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De hecho, una de las grandes metas que tiene
Colombia, es pasar de tener una tasa de reciclaje del 11.82 a 17.9% en 2030%
(indica del Departamento Administrativo Nacional de Estadística -DANE-). Además,
viene trabajando en la Ley de Acción Climática que fue aprobada en diciembre de
2021 y regula a los plásticos de un solo uso, como también, contempla la
creación de unas medidas mínimas a corto, mediano y largo plazo que le permitan
al país alcanzar la carbono neutralidad a 2050, es decir, que pueda compensar
sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Para Colombia el reciclaje es importante porque es una práctica que va de la
mano con la conservación de los recursos naturales, reduce la contaminación
ambiental, genera empleo y oportunidades de negocio, pero sobre todo, es una
clave de la sostenibilidad, especialmente si forma parte de una estrategia de
transición hacia la economía circular.
Tomando en cuenta esos incentivos, enfatiza el CEO de Beeok, “las organizaciones
pueden establecer un plan de gestión para reciclar sus residuos que les
permitirá alcanzarlos, volviéndose cada vez más amigables con el medioambiente y
el entorno, pero también les generará mayor rentabilidad en sus procesos,
aspecto que es parte de la economía circular en pro de una óptima utilización de
los recursos naturales que emplean, aportando a la sostenibilidad”.
Con esta guía de acción y la ayuda de la tecnología existente para agilizar la
gestión de residuos y otros indicadores de sostenibilidad, Cristian Bustos
afirma que las empresas colombianas podrán transitar de forma más amigable,
eficiente y acelerada el camino sostenible para que las futuras generaciones
cuenten con recursos para asegurar su subsistencia. |
Cada día toma más fuerza la implementación de estrategias que protejan el medio
ambiente y contribuyan a disminuir la contaminación como, por ejemplo, el
reciclaje, práctica que se conmemora este 17 de mayo y que trae consigo grandes
ventajas no solo para la preservación del planeta, sino para sostenibilidad de
las empresas.
En el contexto colombiano, nos preguntamos cómo se encuentra el país respecto de
este tema y, según los últimos datos de Acoplasticos, el gremio de la industria
de los plásticos, en el territorio se generan aproximadamente 1.4 millones de
toneladas de este material al año, de las cuales, calcula la entidad, se
reciclan sólo 300 mil. Otras cifras oficiales indican que de todos los residuos
sólidos -excluyendo los plásticos- los restos de comidas, telas, cartones,
metales o vidrios, no se recicla ni el 30%.

Ahora, en el plano comercial, es importante entender cómo funciona el proceso de
reciclaje en las diversas organizaciones, ya que abarcan distintos rubros
productivos o de servicios. “Primeramente, éstas deben identificar el tipo de
desechos que generan con el objetivo de instalar los contenedores
correctamente”, señala Cristian Bustos, CEO de Beeok, scale up que ayuda a las
empresas a transitar hacia la sostenibilidad con
herramientas digitales de software as a services (SaaS), comenta que este
proceso va más allá.
“Se debe entender que no todos los residuos se pueden aprovechar, dado que cada
empresa se encuentra en un sector de mercado específico con diferentes tipos de
actividades. Los materiales más fáciles de reciclar son el papel y cartón,
plásticos, vidrio, metales, y textiles porque se pueden separar fácilmente en
diferentes categorías y procesar con tecnologías de reciclaje existentes”,
subraya el también experto en medioambiente.
Esas consideraciones son importantes a la hora de pensar en una
política de reciclaje al nivel de la organización, ya que sin duda -recalca
Bustos- marcará la diferencia de aquella que tiene como propósito el camino
sostenible y la que no opta por esa
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senda que puede traer consigo varios beneficios.

“El reciclaje, aparte de producir un gran impacto positivo al medio ambiente, le
genera grandes beneficios a las organizaciones para las que debe ser
fundamental tener en cuenta y que se focalizan en reducir costos,
cumplir con regulaciones, mejorar su imagen pública, diferenciarse en el mercado
y contribuir a la sostenibilidad”, enfatiza Bustos.
Huella de carbono
Asimismo, contribuye a reducir su huella de carbono, que
es emitida en cada uno de los procesos que tiene cada actividad productiva o de
servicio, colaborando a la descontaminación del planeta.
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