|

A trompadas...
Ya desde hace varios años la prensa amarillista al igual que los
políticos inescrupulosos han utilizado la problemática
migratoria para exacerbar la xenofobia. La experiencia en
distintos países del mundo demuestra que la realidad se impone y
que, al final, el común aceptará a sus nuevos compatriotas.
Venezolanos, hondureños, mexicanos, haitianos, cubanos entre
otros han buscado por varios años llegar a países que le puedan
brindar la oportunidad de trabajar y enderezar la vida para
estabilizar sus ingresos en paz y trabajando duro.
Sin embargo ya es un mal generalizado que aquellos países que no
estaban acostumbrados a recibir migrantes, sino más bien eran
ellos los que migraban ven por el rabillo del ojo al visitante,
que lo convierten en el ser no deseado, muchos han tenido que
soportar desprecios, humillaciones y desdenes por parte del
titular del terreno que se visita, sin embargo un refrán dice
¨Cuándo veas la casa del vecino arden, cuidado con el fuego¨,
hoy en día se ve como los seres humanos no ha aprendido a
convivir con el otro, sin la etiqueta, los migrantes se han
tenido que abrir camino a trompadas, han tomado la aptitud de
ser al igual, de no hacerlo se les quiere humillar o simplemente
menos preciar.
Años anteriores las cosas eran distintas y no aprendemos de los
errores , mucho menos de las consecuencias de las decisiones que
se toma, la desesperación y la desilusión dejada por los
desmanes de malas decisiones en el pasado traen consigo las
dificultades, económicas, sociales, de salud y educación que hoy
tienen que vivir los que nos preceden, aunado a eso son muy
pocas las oportunidades, es mejor sentarse un rato con un café y
mirar con claridad a donde vamos y que será del Cono Sur si se
sigue el mismo camino.
Lea gratis
http://noticias5.com/
Con solo dar clic al enlace. Y para suscribirse gratis baja el App del Play Store sin
publicidad saltando en su pantalla ni cookies:
https://play.google.com/store/apps/detailsid=
com.noticias.five


|
|
¡Buenos días familia!
Nos
han malcriado, ahora somos criminales

Por: Zahur Klemath Zapata
zkz@zahurk.com
Esta es la edición 332 - de Noticias5 de hoy Domingo 22 de Mayo
de 2022.
No es de extrañarse este calificativo un poco lapidario que
acuñó a los colombianos. Muchos me tratarán de injusto y odioso.
Yo también sé que no he sido monedita de oro por ser directo y
claro en mis conceptos. No soy amigo de estar en reuniones y
alabando al personaje de turno. O andando y pidiendo favores
para alcanzar ciertas prebendas o reconocimientos.
Simplemente he sido un defensor de la dignidad humana, la
autodeterminación y la autonomía del individuo. La cual la he
ejercido desde que me conozco. Esto me ha dado muchas
satisfacciones de poder ir y sentarme con todos los grupos
ideológicos y simplemente compartir y escuchar opiniones y dejar
que cada uno logre sus metas. Es una forma de neutralidad y
poder conocer la realidad que mueve el mundo.
No guardo secretos, porque estos pertenecen a los autores y cada
uno responde por sus actuaciones ante los jueces de la
humanidad.
Ser filósofo no es simple, es una condición y una naturaleza que
uno mismo no sabe porque se dan ciertas ideas, conceptos y
derroteros que no se han dado a otros seres humanos. Es algo que
está ahí por naturaleza.
Cuando uno analiza la historia de una sociedad, ve sus raíces y
se encuentra con toda esa mezcla de matices más todas esas
inducciones que se le hacen a la sociedad en su proceso de
crecimiento, comienza a encontrar la respuesta del porqué de las
cosas. Nada se da espontáneo, es un proceso de decantación
intelectual y genético que se van encontrando al final del
camino.
En Colombia se han dado una serie de fenómenos a través de su
historia. Cómo territorio se ha desglosado y convertido en
pequeñas naciones. Este hecho ha creado una lucha social en cada
una de ellas porque cada una tiene las mismas identidades
originarias, pero no están consolidadas como una raza o una
etnia. Esto hace que sigan flotando en el universo como
satélites de sus propias raíces.
Colombia nunca se ha consolidado como una nación autónoma,
siempre han estado dependiendo de conceptos foráneos pensado que
esos otros son los papás de la integridad nacional y eso pasó
con el Frente Nacional, acercarse al papa para la Bendición o ir
a otros países a que se les reconozca que si van a hacer las
cosas correctas. Y no actuar con propiedad como los hacen
candidatos de naciones sólidas.
Desde tiempos remotos a los colombianos quienes han estado en el
poder los han venido maltratando en todas sus formas, como si
ellos fueran borregos o carne para llevar al supermercado. Han
creado leyes que criminalizan al ciudadano y por ende lo
convierten en un criminal frente al Estado y frente a la
sociedad. Por eso ser criminal en Colombia es normal, al igual
que extorsionador o delincuente de poca o gran monta, todos son
iguales. Y como el Estado es corrupto jamás va a pasar nada para
que el país salga adelante.
|
|
Que está leyendo de Gardeazábal
El Nóbel
africano
Reseña de la novela A ORILLAS DEL
MAR de Gurnah, premioNobel 2021

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal
Audio:
https://www.spreaker.com/episode/49886460
Como muchas veces sucede con los premios que otorga la Academia
Sueca, el de octubre pasado al africano Abdukrazak Gurnah, nos
tomó de sorpresa a los lectores hispanoamericanos que no lo
habíamos clasificado y estaba poco traducido.
A los ingleses, que lo respaldaron desde hace muchos años, el
Times se los había presentado como un escritor tan delicado que
mientras se lee el lector apenas se atreve a respirar por miedo
a romper el hechizo. Y no exageraron. Al leerse esta obra, su
sexta novela en orden de aparición, uno queda impactado hasta
con el desorden de dos puntos de vista narrativos y la
duplicidad de lo narrado. Es la novela del viejo chamberlán
(tiene 65 años el narrador),es la novela de las historias
trágicas, es el paisaje y las gentes de un país africano
inimaginable, pero es también un rosario de fascinantes momentos
de amor. Es una novela que chupa al lector desde el comienzo y
no lo larga pese a que tiene parrafadas de observaciones muy
severas sobre el racismo, el imperialismo y la obsesión corrupta
de todos los nuevos gobernantes.
Es una denuncia contra la utilización miserable del lenguaje por
eternos dueños del imperio británico y una tabla de mandamientos
sobre lo que debe hacer un viejo para resistir los golpes de la
vida, las equivocaciones suyas y de los demás, pero muy
especialmente para poder tener la lucidez suficiente de hacer la
retrospectiva de su vida. Es una burla graciosa al manejo que
países como Inglaterra dan a los refugiados que pasan sus
aduanas para huir de la cárcel y la persecución de los gobiernos
de sus antiguas colonias. Es una graciosa parodia del amor bajo
la lente musulmana y un latigazo a la explotación homosexual
dentro de su propia familia. Es una novela que se deja leer con
esperanza mientras se va sabiendo más de lo que se dejó de
contar cuando se narró lo vivido y aunque a veces desespera,
porque el reencuentro de los actores principales en el exilio
genera la expectativa de un lio a puños o de un asesinato
vengador, el lenguaje poético, la suavidad descriptiva y el
ansia de llenar la copa del conocimiento, aplaca los ímpetus
hasta del lector más estremecido.
El Porce, Mayo 21 2022


|
|