|
Panamá recibe primer vuelo con migrantes deportados desde EE.UU.

Un avión militar de Estados Unidos aterrizó el miércoles en el
aeropuerto de Howard, cerca de Ciudad de Panamá, transportando a
119 migrantes deportados. Se trata del primer vuelo de este tipo
desde la llegada de Donald Trump al poder. El presidente
panameño, José Raúl Mulino, confirmó la noticia en su rueda de
prensa semanal y explicó que esta operación forma parte del
"puente aéreo" ofrecido a EE.UU. para facilitar el tránsito de
migrantes antes de ser enviados a sus países de origen.
Los migrantes, procedentes de China, Pakistán y otros países
asiáticos, se alojan temporalmente en un hotel local. Según
Mulino, pronto serán trasladados a un albergue en San Vicente,
Darién, donde existe una pista aérea para su repatriación. El
mandatario aseguró que toda la logística está a cargo de la
Organización Internacional de Migración (OIM) y no del gobierno
panameño. Se esperan al menos dos vuelos adicionales, lo que
elevará a 360 el número de migrantes procesados en esta
operación.
Desde julio pasado, Panamá y EE.UU. mantienen un acuerdo para
devolver migrantes en vuelos financiados por el gobierno
norteamericano. Este operativo responde al endurecimiento de las
políticas migratorias de Trump, lo que ha generado lo que las
autoridades panameñas describen como un "flujo migratorio
inverso". La percepción de mayores dificultades para ingresar a
EE.UU. ha llevado a algunos migrantes a abandonar su viaje y
regresar a sus países de origen.
Las autoridades panameñas y costarricenses han coordinado la
reubicación de estos migrantes en albergues fronterizos para
facilitar su retorno. La mayor preocupación recae en los
ciudadanos venezolanos, quienes representaron casi el 70 % de
los migrantes que cruzaron el Darién en 2024. Panamá estudia la
posibilidad de trasladarlos directamente a Venezuela o a un
tercer país, considerando que no mantiene relaciones
diplomáticas con Caracas.
El flujo migratorio a través del Darién ha disminuido
drásticamente en 2025. En enero, solo 2.158 personas cruzaron la
selva, en comparación con las 34.839 del mismo mes en 2024, una
caída del 94 %. La llegada de estos vuelos marca un nuevo
capítulo en la política migratoria de la región.
Trump y Putin: El pacto que reconfigura el
tablero global

El posible acercamiento entre Donald Trump y Vladimir Putin ha
encendido las alarmas en la comunidad internacional. Lejos de
ser un simple diálogo diplomático, este pacto podría significar
un cambio radical en el equilibrio de poder mundial, dejando a
Ucrania en una posición vulnerable y a la Unión Europea en un
segundo plano.
Desde su regreso al primer plano político, Trump ha mostrado una
postura ambigua sobre la guerra en Ucrania, sugiriendo que un
acuerdo con Rusia es posible y dejando en el aire el compromiso
estadounidense con Kiev. Mientras tanto, Putin, un estratega
nato con décadas en el poder, ve en esta oportunidad una
posibilidad de consolidar sus avances en la región y legitimar
su dominio territorial sin grandes concesiones.
La negociación entre ambos líderes parece estar marcada por una
serie de cesiones unilaterales. Trump, en lugar de jugar sus
cartas con cautela, ha mostrado
|
|
abiertamente su disposición a reducir el apoyo a
Ucrania, lo que representa un incentivo para que Rusia siga adelante con
su ofensiva. Desde Moscú, Putin mantiene una posición firme, dejando
claro lo que no está dispuesto a negociar, y esperando que Washington
ceda antes de que cualquier acuerdo sea firmado.
Otro factor clave en esta dinámica es la personalidad de los
líderes involucrados. Putin, con su habilidad para descifrar a
sus oponentes, ha sabido explotar la necesidad de validación de
Trump. El mandatario estadounidense se siente atraído por
aquellos que lo halagan y, en este caso, Putin ha sabido jugar
bien sus cartas al insinuar que la guerra en Ucrania no habría
ocurrido si Trump hubiera sido reelegido en 2020. Este tipo de
declaraciones refuerzan la idea de que un acercamiento entre
ambos es inevitable.
El impacto de este pacto trasciende el conflicto en Ucrania. La
rehabilitación de Putin en la esfera internacional supone un
golpe para las democracias occidentales que han intentado
aislarlo desde la invasión de 2022. Un simple encuentro entre
ambos líderes podría interpretarse como una señal de
normalización del Kremlin, debilitando los esfuerzos de Europa
por contener su influencia.
Además, Trump ha mostrado una postura desafiante hacia sus
aliados tradicionales, amenazando con imponer barreras
comerciales y reduciendo la confianza en la OTAN. Este escenario
deja a Europa en una posición incómoda, obligándola a
reconsiderar su papel en la seguridad global mientras Estados
Unidos prioriza su relación con Rusia.
En última instancia, Ucrania se encuentra en una encrucijada. Su
destino depende de una negociación en la que su voz parece no
tener peso. Mientras Rusia no necesita concesiones inmediatas
para beneficiarse de la incertidumbre, Ucrania sí depende del
respaldo incondicional de Occidente. La posibilidad de que Trump
debilite ese apoyo podría desestabilizar el conflicto y acelerar
un desenlace inesperado. Como ha sucedido en otras guerras,
basta con un cambio en la narrativa para que la resistencia
comience a desmoronarse.
Hamas anuncia liberación de rehenes tras días de incertidumbre

