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En el municipio de El
Bordo, Cauca, la Policía fue atacada con una granada de fragmentación

Un ataque con una granada de fragmentación contra una
patrulla de la Policía Nacional en el barrio Postobón, ubicado en El
Bordo, cabecera municipal de El Patía, en el departamento del Cauca,
dejó como saldo un uniformado herido y la captura de uno de los
presuntos responsables. Según informó El País, el hecho ocurrió la noche
del viernes 17 de enero, cuando los agentes realizaban labores de
control en la zona tras recibir un llamado de la comunidad.
De acuerdo con la información proporcionada por las
autoridades, el ataque fue perpetrado por dos individuos que se
movilizaban en una motocicleta. Uno de ellos lanzó el artefacto
explosivo contra los policías, quienes lograron protegerse y reaccionar
rápidamente. En medio de la persecución, los uniformados detuvieron al
conductor del vehículo, un joven que quedó a disposición de un fiscal
del sistema de responsabilidad penal para adolescentes. El segundo
sospechoso logró huir del lugar.
El ataque ocurrió mientras los agentes atendían una
solicitud de la comunidad en el barrio Postobón, una zona que forma
parte de la cabecera municipal de El Bordo, en el sur del Cauca. Los
policías fueron sorprendidos por un sujeto que, desde una motocicleta,
lanzó una granada de fragmentación contra ellos.
La motocicleta utilizada en el ataque, una Honda con placa LJU 51E,
también fue incautada como parte de las investigaciones. “También se
inmovilizó la moto Honda Hero Splendor, de placa LJU 51E, la cual fue
usado en este ataque, el cual al parecer fue ordenado por los
integrantes del frente Carlos Patiño de las FARC, grupo armado al margen
de la ley que tiene una presencia muy marcada en esta población y que
adelanta una guerra abierta contra la fuerza pública en esta parte del
sur del Cauca”, explicaron quienes atendieron la situación.
Según detallaron funcionarios de la Sijín, el ataque habría sido
ordenado por integrantes del frente Carlos Patiño de las disidencias de
las FARC, un grupo armado ilegal que mantiene una fuerte presencia en
esta región del sur del Cauca. Este grupo ha protagonizado
enfrentamientos constantes con la fuerza pública, lo que ha generado un
clima de inseguridad y violencia en la zona.
“En ese momento, un sujeto que se movilizaba en una motocicleta les lazó
el explosivo a los policías, quienes al verse atacados de esa forma,
buscaron la forma de protegerse, sin perder de vista a los delincuentes,
por eso lograron la aprehensión del joven que conducía el vehículo que
usaron para ejecutar este hecho”, aseguraron las autoridades.
El frente Carlos Patiño es conocido por su actividad delictiva en el
departamento del Cauca, donde ha llevado a cabo ataques similares contra
las autoridades. Este grupo armado estaría librando una “guerra abierta”
contra las fuerzas del orden en esta parte del país, lo que explicaría
la naturaleza del ataque ocurrido en El Bordo.
“Con este nuevo ataque ya son siete casos donde se evidencia los planes
que existen para atentar contra los policías que laboran en este
municipio, en una pasada ocasión murió una perrita que fue adoptada por
los uniformados de la subestación de El Estrecho, la cual fue el blanco
de un ataque con explosivos, en otras ocasiones han desactivado estos
elementos, entonces es real esa intención de las disidencias de acabar
con nuestras vidas”, aseguraron funcionarios de la SIJÍN.
El policía herido durante el ataque fue trasladado a un centro médico
para recibir atención especializada. Aunque no se han revelado detalles
sobre la gravedad de sus lesiones, las autoridades confirmaron que se
encuentra bajo observación médica.
Por su parte, el joven detenido será procesado por un fiscal
especializado en el sistema de responsabilidad penal para adolescentes.
Las autoridades esperan que el proceso judicial permite obtener más
información sobre el ataque y los posibles
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vínculos del detenido con el frente
Carlos Patiño o con otras estructuras criminales que operan en la
región.
Revelan nuevos detalles
de la masacre de la familia en Tibú
El asesinato de tres miembros de una familia en Tibú
(Norte de Santander) conmocionó al país y, además, habría detonado los
enfrentamientos que se registraron el 16 de enero de 2025 en varios
municipios del departamento, entre el Ejército de Liberación Nacional
(ELN) y el Frente 33 de las disidencias de las FARC. Estos hechos
provocaron la muerte de por lo menos 30 personas y el secuestro de otras
20.
En medio de las investigaciones sobre el homicidio de
Miguel Ángel López; Zulay Durán Pacheco, su esposa; y de su hijo Miguel
Hemey, fue revelado un informe de inteligencia militar en el que se
detallan las razones por las cuales pudo haberse presentado la masacre.
Según el documento, dado a conocer por Red+ Noticias, el trabajo de
Miguel Ángel López en una funeraria le causó problemas con grupos
armados ilegales en el municipio.
“Por medio de las diferentes agencias de inteligencia
presentes en la región, se pudo establecer que este hombre, quien
administraba una funeraria en la zona, recibía amenazas y presiones de
todos los actores armados criminales debido precisamente a su labor de
recoger, preparar y enterrar a personal fallecido y asesinado, entre
ellos las víctimas de uno y otro bando”, precisa el informe en cuestión.
En las últimas semanas, el padre de familia habría
realizado el levantamiento de cuerpos de personas que habrían sido
asesinadas por el Frente de Guerra Oriental del ELN. Al parecer, los
guerrilleros sospechaban que esas personas eran integrantes del Frente
33 de las disidencias de las FARC o que eran colaboradoras cercanas a
Carlos Eduardo García Téllez, alias Andrey Avendaño, comandante de la
estructura armada.
Su trabajo habría sido catalogado por el ELN como un incumplimiento a
sus directrices, teniendo en cuenta que, con anterioridad, había
informado que no se permitiría recoger cuerpos en la zona. No obstante,
el ciudadano se encargó de hacer el levantamiento de los cuerpos a
petición de los familiares de las personas asesinadas. De igual manera,
los preparó y gestionó su sepultura.
Además, el trabajo que realizaba no implicaba la participación de las
autoridades. Según el informe de inteligencia, debido a las difíciles
condiciones del terreno y a la gravedad en materia de orden público, no
es posible autorizar la movilización de una comisión de la Fiscalía
General de la Nación y de la Sijín de la Policía Nacional.
El asesinato de los tres integrantes de la familia sería una
demostración del accionar criminal de la estructura armada en contra de
la población civil que no cumple con sus exigencias. “La sevicia con la
que se perpetró el hecho, da cuenta de la crueldad y el duro mensaje que
quieren enviar los grupos armados ilegales que delinque en la zona. El
atentar contra un ciudadano reconocido ampliamente en la región, querido
y apreciado, al grado de ser casi que una figura pública (ya había
salido en medios de comunicación que mostraban su trabajo y lo
destacaban casi como un héroe) denotan cierto grado y afán por mostrarse
poderosos y fuertes, frente y contra sus rivales”, se lee en el
documento.

