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EDITORIAL
Mentiras frescas
o la retórica
La ecología
política es “una corriente de pensamiento cuyo objetivo es
llevar al ámbito de lo político los múltiples aspectos y
realidades que engloba el término ecología, pero no lo hace
desde posiciones preexistentes. En este sentido, la ecología
política no se identifica con la izquierda o la derecha
convencionales, puesto que rechaza de raíz lo que ambos
posicionamientos comparten” (Wolf 1972, 2-6).
En el panorama mundial encontramos a los movimientos ecologistas
no políticos, es decir, ONGs como Greenpeace, World Wide Fund
for Nature (WWF) u otras organizaciones de carácter
internacional o regional; y por otro lado a las formaciones
políticas ecologistas, conocidas normalmente como partidos
políticos verdes.
De este debate surgió el Programa de Naciones Unidas para el
Medio Ambiente (PNUMA), instaurado en 1972 para hacer visibles
internacionalmente los problemas medioambientales mundiales. Con
la toma de conciencia por parte de la sociedad sobre las
cuestiones relacionadas con la degradación del medio ambiente,
sobre los años 70, las ideas ecologistas van cobrando fuerza y
generando diversas tendencias.
La proliferación de los movimientos sociales con orientación
medioambiental, la contracción del mercado mundial por el
incremento de los precios del petróleo, el nacimiento de miles
de Organizaciones No Gubernamentales (ONG's) dedicadas a la
protección de los recursos naturales, el creciente interés de
los científicos por un nuevo paradigma que incluyera tanto
aspectos físicos como sociales o la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, son elementos que han
permitido que la cuestión ambiental se posiciones en la Agenda
pública.
La Conferencia de Río de Janeiro de 1992, conocida como Cumbre
de la Tierra, fue realmente significativa ya que marcó la
aprobación de varios instrumentos multilaterales, entre los que
destaca la Convención de Diversidad Biológica, la Agenda 21, los
Principios Forestales, la Declaración de Río y la Convención
Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, antes
mencionada, cuyo fin último era la estabilización de las
concentraciones de Gases de Efecto Invernadero en la atmósfera,
a un nivel que prevenga los peligros derivados de las
interferencias del ser humano en el sistema climática,
cuestiones ya contempladas en la Declaración de Estocolmo.
Esta Convención brinda un marco de cooperación de los Estados
orientada a facilitar las acciones de mitigación en primera
instancia y afrontar la cuestión climática desde una visión
global, ya que sus efectos están previstos para todos los
Estados, aunque también con estrategias regionales.
Estamos preparados realmente para afrontar situaciones complejas
en lo que se refiere al cambio en las políticas de conservación,
son nuestros dirigentes políticos los más adecuados para
llevarnos a un futuro prometedor o estamos estancados en
constantes batallas de poderes, sin pensar en una sociedad que
reclama mayores logros.
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¡Buenos días familia!
La inmoralidad
se palpa y se siente igual que cuando alguien se tira un pedo

Por: Zahur
Klemath Zapata
zkz@zahurk.com
Esta es la edición 334 - de Noticias5 de hoy Viernes 27 de
Mayo de 2022.
Todo el mundo lo siente y lo huele y su olor es como si viniera
de sus propias entrañas. Simplemente es algo natural. Que ya se
está acostumbrado a la propia hediondez. Esto es uno de esos
fenómenos que los colombianos vienen viviendo por décadas y ya
se acostumbraron a que les arrojen estas flatulencias de los
políticos y el día que no se las tiren pensaran los electores
que ya los olvidaron.
He venido observando estas elecciones, al igual que he observado
muchas en diferentes países, como las de Pakistán, USA, Chile,
Perú, Francia y Puerto Rico. Cada una tiene su movimiento y los
personajes que salen a venderse como el mejor producto en el
mercado.
En cada una de ellas se ve el desarrollo intelectual más su
evolución en el manejo de sus propias emociones. Lo que aquí
prima es la capacidad de raciocinio de la base social que es la
que elige al final por ser mayoría.
En las sociedades donde está muy marcada la diferencia del
cubrimiento de bienestar social esa base es la más vulnerable y
es atrapada por las flatulencias de los demagogos que perfuman
para que no se sienta la diferencia cuando ellos se acercan
donde ellos han creado el desencaje social.
En estas elecciones se puede observar ese fenómeno y un volumen
alto de los perjudicados acompañando a quienes no tienen la
respuesta para crear un puente que permita cruzar al otro lado a
la sociedad para que ella esté segura de todos los servicios y
garantías, sin que se mueran en el proceso de alcanzar el
bienestar social por el cual han pagado.
Todos los días nos llegan noticias de los pedos que se arman y
las cosas continúan como si los extractores sacaran del ambiente
los aires podridos que en volutas salen y enrarecen el entorno,
quedando todo como si no hubiera pasado nada.
La moral se fue en el último vagón que estaba montado sobre
rieles que cruzaban todo el país y hoy estamos tan corrompidos
como quienes quitaron los rieles y dejaron al país andando en
alpargata.
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Crónica de Gardeazábal #420
El Cambio

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal
Audio:
https://www.spreaker.com/episode/49952095
No creo que exista otra palabra que haya sido tan eterna en el
lenguaje y, al mismo tiempo, haya resultado capaz de haberse
adaptado a toda clase de direcciones, ventarrones, huracanes o,
metodologías como la palabra cambio. Desde épocas muy remotas la
humanidad ha llamado cambio a todo giro en la dirección que se
lleva. Pero también cambio ha significado modificación, ya sea
de actitudes, de pensamiento o de manera de obrar. Ha habido
entonces sitios o sociedades donde se producen y permiten toda
clase de cambios. y civilizaciones enteras donde no se ha dejado
cambiar ni las costumbres ni las creencias por siglos.
Por supuesto, la palabra cambio ha sido enarbolada como bandera
política o económica y se ha abusado tanto de ella que
finalmente los que llegan al poder en su nombre terminan siendo
los más rígidos defensores de la posibilidad de trocar y le
abren paso a los totalitarismos. Las religiones, camuflando
siempre sus verdaderas intenciones de explotación han pretendido
invertir el avance del mundo injusto y cruel por uno en donde
solo exista la justicia y la felicidad. Por supuesto, todos han
fracasado porque no hay nada más engañoso y traidor que el
cambio. Pero, así y todo, la humanidad no ha borrado de su
lenguaje la palabra cambio y sigue explotando con ella la
posibilidad de una redención que el desequilibro social,
económico y, sobre todo de conocimientos, lleva es a generar la
envidia y la venganza y a convertir en motor del desarrollo el
resentimiento, aunque nunca jamás se diga o se admita.
Por estos días Colombia está presenciando el espectáculo
cinéfilo de la explotación de las voluntades detrás de la
palabra cambio. La ilusión todavía funciona en un país como el
nuestro en donde pese a que hemos matado a tanta gente para
dizque garantizar el dominio de unos sobre otros y, actuando
como vengadores satisfechos, hemos terminado siendo nada más que
miserables con nosotros mismos. Impedir que la gente no crea en
ese cambio es truncar el impulso que nuestros errores históricos
nos han dado y puede resultar mucho peor que dejarlo avanzar,
así al frente sepamos todos que tenemos el abismo. Hemos matado
tantas veces la esperanza que quizás volverla a asesinar resulte
igual que no hacerlo.
El Porce, Mayo 26 2022
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