactivado estos elementos, entonces es real esa intención de las disidencias de acabar con nuestras vidas”, aseguraron funcionarios de la SIJÍN.

El policía herido durante el ataque fue trasladado a un centro médico para recibir atención especializada. Aunque no se han revelado detalles sobre la gravedad de sus lesiones, las autoridades confirmaron que se encuentra bajo observación médica.

Por su parte, el joven detenido será procesado por un fiscal especializado en el sistema de responsabilidad penal para adolescentes. Las autoridades esperan que el proceso judicial permite obtener más información sobre el ataque y los posibles

 

 

 

vínculos del detenido con el frente Carlos Patiño o con otras estructuras criminales que operan en la región.

 

Revelan nuevos detalles de la masacre de la familia en Tibú

 

El asesinato de tres miembros de una familia en Tibú (Norte de Santander) conmocionó al país y, además, habría detonado los enfrentamientos que se registraron el 16 de enero de 2025 en varios municipios del departamento, entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente 33 de las disidencias de las FARC. Estos hechos provocaron la muerte de por lo menos 30 personas y el secuestro de otras 20.

 

En medio de las investigaciones sobre el homicidio de Miguel Ángel López; Zulay Durán Pacheco, su esposa; y de su hijo Miguel Hemey, fue revelado un informe de inteligencia militar en el que se detallan las razones por las cuales pudo haberse presentado la masacre. Según el documento, dado a conocer por Red+ Noticias, el trabajo de Miguel Ángel López en una funeraria le causó problemas con grupos armados ilegales en el municipio.

 

“Por medio de las diferentes agencias de inteligencia presentes en la región, se pudo establecer que este hombre, quien administraba una funeraria en la zona, recibía amenazas y presiones de todos los actores armados criminales debido precisamente a su labor de recoger, preparar y enterrar a personal fallecido y asesinado, entre ellos las víctimas de uno y otro bando”, precisa el informe en cuestión.

 

En las últimas semanas, el padre de familia habría realizado el levantamiento de cuerpos de personas que habrían sido asesinadas por el Frente de Guerra Oriental del ELN. Al parecer, los guerrilleros sospechaban que esas personas eran integrantes del Frente 33 de las disidencias de las FARC o que eran colaboradoras cercanas a Carlos Eduardo García Téllez, alias Andrey Avendaño, comandante de la estructura armada.

Su trabajo habría sido catalogado por el ELN como un incumplimiento a sus directrices, teniendo en cuenta que, con anterioridad, había informado que no se permitiría recoger cuerpos en la zona. No obstante, el ciudadano se encargó de hacer el levantamiento de los cuerpos a petición de los familiares de las personas asesinadas. De igual manera, los preparó y gestionó su sepultura.

Además, el trabajo que realizaba no implicaba la participación de las autoridades. Según el informe de inteligencia, debido a las difíciles condiciones del terreno y a la gravedad en materia de orden público, no es posible autorizar la movilización de una comisión de la Fiscalía General de la Nación y de la Sijín de la Policía Nacional.

El asesinato de los tres integrantes de la familia sería una demostración del accionar criminal de la estructura armada en contra de la población civil que no cumple con sus exigencias. “La sevicia con la que se perpetró el hecho, da cuenta de la crueldad y el duro mensaje que quieren enviar los grupos armados ilegales que delinque en la zona. El atentar contra un ciudadano reconocido ampliamente en la región, querido y apreciado, al grado de ser casi que una figura pública (ya había salido en medios de comunicación que mostraban su trabajo y lo destacaban casi como un héroe) denotan cierto grado y afán por mostrarse poderosos y fuertes, frente y contra sus rivales”, se lee en el documento.

 

 

Luego de la masacre y de los violentos enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC, en los que el primer grupo armado perpetró crímenes de guerra en contra de firmantes de paz y civiles, el presidente Gustavo Petro decidió suspender las negociaciones de paz con el ELN. Posteriormente, 300 uniformados del Ejército Nacional fueron desplegados en la región del Catatumbo para hacer frente a la situación de orden público y proteger a la población.

De acuerdo con el informe de inteligencia, debido a la presión mediática que se generó tras el asesinato de la familia en Tibú, se espera una disminución en la intensidad de la disputa y, por ende, la posibilidad de una ofensiva más fuerte por parte de las autoridades en el territorio.

 

 

 

Encontraron el cuerpo de un firmante de paz reportado como secuestrado en Cauca

 

 

Por medio de un comunicado, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) confirmó la muerte del firmante de Paz, Sergio Vivas, que fue secuestrado el 10 de enero de 2025 cerca al municipio La Plata, ubicado en el departamento del Huila.

“Encontraron el cuerpo de un firmante de paz reportado como secuestrado en Cauca: Sergio Vivas era firmante del acuerdo de paz de 2016, quien actualmente realizaba su proceso de reincorporación en el departamento del Cauca. Era comunero del Resguardo indígena de Tacueyó”, puntualizó Indepaz.

Según el documento, “este firmante fue abordado sobre las 5:50 p.m., por personas fuertemente armadas el pasado 10 de enero, en el sector de El Pajarito, sobre la vía que comunica al corregimiento de El Palo al municipio de Toribío. El día 16 de enero fue confirmado su asesinato en la vía El Libertador, cerca de La Plata, Huila”.

 

Se reportó nuevo atentado en Gigante, Huila: lanzaron artefacto explosivo contra la Cooperativa de Ahorro y Crédito

 

 

Varios departamentos del país siguen siendo acechados por la violencia. Luego de que el asesinato de más de 30 personas en Norte de Santander conmocionara al país, se reportó un nuevo acto terrorista. En este caso, los hechos se registraron en el municipio de Gigante, en el departamento de Huila.

De acuerdo con fuentes, dos hombres que se movilizaban en una motocicleta, quienes todavía no han sido identificados, arrojaron un artefacto explosivo contra las instalaciones de la Cooperativa de Ahorro y Crédito (Coofisam). El atentado tuvo lugar el 17 de enero de 2025, en horas de la noche.

Según detalló el comandante del Departamento de Policía de Huila, coronel Carlos Eduardo Téllez, únicamente se registraron afectaciones a nivel de infraestructura; no hubo personas heridas o muertas.

“Es importante señalar que este acto generó únicamente daños materiales en la fachada y en la puerta de ingreso de la cooperativa, sin reportarse personas lesionadas. Según las primeras investigaciones, las personas responsables de este hecho se movilizaban en una motocicleta e iban en dirección al municipio de Garzón”, afirmó el uniformado, citado por el medio.

De acuerdo con testimonios de la ciudadanía, recogidos por El País, los daños materiales fueron varios y, en consecuencia, esperan contar con ayuda para la reparación de la infraestructura. “Siempre causaron daños, las ventanas, los cielos rasos, el portón de acceso, las rejas y parte de la cubierta de esta entidad financiera terminaron convertidos en escombros, así como los cristales y puertas de varias viviendas vecinas, por eso ahora esperamos cómo las autoridades nos van a ayudar para poder superar estas pérdidas”, precisó un integrante de la comunidad.

Luego de que se registrara el atentado, las autoridades pusieron en marcha un plan candado, con el fin de hallar a los señalados criminales. No obstante, hasta el momento, no han sido encontrados. Se presume que serían integrantes de las disidencias de las FARC, que estarían extorsionando a los funcionarios de la entidad.

Así las cosas, las autoridades instaron a la ciudadanía a revelar información disponible sobre los hechos y los presuntos responsables. Quienes deseen aportar datos al respecto pueden comunicarse a la línea de emergencias 123.

 

 

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