|
Economía: la compleja ciencia que
responde a intereses

Por:
Guillermo Navarrete Hernández
Las ciencias en general, desde el método que utilizan los
especialistas para comprender un fenómeno hasta la
interpretación que estos les den a los resultados, los que
igualmente obedecen a diversos enfoques. La economía, es sin
duda, una de dichas ciencias y que tiene su origen en la
discusión de la utilidad de los bienes, el valor que adquiere
por la posibilidad de uso,
de su intercambio en la búsqueda de satisfacción necesidades y
la incidencia de este en el bienestar de un conglomerado social.
Sin embargo, es necesario señalar que dichas relaciones
responden a intereses que, en una constante lucha, algunos
sectores tratan de imponer su voluntad en detrimento de otros,
para lo cual asirse del poder político es una herramienta
bastante conveniente.
El libre mercado como doctrina intenta explicar que la no
intervención del Estado en el intercambio de bienes y servicios
genera por si sólo riqueza y bienestar al conjunto de la
sociedad, no obstante, el mismo presenta distorsiones como la
desigualdad que se traduce en la concentración de la riqueza en
pocas manos o la inflación que representa el mayor precio que
aquellos adquieren por su escasez o el incremento del flujo de
dinero en el sistema económico, que requieren ser resueltas, en
cuyo contexto aparece el Estado como ente interventor a través
de variadas regulaciones e instrumentos que tienen como
principio la redistribución del ingreso y la dinamización de la
economía, como el recaudo de impuestos, tasas y contribuciones
(sistema impositivo) y el presupuesto público.
Interacciones entre Estado - sociedad, que procrea una mutua
interdependencia con la implementación de un conjunto de
acciones orientadas a alcanzar la aceptación de la ciudadanía y,
en tal sentido, en un factor que influye en la agenda
gubernamental para la adopción de políticas públicas. Agenda que
no sólo debe comprometer la voluntad de actores gubernamentales,
sino el empoderamiento de la sociedad civil.
La teoría liberal, desde tal perspectiva, presenta a Hertbert
Spencer como uno de sus más radicales expositores, quien plantea
incluso la desaparición del Estado. Sin embargo, hasta el mismo
Adam Smith, el padre de tal escuela del pensamiento, señala, que
se requiere de la intervención del Estado para lograr la paz y
la justicia. De manera similar Hall e Ikenbery, plantean la
importancia de que una élite política ilustrada resista a las
demandas egoístas de los capitalistas más poderosos que por
medio monopolios amenazan con destruir
|
|
los beneficios y dinámicas del mercado. Así mismo, Friedrich Hayek, otro liberal
pura sangre, consideraba la posibilidad de otorgar una ayuda a
determinados sectores poblacionales para garantizar un ingreso
mínimo para lograr bienestar.
Para lo anterior, es sustancial incorporar algunos cambios en el
accionar estatal, como la efectiva rendición de cuentas, la
identificación, diseño, creación y puesta en funcionamiento de
Sistemas de información, datos abiertos y procesos de innovación
y desarrollo, que deben ir de la mano con la formación de redes
de colaboración con relaciones de cooperación, que les permitan
ser competitivas en el mercado. La discusión está a la orden del
día y en manos de quienes a partir del próximo 7 de agosto de
2022 asumen las riendas gubernamentales.
PD.: Un saludo fraterno al
Periódico “El imparcial” por estos 74 años de información
alternativa a los colombianos.
Desde el eje cafetero para el
mundo. Congratulaciones.
¡CÓMO
QUEBRAR A UN EMPRESARIO!

Por: Álvaro Ramirez González
alragonz@yahoo.es
El Socialismo no cree en las fuerzas del mercado.
No aceptan que sean la oferta y la demanda, quienes regulen
los precios de los bienes y servicios de una sociedad.
Para ellos, es el Estado el que debe intervenir en todo el
proceso productivo.
Pero el Estado es incompetente y corrupto.
Ejemplos hay mil por toda la tierra.
La Unión Soviética y su rancio comunismo donde el Estado
actuaba en todo, después que se murieron más de 100 millones
de seres humanos de hambre y de frío, explotó en mil
pedazos.
En 15 países.
En ninguno de ellos hoy, ni siquiera en la propia Rusia,
opera el comunismo.
Algunos de esos países incluso, tienen prohibida la
existencia y participación del Comunismo en la política.
Como sería de amarga la experiencia que ese rancio
comunismo, desapareció de todos los países de la antigua
Unión Soviética.
Pero en América Latina, lo han reeditado.
Pero es otro fracaso rotundo donde llega.
Argentina, Perú y Chile, las últimas víctimas de este
desastre.
El Estado comprando cosechas para regular los
|
|
precios fue el IDEMA.
La feria de corrupción más descarada que haya conocido el
país.
Todas las cosechas dańadas las compraba el IDEMA, las
toneladas compradas y las que ingresaban a las bodegas
tenían diferencias astronómicas.
Todo para llenar los bolsillos de quienes manejaban ese
IDEMA.
Hubo que liquidarlo con pérdidas multimillonarias.
No hubo ninguna regulación de precios.
Y salieron ricos, desde sus gerentes hasta los bodegueros.
El socialismo quiebra los empresarios con el postulado de
que “¡todos debemos ser iguales!”
Enriquecer a los pobres arruinando a los ricos. no ha
funcionado en ninguna parte del planeta.
Los ricos se van y todos quedan pobres.
La primera actuación para quebrar un empresario es ponerle
impuestos impagables.
El mismo Gustavo Petro lo anunció para los dueños de tierras
grandes.
La manera infalible para obligarlos a todos a vender sus
tierras baratas.
La asfixia tributaria es la primera estrategia.
La segunda, que le da el puntillazo final a las empresas, es
el control de precios por parte del Estado.
En Venezuela y ahora en Argentina por ejemplo, ese control
de precios hace totalmente inviable la operación para esa
empresa.
Desaparecen por completo sus utilidades que son la razón de ser
del negocio, la fuente para mantener los equipos y sistemas y
para crecer.
Y pone a las empresas a vender sus productos por debajo de sus
costos.
Y allí termina todo.
“Voy a cuidar el capitalismo”, anunció Petro en su discurso de
proclamación.
Pero tiene asesores perversos que odian todo lo que suene a
capitalismo.
Ojalá desarrolle y cumpla su cometido.
La riqueza la producen las empresas.
De allí salen los impuestos que sostienen al Estado y bien
manejados, le permiten en hacer trabajo social e
infraestructura.
Ojalá, Petro no aplique en Colombia esas fórmulas fracasadas de
otras latitudes.
Sería la ruina generalizada, como en todas partes.
Argentina muere hoy de endeudamiento, pobreza, hambre y
politiquería
¡Va a explotar!
|
|