|
El humano y su
indiferencia medio ambiental
(Tercera parte)

Por: Iván Roberto Pulido
La agricultura es el mayor consumidor de agua del mundo. De acuerdo
con Naciones Unidas, el riego representa el 70% de las extracciones
de este recurso. Mientras la producción de alimentos consume
aproximadamente el 30% de la energía mundial, que en su mayoría se
produce de manera hidráulica.
Según la FAO, la extracción hídrica en Colombia es superior a los
11.767 km3, de los cuales más del 50% del total se deriva del sector
agrícola. Este es el sector que más agua consume en el país frente a
otros como el de energía, doméstico, acuícola, pecuario, industrial
y servicios.
Pocos sectores tienen la relación que el sector agrícola colombiano
tiene con los asuntos sociales y ambientales en las zonas rurales
del país, y numerosas empresas involucran en sus procesos
productivos cadenas de suministro agrícolas, donde se ubica el mayor
consumo de agua.
En Colombia, la superficie total cosechada de cultivos con
infraestructura para el riego ascendía a 524 mil en 2011, de las
cuales los más importantes son el arroz y la caña de azúcar. El café
es el producto agrícola con mayor consumo hídrico (22%) aunque la
mayor parte se deriva de consumo de aguas pluviales, seguido del
maíz (13%), el arroz (12%) y el plátano y la caña de azúcar (11%
cada uno).
El sector agrícola puede convertirse en el punto de partida para la
creación de estrategias de gestión sostenible del agua, que a su vez
gestionen los riesgos a los que se encuentran expuestas comunidades,
sectores productivos y gobiernos.
Demanda hídrica en Colombia. Según el Instituto de Hidrología,
Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, en el 2000 la demanda
hídrica total en Colombia constituía 5.461,5 millones de metros
cúbicos, de los cuales un 37% correspondía al consumo urbano.
|
|
Para 2015 se estima que solo la demanda a nivel urbano tenga un
incremento de 283%.
La mayor demanda hídrica para el área urbana está constituida por el
consumo de los habitantes (91,46%), seguido por las actividades de
servicios e industria.
Al agregar las actividades municipales, el panorama es bastante
diferente: el 32% era demandado por los cultivos agrícolas de gran
irrigación, el 10% para actividades pecuarias y el 7% para
actividades de riego a menos escala. Solo el 34% se movilizaba para
consumo urbano.
Pese a que Colombia es el séptimo país con disponibilidad de agua en
el mundo, presenta debilidades especialmente en la infraestructura
de la captación y aprovechamiento del recurso. Muchas veces el
déficit no se debe a la oferta natural sino a la carencia de
infraestructura necesaria para su aprovechamiento”.
En general, buena parte de los municipios y regiones del país cuenta
con un buen abastecimiento de agua en concordancia con la
disponibilidad del recurso, aunque se estima que a futuro el
panorama varíe bastante, en especial en las áreas con mayor
poblamiento.
Huella hídrica
La huella hídrica es un concepto que permite hacer visible la
relación que existe entre los hábitos de consumo y las actividades
de producción de bienes y servicios. Este indicador mide los
impactos de las actividades económicas y sociales sobre la
disponibilidad de agua, un bien económico que es escaso. Estima
tanto la relación directa de consumo para la nación, como el consumo
que se deriva de la comercialización internacional. Para el caso
colombiano, más de 38 mil millones de m3 de agua al año es la huella
hídrica del sector agrícola colombiano, de los cuales más de 8.700
millones pertenece al flujo de agua virtual estimado desde el país
al mundo por exportación de productos agrícolas. Colombia fue el
primer país del continente en trabajar este concepto con empresas.
De acuerdo con Diego Arevalo, director regional de Good Stuff
International y del Centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia, “la
huella hídrica permite diferenciar el tipo de agua que consume cada
cultivo, mostrando que lo importante no es cuánto consuma, sino cuál
es su origen”. Es mucho más delicado un cultivo que consume mucha
agua proveniente de riego, que uno que lo hace de la lluvia.
|
|
CLAVES PARA EL CUIDADO Y USO RESPONSABLE DEL AGUA
El Agua la cuidamos entre todos, nuestro objetivo, concienciar sobre el
uso y disponibilidad de este recurso no renovable y vital.
La cultura hídrica o cultura del cuidado del agua es un conjunto de
costumbres, valores, actitudes y hábitos que los individuos parte de una
sociedad tienen con respecto a la importancia del agua vital para los
humanos y animales vivo, cuidemos de la disponibilidad del recurso en su
entorno y realicemos las acciones necesarias para obtenerla, tratarla,
distribuirla, cuidarla y reutilizarla.
Según la Organización Mundial de la Salud, cada persona requiere
alrededor de 250 litros de agua diarios para vivir, intentemos no
sobrepasar este requerimiento y en lo posible reducirlo, ya sabemos, el
agua es un bien social imprescindible para la vida, de nuestro uso
solidario depende la disponibilidad del recurso, que ya sabemos es
agotable y escasea.
Cuidémoslo.
Consejos caseros para cuidar el agua
• Al lavar los platos no dejes la llave abierta, utiliza el tapón o un
recipiente y ahorrarás hasta 50 litros por lavado.
• Evitar el riego de calles, veredas y jardines, principalmente durante
el día.
• En la ducha, cerrar la llave al momento de enjabonarte, asi se ahorra
unos 12 litros.
• No lavar el auto en casa. Si se requiere, hacerlo con un balde, se
reduce el caudal.
• Al lava de dientes usar un vaso de agua, no dejar llave abierta, se
ahorran 12 litros por minuto.
• Reparar las llaves y goteras, así se ahorra 170 litros de agua al mes.
• Utilizar lavaropas y lavaplatos sólo a plena carga, ahorrando así unos
25 litros de
agua.
|
|