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puede limitar la viabilidad del tratamiento en
entornos clínicos más amplios.
Garofolo, director general de Locus, reconoció
estos problemas y afirmó que la empresa está trabajando en desarrollar formas
más accesibles y cómodas de administración, como pastillas o líquidos bebibles.
Sin embargo, aclaró que esta terapia está destinada principalmente a personas
con infecciones urinarias recurrentes, quienes han agotado las opciones de
tratamiento convencional.
Otro de los retos importantes para la comercialización de la fagoterapia es su
personalización. Actualmente, la mayoría de las terapias fágicas se adaptan a
cada paciente de manera individual, lo que hace que su producción y
escalabilidad sean complicadas. Sin embargo, Locus busca superar esta barrera
utilizando un coctel fijo de fagos, lo que podría facilitar la producción en
masa del tratamiento y hacerlo más accesible para un mayor número de pacientes.
Perspectivas futuras
En la actualidad, las infecciones urinarias representan una de las afecciones
más comunes en todo el mundo, y la creciente resistencia a los antibióticos ha
generado una necesidad urgente de desarrollar tratamientos alternativos. Según
un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2022, una de cada
cinco infecciones urinarias causadas por E. coli muestra una resistencia
significativa a los antibióticos más utilizados, como la ampicilina y las
fluoroquinolonas.
A pesar de los avances prometedores, el camino hacia la aprobación de la terapia
con fagos en Estados Unidos sigue siendo largo. En la actualidad, la fagoterapia
no está autorizada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA),
aunque se puede utilizar de forma experimental en algunos casos especiales.
Locus espera que los resultados de futuros estudios clínicos ayuden a cambiar
esta situación, lo que podría abrir la puerta a una nueva era en el tratamiento
de infecciones bacterianas resistentes.

El próximo paso en el desarrollo de este
tratamiento será la segunda fase del ensayo clínico, que incluirá a 288
participantes y contará con un grupo de control. Este estudio proporcionará más
datos sobre la eficacia del coctel de fagos, comparándolo directamente con el
uso de antibióticos por sí solos. De tener éxito, podría representar una
revolución en la forma en que tratamos las infecciones bacterianas,
especialmente en un mundo donde la resistencia a los antibióticos sigue
creciendo.
Locus Biosciences y otros pioneros en la fagoterapia están avanzando hacia una
solución que podría transformar el tratamiento de infecciones difíciles y
recurrentes, ofreciendo una alternativa eficaz y selectiva en un entorno cada
vez más dominado por la resistencia bacteriana.
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Los avances recientes en biotecnología
están impulsando nuevas estrategias para combatir infecciones
bacterianas que han desarrollado resistencia a los antibióticos
tradicionales. Una de las innovaciones más prometedoras proviene de la
combinación de la herramienta de edición genética CRISPR con
bacteriófagos, virus que atacan bacterias de manera natural. Esta nueva
técnica, actualmente en fase experimental, busca ofrecer una solución a
las infecciones urinarias recurrentes causadas por la bacteria
Escherichia coli (E. coli), las cuales se han vuelto cada vez más
resistentes a los tratamientos convencionales.
La resistencia bacteriana a los antibióticos ha surgido como una crisis
global, poniendo en riesgo la salud pública al dificultar el tratamiento
efectivo de infecciones comunes. La farmacéutica Locus Biosciences, con
sede en Carolina del Norte, ha desarrollado una solución innovadora al
modificar fagos con CRISPR, con el objetivo de aumentar su capacidad de
eliminar bacterias resistentes. Esta tecnología se está probando
específicamente contra infecciones urinarias recurrentes, una de las
infecciones bacterianas más frecuentes, afectando principalmente a
mujeres. Aproximadamente la mitad de ellas experimentará al menos una
infección urinaria a lo largo de su vida, y más del 80% de estos casos
están causados por E. coli.

