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Tierrero

Por: Edgar Cabezas
La confrontación por la posesión y el uso del suelo a
través de la propiedad de la tierra y el derecho civil de propietario
privado, amo, señor y dueño, está formando el tierrero en algunas
regiones de Colombia.
Amenaza con extenderse como una epidemia que puede
trascender las fronteras si la ONU declara el suelo agrario, pecuario y
forestal, junto a las aguas marítimas y continentales, saladas y dulces
donde habitan los peces, como patrimonio de la humanidad.
Las tierras y aguas de la nación y de las entidades territoriales
clasificadas de vocación acuiagrosilvopastoril, son indivisibles,
imprescriptibles e inembargables, su uso es para la generación de la
economía primaria consistente en asegurar la autosuficiencia alimentaria
como fuente inagotable de soberanía, inmarcesible, que no se marchita.
El tierrero violento de ocupación y uso del suelo del
sector primario es un obstáculo para dialogar y negociar. Lo prioritario
consiste en saber qué tipo de asociación la humanidad tiene que
establecer con el territorio que ocupa, concertando y negociando la
razón social e individual de la empresa a desarrollar.
La adquisición de predios rurales mediante la titularidad individual
prevaleciente en todos los periodos de la economía agotó sus fines en el
uso y abuso con que la mezquindad pequeño burguesa y feudal del señorío,
se enseñoreó, sobre los siervos y el resto de animales y plantas
silvestres y domésticas. A su favor, se le abona que sentó las bases de
la selección de las especies, indispensables para mantener la tripa
llena y el corazón contento.
En todas las etnias, tribus, bandas o poblaciones, existe el sector
campesino, el nativo campesino, el negro campesino, el blanco campesino,
el mulato campesino, el zambo campesino, el mestizo campesino, el gitano
campesino, el chilapo campesino y si todos a la una, con bochinche,
pelea y montonera se lanzan a la ocupa de la tierra, sin tener idea de
cuál es tipo de titularidad en la ocupación de la tierra, o el tipo de
propiedad que más conviene, o los sistemas productivos a implementar
para abastecer las demandas del mercado local, territorial, nacional e
internacional, como despensa alimentaria y potencia mundial de la vida
en el buen vivir, sabroso y en paz, no puede legitimarse esa acción como
política pública.
La revolución territorial destinada al sistema
nacional productivo del cuidado alimentario de las multitudes no es un
tropel entre
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rufianes, es un asunto particular entre productores de
afecto.
Lo que se tiene que hacer es negociar mediante un
protocolo entre el gobierno local y los ocupantes que han invadido de
manera organizada un lote, un predio, una propiedad. Hay que aclarar su
identidad jurídica, describir su constitución física, definir su
vocación económica y su función social y ecológica.
Una vez que se ocupa un suelo rural, su uso será con destino a la
productividad campesina del sector primario perteneciente a la
diversidad étnica, cuya función es abastecer la canasta familiar con los
tubérculos, frutas, cereales, hortalizas, hongos y carnes.
También pueden existir empresas ornamentales como los
cultivos de flores o industrias orientadas a proveer el vestido
campesino, herramientas, semillas, abonos, alimento para animales
domésticos y biocombustible. Todas las anteriores actividades
sectoriales, tendrán exenciones de impuestos, pero no pertenecerán al
sector primario, por no ser productores de alimentos.
LAS CUATRO NOBLES
VERDADES ENSEÑADAS POR BUDDHA.

Por: Gongpa Rabsel Rinpoché
La
Segunda Noble Verdad
El origen del Sufrimiento.
La Segunda Noble Verdad
afirma que el sufrimiento tiene un origen, y que el origen del
sufrimiento es el apego a las tres clases de deseos. El deseo (tanha en
pali) es algo importante que comprender:
La primera clase de deseo es: El deseo por satisfacer el placer de los
sentidos (kama tanha). Esta clase de deseo es querer los placeres de los
sentidos, los del cuerpo y de los otros sentidos, y buscar siempre algo
que les excite o los satisfaga. Ejemplo Saborea algo delicioso y mira
qué sucede; surge deseo por más. Eso es kama tanha.
La segunda clase de deseo es: El deseo de llegar a ser ‘algo’ (bhava
tanha). Contemplamos la sensación del deseo de querer convertirnos en
algo. Si hay ignorancia, aunque no estemos buscando algo delicioso para
comer o música para escuchar, podemos estar atrapados en un reino de
ambición y logro: el deseo de convertirnos en algo, de llegar a ser
(algo en la vida).
Quedamos atrapados en ese
movimiento de esforzarse para ser felices, intentar ser ricos o
podríamos intentar que nuestra vida fuese importante, poniendo mucho
esfuerzo para hacer que el mundo vaya mejor.
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La tercera clase de deseo es:
El deseo de deshacerse de algo (vibhava tanha). Ahora hablemos del deseo
de liberarnos de algo, quiero librarme de mi sufrimiento, quiero
librarme de mi ira. Tengo esta ira y quiero librarme de ella. Quiero
deshacerme de los celos, del temor, de la ansiedad.
Ten en cuenta, sin embargo, que estas tres características de kama tahna,
bhava tahna y bibhava tahna son meramente formas prácticas de observar
el deseo. No están totalmente separadas, son diferentes aspectos de él.
La práctica de Dharma no trata del odiar al ego por tener esos
pensamientos, sino de ver que son fenómenos condicionados en la mente.
Son impermanentes. El deseo no es lo que somos, sino la manera en la que
tendemos a reaccionar debido a la ignorancia.
Necesitamos no seguir sufriendo. No tan solo ser víctimas del deseo, sin
remedio. Podemos permitir al deseo ser como es y empezar a soltarlo. El
deseo tiene poder sobre nosotros y nos engaña mientras nos apegamos a
él, creemos en él y reaccionamos ante él.
Una vez que hay claridad y visión, no hay sufrimiento. Todavía puedes
sentir hambre. Todavía necesitas comida sin que se convierta en un
deseo. La comida es una necesidad natural del cuerpo. El cuerpo no es el
Yo; necesita comida, ya que de otro modo se debilita mucho y muere.
Esa es la naturaleza del
cuerpo. No hay nada malo en ello. Si nos ponemos muy moralistas e
idealistas y creemos que no somos nuestro cuerpo; que el hambre no es
nuestro problema y que deberíamos incluso dejar de comer, esto no es
sabiduría; es estupidez.
¿Cuál es la Noble
Verdad del sufrimiento?
Es el apego el que nos hace
volver a ‘ser’, acompañado por el deleite y la lujuria; deleitándose en
esto y aquello; es decir: apego al placer sensual, apego a la
existencia, apego a la no existencia. Pero, ¿dónde surge y florece este
apego? Allí donde haya lo que parezca ser deseable y gratificante, allí
mismo surge y florece.
Esta es la Noble Verdad del origen del sufrimiento; tal fue la visión,
el conocimiento directo, la sabiduría y la luz que surgieron en mí sobre
las cosas no oídas antes.
Esta Noble Verdad debe ser
comprendida abandonando el origen del sufrimiento.
Esta Noble Verdad ha sido comprendida abandonando el origen del
sufrimiento. Tal fue la visión, el conocimiento perfecto, la sabiduría y
la luz que surgieron en mí sobre las cosas no oídas antes.
(Samyutta Nikaya)
En el siguiente Artículo profundizaremos sobre la Tercera
Noble Verdad, no te la pierdas.
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