Después de generar dudas sobre el cumplimiento del acuerdo de
tregua, Hamas ha confirmado que liberará rehenes israelíes este
sábado, en un giro inesperado que ha evitado, por ahora, una
reanudación de la ofensiva militar de Israel sobre Gaza. Esta
decisión llega tras días de intensas negociaciones y presiones
internacionales, en un contexto donde el alto el fuego pende de
un hilo.
El anuncio supone un respiro para las familias de los cautivos,
aunque persisten las dudas sobre el desarrollo de la segunda y
tercera fase del acuerdo. En más de tres semanas, Hamas ha
liberado a 16 israelíes y aún mantiene en cautiverio a 76
personas, mientras que Israel ha excarcelado a más de 730 presos
palestinos.
La situación sigue siendo tensa. El jueves, un proyectil lanzado
desde Gaza impactó en el enclave palestino, causando la muerte
de un adolescente. Israel respondió atacando la lanzadera de
donde provino el disparo. Estos incidentes reflejan la
fragilidad del alto el fuego y la posibilidad de que los
enfrentamientos se reanuden en cualquier momento.
En paralelo, las declaraciones de Donald Trump han añadido más
presión al proceso. El expresidente de EE.UU. exigió que Hamas
liberara a todos los rehenes este sábado y no solo a los tres
pactados. Este ultimátum generó confusión en el gobierno de
Netanyahu, que oficialmente mantiene su compromiso con la
tregua, pero cuyos sectores más radicales exigen el reinicio de
la ofensiva si no hay avances significativos en la liberación de
los cautivos.
|
|
Desde Hamas, su portavoz Sami Abu Zuhri rechazó la exigencia de
Trump y reafirmó que solo se entregarán los rehenes acordados.
"Las amenazas de Trump no significan nada y no nos asustan",
declaró, insistiendo en que Israel también debe cumplir su parte
del trato.
Mientras tanto, la población israelí sigue dividida entre
quienes priorizan la recuperación de los secuestrados y quienes
exigen acabar con Hamas de una vez por todas. Un sondeo de la
cadena Canal 13 reveló que el 67 % de los israelíes apoyan
continuar con la tregua, aunque la incertidumbre persiste.
En este escenario volátil, el alto el fuego aún se mantiene,
pero su continuidad dependerá de si ambas partes cumplen con lo
pactado. La liberación de los rehenes este sábado será clave
para determinar el rumbo de las negociaciones y el futuro
inmediato de la Franja de Gaza.
Juez avala plan de Trump para indemnizar empleados que renuncien

El expresidente Donald Trump ha obtenido una importante victoria
legal en su plan para reducir el tamaño del gobierno federal. Un
juez federal en Boston ha autorizado a decenas de miles de
empleados públicos a aceptar una indemnización a cambio de su
renuncia, una medida que había sido impugnada por sindicatos de
trabajadores.
El programa, denominado "Dimisión diferida", permite a los
empleados federales recibir una compensación equivalente a ocho
meses de salario y mantenerse en la nómina hasta el 30 de
septiembre de 2025, sin necesidad de presentarse a trabajar.
Según la Oficina de Gestión de Personal de Estados Unidos,
alrededor de 75.000 trabajadores se han acogido a la oferta, lo
que representa el 3 % de la fuerza laboral civil federal.
La decisión del juez George O'Toole, emitida el 12 de febrero,
levanta la restricción impuesta días atrás y permite que el
programa continúe. El magistrado argumentó que los sindicatos
carecen de legitimidad para frenar la medida y que su tribunal
no tiene la jurisdicción necesaria para abordar el caso en este
momento. Su fallo ha sido recibido con satisfacción por la
administración de Trump, que considera la reducción del aparato
burocrático una de sus prioridades.
Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca,
celebró la decisión y afirmó que esta "confirma la voluntad de
los 77 millones de estadounidenses que apoyaron al presidente
Trump y sus prioridades". Sin embargo, los sindicatos
denunciaron que la oferta de indemnización no es confiable y que
muchos empleados han sido presionados para aceptar la renuncia.
Everett Kelly, presidente de la Federación Estadounidense de
Empleados del Gobierno, lamentó la decisión del juez y advirtió
que esta "es un revés en la lucha por la dignidad y la justicia
de los funcionarios públicos, pero no es el final de esa lucha".
Los sindicatos aún no han definido si apelarán la resolución o
explorarán otras vías legales para frenar el plan.
La administración Trump ha cerrado el programa a nuevos
solicitantes y aún no está claro qué sucederá con los empleados
que rechazaron la oferta. Mientras tanto, el gobierno sigue
avanzando con otras estrategias para reducir la fuerza laboral
federal, incluyendo recortes en agencias gubernamentales y
despidos de empleados contratados recientemente sin estabilidad
laboral.
El plan, que excluye a trabajadores de inmigración, seguridad
nacional y el Servicio Postal, forma parte de un esfuerzo más
amplio del expresidente para reformar la burocracia federal, a
la que ha calificado de "ineficaz" y "parcializada" en su
contra. La batalla legal en torno a estas medidas promete
continuar en los próximos meses.
|
|