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JEP y la
primera condena contra los comparecientes de las Farc
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porque varios de los casos,
como los falsos positivos y las masacres, tienen profunda
relación en las alianzas de paramilitares y agentes
del Estado, como se ha demostrado en algunas determinaciones
de los magistrados. Salvatore Mancuso ya ha participado en
la Comisión de la Verdad y está dispuesto a aportar al
esclarecimiento en el tribunal especial, según ha dicho, así
como los tímidos intentos de Jorge 40. Alias ‘Otoniel’
también compareció poco después de ser capturado.
En cuanto a los terceros civiles, desde la concepción de la
JEP en la mesa de La Habana se había contemplado su
comparecencia voluntaria. Se trata de personas nacionales o
extranjeras que voluntariamente decidan someterse a la
Jurisdicción y que, sin formar parte de organizaciones o
grupos armados, ni ser miembros de la Fuerza Pública, hayan
contribuido de manera directa o indirecta a la comisión de
delitos en el marco del conflicto armado.
Sin embargo, la competencia de la JEP para con los terceros
civiles y agentes del Estado no miembros de la fuerza
pública se modificó y en sus primeros años solo pudo
investigar a los que hubiesen cometido financiamiento o
patrocinio. Aunque la Corte Constitucional eliminó esas
barreras, estableció que el juzgamiento debe ser siempre que
haya comparecencia voluntaria y no los puede citar.
Por eso algunos, como el ex negociador Humberto de la Calle,
cuestionan el avance de la JEP en ese aspecto que no ha
logrado arrancar. La participación de esos actores
permitiría ampliar el panorama del conflicto y sus diversos
fenómenos, y contribuir a la construcción de verdad. Además,
podrían acceder a los beneficios de penas alternativas que
contempla esa justicia.
La JEP tiene el objetivo de juzgar a los máximos
responsables de las conductas y los hechos más graves
cometidos en el marco del conflicto armado colombiano, desde
1985 hasta 2016. Para hacerlo, estudió desde diferentes
fuentes como archivos judiciales, informes, estudios,
documentos y testimonios las situaciones más representativas
en cuanto a magnitud de la victimización, gravedad de los
delitos cometidos y actores participantes que luego agrupó
como macrocasos.
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Los macrocasos de la JEP llegarán a 10 durante este año, con
la apertura de nuevos casos, entre los cuales se priorizará
la investigación y juzgamiento del paramilitarismo y la
participación de terceros, uno de los puntos clave del
funcionamiento de ese tribunal en su concepción.

Eduardo Cifuentes
El magistrado y presidente de la JEP, Eduardo Cifuentes,
confirmó a la prensa que se tiene previsto abrir este año
tres nuevos macrocasos, que se suman a los siete que ya
están andando para un total de 10. Se abrirá un caso sobre
daños a pueblos étnicos; el llamado “sombrilla Farc-EP” y
finalmente el de paramilitarismo, terceros y agentes de
Estado.
Se espera que la apertura se de en los tres primeros meses
del año y, según dijo el
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magistrado Cifuentes, con
estos nuevos casos “se cubrirán todos los patrones de
macrocriminalidad ocurridos en el conflicto, y se
identificarán y llamarán a reconocer a todos los máximos
responsables”.
El fenómeno del paramilitarismo ha sido principalmente
cobijado por la Ley de Justicia y Paz o Ley 795 de 2005, que
permitió la desmovilización de varios de los principales
grupos a inicios de siglo. Sin embargo, varios de los
principales capos fueron extraditados a Estados Unidos y
algunos ya han salido tras cumplir sus condenas en ese país,
mientras no han contribuido a la verdad por los crímenes
contra los derechos humanos que cometieron.

Salvatore Mancuso
Aunque algunos se oponen a que lleguen a la JEP, ese
tribunal transicional buscaría acogerlos |