|
Protección de pastos marinos puede ayudar a salvar océanos

Sus praderas, a menudo extensas, purifican el agua del océano, dan
cobijo a los peces y proporcionan alimento a miles de especies marinas.
Pero los hábitats de pastos marinos están en declive desde 1930, y el 7%
de ellos desaparece cada año, según una investigación del Programa de
las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).
Además de ser un refugio para la vida marina, el sedimento de los pastos
marinos es uno de los almacenes de carbono más eficientes del planeta y
evita que se convierta en un gas de efecto invernadero que calienta el
planeta.
Ahora, los investigadores del Instituto Max Planck de Microbiología
Marina de Bremen (Alemania), coordinador de un proyecto de la Unión
Europea y el Pnuma, han descubierto cómo las praderas marinas almacenan
carbono.

La investigación demuestra que los pastos marinos convierten el carbono
orgánico en grandes cantidades de azúcar durante la fotosíntesis,
principalmente sacarosa. A nivel mundial, las hierbas marinas han
producido entre 0,6 y 1,3 millones de toneladas de estos azúcares. Esto
es comparable a la cantidad de azúcar que contienen 32.000 millones de
latas de Coca-Cola.
Los microorganismos suelen consumir rápidamente esos azúcares para
alimentarse, obtener energía y realizar
|
|
procesos de crecimiento que convierten los azúcares en CO2 y los
devuelven al océano y a la atmósfera.

Sin embargo, las hierbas marinas excretan compuestos -que también se
encuentran en el vino tinto, el café y la fruta- que disuaden a los
microorganismos de consumir la sacarosa. Esto garantiza que la
sacarosa permanezca enterrada bajo las praderas y no pueda ser
convertida en dióxido de carbono y devuelta al océano y a la
atmósfera.
“Esto añade otra capa a nuestra comprensión de cómo los pastos
marinos son sumideros de carbono tan eficientes”, dijo una de las
investigadoras, Maggie Sogin, profesora adjunta de la Universidad de
California en Merced.

“Este estudio es importante porque ofrece lecciones útiles a los
responsables políticos y a las comunidades, ayudándoles a entender
los pastos marinos, un ecosistema marino infravalorado”, dijo
Leticia Carvalho, coordinadora Principal de la Subdivisión de Aguas
Marinas y Dulces del Pnuma. Dado el poder de secuestro de las
plantas marinas, Carvalho dijo que podrían desempeñar un papel
esencial para ayudar a los países a alcanzar sus objetivos en el
marco del Acuerdo de París sobre el cambio climático.
El estudio resalta la importancia del mundo submarino y de
comprender mejor cómo interactuar con él de forma sostenible.
El océano, que cubre más del 70% del planeta, alimenta a miles de
millones de personas, regula el clima y genera la mayor parte del
oxígeno que respiramos. Sin embargo, el océano está amenazado por el
cambio climático, la contaminación por plásticos y la
sobreexplotación.
|
|
Los pastos marinos se encuentran en aguas poco profundas en 159 países.
Están cada vez más amenazadas por la escorrentía agrícola e industrial,
el desarrollo costero, el aumento de la temperatura del mar debido al
cambio climático, la pesca no regulada y el dragado, entre otras cosas.
¿Qué pasaría si esas actividades humanas destruyeran las hierbas
marinas?

La investigación del Instituto Max Planck de Microbiología Marina
muestra que si los microbios degradaran la sacarosa de las raíces de las
praderas marinas, se liberarían al menos 1,54 millones de toneladas de
dióxido de carbono en todo el mundo, lo que equivale a la cantidad de
dióxido de carbono emitida por 330.000 coches en un año.
“Este es nuestro mayor temor”, dijo Sogin. “Si todas las praderas
marinas desaparecieran de la noche a la mañana, esto limitaría la
capacidad de ese ecosistema para almacenar normalmente azúcares simples
y carbono orgánico. Esto podría alterar la delicada dinámica del
ecosistema que se encuentra en nuestras aguas costeras”.


|
|