Un enfoque selectivo con fagos
A diferencia de los antibióticos, que tienden a eliminar tanto bacterias
patógenas como beneficiosas, los fagos son extremadamente selectivos en
cuanto a qué tipo de bacteria atacan. Esta característica los convierte
en una opción atractiva para tratar infecciones sin afectar la flora
bacteriana saludable. De hecho, los fagos no son una novedad; se
descubrieron hace más de un siglo y fueron usados como tratamiento
médico antes de la llegada de los antibióticos. Sin embargo, debido a
dificultades técnicas en su producción y a escepticismo científico, su
uso disminuyó, excepto en países como Georgia y Polonia, donde la
fagoterapia sigue siendo común.
En los últimos años, el interés en los fagos ha resurgido a medida que
las bacterias resistentes a los antibióticos se han vuelto más
prevalentes. Los fagos se han utilizado en casos donde los tratamientos
convencionales han fracasado, y los científicos ahora rastrean
colecciones de estos virus para encontrar los que mejor se adapten a
bacterias específicas que causan infecciones graves. Locus Biosciences
ha llevado este proceso un paso más allá al emplear inteligencia
artificial (IA) para identificar la mejor combinación de fagos que
ataquen eficazmente a E. coli, creando un coctel de seis fagos que
combinan fagos líticos con fagos modificados con CRISPR.
La tecnología detrás del
tratamiento
Tres de los fagos seleccionados por Locus son de tipo lítico, lo que
significa que destruyen las células bacterianas infectándolas y causando
su ruptura. Los otros tres fagos han sido modificados con CRISPR, una
poderosa herramienta de edición genética que permite atacar de manera
precisa ciertos genes de las bacterias. Una vez dentro de las células de
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E. coli, los fagos usan CRISPR para degradar
su ADN, lo que potencia la efectividad del tratamiento.
El uso de CRISPR en fagos ofrece una ventaja
adicional: permite neutralizar varios de los mecanismos que las bacterias han
desarrollado para volverse resistentes a los fagos. Según Saima Aslam, profesora
de medicina en la Universidad de California en San Diego, este enfoque podría
impedir el rebrote de bacterias resistentes a los fagos y, por tanto, mejorar la
eficacia de los tratamientos.
Pruebas prometedoras
En agosto de 2024, los resultados de un pequeño ensayo clínico de fase 2 fueron
publicados en la revista The Lancet Infectious Diseases, lo que marcó un hito en
el desarrollo de este tratamiento. En el estudio, 16 mujeres con infecciones
urinarias recurrentes recibieron un coctel de fagos combinado con Bactrim, un
antibiótico común. Las pacientes recibieron el tratamiento durante tres días
consecutivos mediante un catéter insertado en la vejiga, y a las cuatro horas de
la primera dosis ya se observó una reducción significativa de los niveles de E.
coli en la orina.
Al final del estudio, que duró 10 días, los síntomas de las infecciones
urinarias habían desaparecido en todas las pacientes. Además, los niveles de E.
coli en 14 de las 16 mujeres eran lo suficientemente bajos como para
considerarlas curadas. Estos resultados iniciales son prometedores, pero se
necesita un estudio más amplio para confirmar los beneficios a largo plazo del
tratamiento.
El ensayo no contaba con un grupo de control,
lo que dificulta determinar con exactitud qué parte de la eficacia se debió
exclusivamente al coctel de fagos y qué parte al antibiótico Bactrim. Sin
embargo, los autores del estudio señalaron que en 11 de las 14 pacientes, la
cepa de E. coli que causó la infección era resistente a Bactrim, lo que indica
que los fagos modificados con CRISPR desempeñaron un papel crucial en la
curación.
Obstáculos y futuras direcciones
A pesar de los resultados positivos, el tratamiento aún enfrenta desafíos
significativos. Philippe Zimmern, catedrático de urología en el UT Southwestern
Medical Center, subrayó que la administración del tratamiento mediante un
catéter no es cómoda para los pacientes, especialmente para aquellos con
infecciones urinarias recurrentes. Además, el hecho de que las pacientes
tuvieran que acudir a un ambulatorio durante tres días consecutivos
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