Luego de la masacre y de los violentos enfrentamientos
entre el ELN y las disidencias de las FARC, en los que el primer grupo
armado perpetró crímenes de guerra en contra de firmantes de paz y
civiles, el presidente Gustavo Petro decidió suspender las negociaciones
de paz con el ELN. Posteriormente, 300 uniformados del Ejército Nacional
fueron desplegados en la región del Catatumbo para hacer frente a la
situación de orden público y proteger a la población.
De acuerdo con el informe de inteligencia, debido a la presión mediática
que se generó tras el asesinato de la familia en Tibú, se espera una
disminución en la intensidad de la disputa y, por ende, la posibilidad
de una ofensiva más fuerte por parte de las autoridades en el
territorio.
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Encontraron el cuerpo
de un firmante de paz reportado como secuestrado en Cauca

Por medio de un comunicado, el Instituto de Estudios para
el Desarrollo y la Paz (Indepaz) confirmó la muerte del firmante de Paz,
Sergio Vivas, que fue secuestrado el 10 de enero de 2025 cerca al
municipio La Plata, ubicado en el departamento del Huila.
“Encontraron el cuerpo de un firmante de paz reportado como secuestrado
en Cauca: Sergio Vivas era firmante del acuerdo de paz de 2016, quien
actualmente realizaba su proceso de reincorporación en el departamento
del Cauca. Era comunero del Resguardo indígena de Tacueyó”, puntualizó
Indepaz.
Según el documento, “este firmante fue abordado sobre las 5:50 p.m., por
personas fuertemente armadas el pasado 10 de enero, en el sector de El
Pajarito, sobre la vía que comunica al corregimiento de El Palo al
municipio de Toribío. El día 16 de enero fue confirmado su asesinato en
la vía El Libertador, cerca de La Plata, Huila”.
Se reportó nuevo
atentado en Gigante, Huila: lanzaron artefacto explosivo contra la
Cooperativa de Ahorro y Crédito

Varios departamentos del país siguen siendo acechados por
la violencia. Luego de que el asesinato de más de 30 personas en Norte
de Santander conmocionara al país, se reportó un nuevo acto terrorista.
En este caso, los hechos se registraron en el municipio de Gigante, en
el departamento de Huila.
De acuerdo con fuentes, dos hombres que se movilizaban en una
motocicleta, quienes todavía no han sido identificados, arrojaron un
artefacto explosivo contra las instalaciones de la Cooperativa de Ahorro
y Crédito (Coofisam). El atentado tuvo lugar el 17 de enero de 2025, en
horas de la noche.
Según detalló el comandante del Departamento de Policía de Huila,
coronel Carlos Eduardo Téllez, únicamente se registraron afectaciones a
nivel de infraestructura; no hubo personas heridas o muertas.
“Es importante señalar que este acto generó únicamente daños materiales
en la fachada y en la puerta de ingreso de la cooperativa, sin
reportarse personas lesionadas. Según las primeras investigaciones, las
personas responsables de este hecho se movilizaban en una motocicleta e
iban en dirección al municipio de Garzón”, afirmó el uniformado, citado
por el medio.
De acuerdo con testimonios de la ciudadanía, recogidos por El País, los
daños materiales fueron varios y, en consecuencia, esperan contar con
ayuda para la reparación de la infraestructura. “Siempre causaron daños,
las ventanas, los cielos rasos, el portón de acceso, las rejas y parte
de la cubierta de esta entidad financiera terminaron convertidos en
escombros, así como los cristales y puertas de varias viviendas vecinas,
por eso ahora esperamos cómo las autoridades nos van a ayudar para poder
superar estas pérdidas”, precisó un integrante de la comunidad.
Luego de que se registrara el atentado, las autoridades pusieron en
marcha un plan candado, con el fin de hallar a los señalados criminales.
No obstante, hasta el momento, no han sido encontrados. Se presume que
serían integrantes de las disidencias de las FARC, que estarían
extorsionando a los funcionarios de la entidad.
Así las cosas, las autoridades instaron a la ciudadanía a revelar
información disponible sobre los hechos y los presuntos responsables.
Quienes deseen aportar datos al respecto pueden comunicarse a la línea
de emergencias 123.
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