Bogotá, Colombia -Edición: 379

 Fecha: Viernes 09-09-2022

 

 

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COLUMNISTAS

 

 

 

Tierrero

 

 

Por: Edgar Cabezas

 

La confrontación por la posesión y el uso del suelo a través de la propiedad de la tierra y el derecho civil de propietario privado, amo, señor y dueño, está formando el tierrero en algunas regiones de Colombia.

 

Amenaza con extenderse como una epidemia que puede trascender las fronteras si la ONU declara el suelo agrario, pecuario y forestal, junto a las aguas marítimas y continentales, saladas y dulces donde habitan los peces, como patrimonio de la humanidad.


Las tierras y aguas de la nación y de las entidades territoriales clasificadas de vocación acuiagrosilvopastoril, son indivisibles, imprescriptibles e inembargables, su uso es para la generación de la economía primaria consistente en asegurar la autosuficiencia alimentaria como fuente inagotable de soberanía, inmarcesible, que no se marchita.

 

El tierrero violento de ocupación y uso del suelo del sector primario es un obstáculo para dialogar y negociar. Lo prioritario consiste en saber qué tipo de asociación la humanidad tiene que establecer con el territorio que ocupa, concertando y negociando la razón social e individual de la empresa a desarrollar.


La adquisición de predios rurales mediante la titularidad individual prevaleciente en todos los periodos de la economía agotó sus fines en el uso y abuso con que la mezquindad pequeño burguesa y feudal del señorío, se enseñoreó, sobre los siervos y el resto de animales y plantas silvestres y domésticas. A su favor, se le abona que sentó las bases de la selección de las especies, indispensables para mantener la tripa llena y el corazón contento.


En todas las etnias, tribus, bandas o poblaciones, existe el sector campesino, el nativo campesino, el negro campesino, el blanco campesino, el mulato campesino, el zambo campesino, el mestizo campesino, el gitano campesino, el chilapo campesino y si todos a la una, con bochinche, pelea y montonera se lanzan a la ocupa de la tierra, sin tener idea de cuál es tipo de titularidad en la ocupación de la tierra, o el tipo de propiedad que más conviene, o los sistemas productivos a implementar para abastecer las demandas del mercado local, territorial, nacional e internacional, como despensa alimentaria y potencia mundial de la vida en el buen vivir, sabroso y en paz, no puede legitimarse esa acción como política pública.


La revolución territorial destinada al sistema nacional productivo del cuidado alimentario de las multitudes no es un tropel entre

    

 

 

rufianes, es un asunto particular entre productores de afecto.

 

Lo que se tiene que hacer es negociar mediante un protocolo entre el gobierno local y los ocupantes que han invadido de manera organizada un lote, un predio, una propiedad. Hay que aclarar su identidad jurídica, describir su constitución física, definir su vocación económica y su función social y ecológica.


Una vez que se ocupa un suelo rural, su uso será con destino a la productividad campesina del sector primario perteneciente a la diversidad étnica, cuya función es abastecer la canasta familiar con los tubérculos, frutas, cereales, hortalizas, hongos y carnes.

 

También pueden existir empresas ornamentales como los cultivos de flores o industrias orientadas a proveer el vestido campesino, herramientas, semillas, abonos, alimento para animales domésticos y biocombustible. Todas las anteriores actividades sectoriales, tendrán exenciones de impuestos, pero no pertenecerán al sector primario, por no ser productores de alimentos.

 

 

LAS CUATRO NOBLES VERDADES ENSEÑADAS POR BUDDHA.

 

 

Por: Gongpa Rabsel Rinpoché

 

La Segunda Noble Verdad
El origen del Sufrimiento.

 

La Segunda Noble Verdad afirma que el sufrimiento tiene un origen, y que el origen del sufrimiento es el apego a las tres clases de deseos. El deseo (tanha en pali) es algo importante que comprender:


La primera clase de deseo es: El deseo por satisfacer el placer de los sentidos (kama tanha). Esta clase de deseo es querer los placeres de los sentidos, los del cuerpo y de los otros sentidos, y buscar siempre algo que les excite o los satisfaga. Ejemplo Saborea algo delicioso y mira qué sucede; surge deseo por más. Eso es kama tanha.

La segunda clase de deseo es: El deseo de llegar a ser ‘algo’ (bhava tanha). Contemplamos la sensación del deseo de querer convertirnos en algo. Si hay ignorancia, aunque no estemos buscando algo delicioso para comer o música para escuchar, podemos estar atrapados en un reino de ambición y logro: el deseo de convertirnos en algo, de llegar a ser (algo en la vida).

Quedamos atrapados en ese movimiento de esforzarse para ser felices, intentar ser ricos o podríamos intentar que nuestra vida fuese importante, poniendo mucho esfuerzo para hacer que el mundo vaya mejor.

     

 

 

La tercera clase de deseo es: El deseo de deshacerse de algo (vibhava tanha). Ahora hablemos del deseo de liberarnos de algo, quiero librarme de mi sufrimiento, quiero librarme de mi ira. Tengo esta ira y quiero librarme de ella. Quiero deshacerme de los celos, del temor, de la ansiedad.

Ten en cuenta, sin embargo, que estas tres características de kama tahna, bhava tahna y bibhava tahna son meramente formas prácticas de observar el deseo. No están totalmente separadas, son diferentes aspectos de él.

La práctica de Dharma no trata del odiar al ego por tener esos pensamientos, sino de ver que son fenómenos condicionados en la mente. Son impermanentes. El deseo no es lo que somos, sino la manera en la que tendemos a reaccionar debido a la ignorancia.

Necesitamos no seguir sufriendo. No tan solo ser víctimas del deseo, sin remedio. Podemos permitir al deseo ser como es y empezar a soltarlo. El deseo tiene poder sobre nosotros y nos engaña mientras nos apegamos a él, creemos en él y reaccionamos ante él.


Una vez que hay claridad y visión, no hay sufrimiento. Todavía puedes sentir hambre. Todavía necesitas comida sin que se convierta en un deseo. La comida es una necesidad natural del cuerpo. El cuerpo no es el Yo; necesita comida, ya que de otro modo se debilita mucho y muere.

 

Esa es la naturaleza del cuerpo. No hay nada malo en ello. Si nos ponemos muy moralistas e idealistas y creemos que no somos nuestro cuerpo; que el hambre no es nuestro problema y que deberíamos incluso dejar de comer, esto no es sabiduría; es estupidez.

 

¿Cuál es la Noble Verdad del sufrimiento?
 

Es el apego el que nos hace volver a ‘ser’, acompañado por el deleite y la lujuria; deleitándose en esto y aquello; es decir: apego al placer sensual, apego a la existencia, apego a la no existencia. Pero, ¿dónde surge y florece este apego? Allí donde haya lo que parezca ser deseable y gratificante, allí mismo surge y florece.

Esta es la Noble Verdad del origen del sufrimiento; tal fue la visión, el conocimiento directo, la sabiduría y la luz que surgieron en mí sobre las cosas no oídas antes.
 

Esta Noble Verdad debe ser comprendida abandonando el origen del sufrimiento.

Esta Noble Verdad ha sido comprendida abandonando el origen del sufrimiento. Tal fue la visión, el conocimiento perfecto, la sabiduría y la luz que surgieron en mí sobre las cosas no oídas antes.

 

(Samyutta Nikaya)

En el siguiente Artículo profundizaremos sobre la Tercera Noble Verdad, no te la pierdas.

      

 

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