Bogotá, Colombia -Edición: 758

 Fecha: Miércoles 12-02-2025

Página 9

 

    

\\ OPINIÓN //

 

 

 

EDITORIAL

 

Un juego de expectativas ajenas

 

La juventud, en su esencia, es una etapa de exploración, atrevimiento y cuestionamiento. Es un período en el que las certezas se mezclan con las dudas, donde los ideales se chocan con la realidad, y el individuo, en su impulso por encontrar su lugar en el mundo, no tiene miedo de equivocarse. Sin embargo, lo que alguna vez fue una etapa de descubrimiento auténtico parece haberse transformado en un juego de expectativas ajenas, donde los jóvenes ya no fallan por sus propios errores, sino por las reglas impuestas desde afuera.

La juventud de hoy se encuentra atrapada en una dicotomía peligrosa: el anhelo de autenticidad versus la presión de conformarse a un molde preconcebido. Las redes sociales, como espejo distorsionado de la sociedad, han impuesto una imagen casi inalcanzable de lo que significa ser joven. No solo se exige éxito, sino también la proyección de un "éxito" que no pertenece al sujeto, sino a la imagen que los demás esperan ver. De esta manera, muchos jóvenes han comenzado a adoptar identidades prestadas, construidas a partir de lo que se supone que deben ser, no de lo que realmente son. La paradoja es que, en lugar de aprender a conocerse a sí mismos, muchos se ven atrapados en la espiral de querer cumplir con expectativas externas, dejando de lado el proceso natural de exploración personal.

 

En este contexto, el "fallar" pierde su valor como herramienta de aprendizaje. Los jóvenes ya no fallan porque intentan algo nuevo, sino porque las estructuras sociales y digitales los condicionan a comportamientos que no les pertenecen. La experiencia personal, rica en matices y aprendizajes, es reemplazada por una realidad fabricada que se adapta a los estándares de lo "políticamente correcto" o lo "socialmente esperado". La consecuencia de esta dinámica es la creación de una generación que se ve reflejada más en lo que otros quieren que en lo que realmente son, y, como resultado, sus aspiraciones y deseos se convierten en ecos de voces ajenas.

 

¿Qué mundo nos espera cuando los constructores de ese futuro son jóvenes que han olvidado cómo construir su propia identidad? El peligro radica en que una generación que no sabe cómo verse a sí misma, ni cómo aprender de sus propios errores, podría ser incapaz de aportar soluciones auténticas y constructivas. La autonomía individual, la capacidad de soñar con metas propias y la posibilidad de equivocarse como parte del crecimiento, parecen estar cada vez más en peligro. La juventud prestada es una ilusión que debemos desmantelar para permitir a las nuevas generaciones abrazar su verdadera esencia, sin los filtros de lo que se supone que deben ser.

 

 

 

Como hacer las cosas bien

Por: Zahur Klemath Zapata

zapatazahurk@gmail.com  

 

En un principio todo estaba en orden y las cosas estaban en su lugar. Todo funciona bajo un orden natural siguiendo normas y leyes nacidas de la experiencia en la evolución de las cosas. Pero llegamos un día y todo cambió.

Un municipio, una región o un Estado se administran bajo ciertos principios que la misma sociedad va imponiendo. Y bajo ese orden de acciones el conjunto social establece sus necesidades y prioridades.

En un Estado primitivo las cosas funcionan sin altibajos y todos sobreviven bajo su propio entorno, pero cuando la sociedad evoluciona y aparece todo tipo de encantadores de culebras y crean mitos estableciendo un orden que no corresponde a la parte humana. Nace todo tipo de enfermedades sociales que maltratan a quienes vivan en esas sociedades.

Estamos en una era donde la desigualdad es trascendental y todos creen entender que las cosas van bien, aceptando las indicaciones de unos pocos que se llaman gobernantes y que solo establecen leyes para beneficio del establecimiento.

El desamparo y el abandono es el conjunto de principios que siempre están como un fantasma que reclama en nombre de todos los desprotegidos. Y quienes están empoderados no ven las raíces de donde nacen todos los crímenes que el Estado crea convirtiéndolo en el creador del crimen organizado.

La falta de razonabilidad de quienes manejan la cosa política, se ven obligados a buscar recursos de quienes laboran para poder sostener el andamiaje estatal y creando infraestructuras que absorben más capital del que recaudan de los impuestos y sobre tasas impuestas.

Una nación manejada por estacionarios mentales es difícil que prospere o establezca rutas que permitan que la sociedad madure o crezca. Estas sociedades vivirán dependiendo de otras como mascotas, sobreviven de lo que las ya establecidas paguen por la compra de materias primas y que revenden al vendedor original.

Quienes han gobernado a Colombia desde su nacimiento, no han sido gobernantes, han sido individuos que han pretendido asumir unos cargos sin el conocimiento del manejo de una nación. Marco Fidel Suarez es un ejemplo y seguido de él no hay con quien contar. Colombia ha sido un país de individuos en el poder que la han llevado de guerra tras guerra sin poder establecer una nación unida.

En las regiones los gobernantes han mamado del Estado porque no saben cómo convertir estas regiones en autónomas y prósperas, porque prefieren vivir del presupuesto nacional. La falta de capacidad mantiene en vilo la economía y sobreviven por la recolección de impuestos que los ciudadanos pagan bajo amenazas y extorsión de los políticos.

La incapacidad ciudadana impide hacer cambios en las estructuras nacionales porque
unos pocos gobiernan a la gran mayoría. Y los que medio piensan se

 

 

abstienen de ir a votar o protestar para impedir la elección de corruptos personajes ya reconocidos en el ambiente político.

 

Los ignorantes culpan a otras naciones por sus negocios bien hechos, olvidando que los propios no actúan honestamente y dejan que tomen ventajas a las cuales un buen juicio impediría que eso pasara. Todas estas actuaciones son las causantes de las desgracias de los pueblos. Cada sociedad es dueña de su destino. Quienes gobiernan son el espejo de lo que es su sociedad, porque para que ellos lleguen a ocupar estos puestos tienen que ser elegidos por gente del mismo estatus moral.

 

INUNDADOS EN PLENO VERANO
Crónica #1053

Por: Gustavo Álvarez Gardeazábal

 

Audio: https://youtu.be/AXyiTsIWZT4

 

Somos un país de permanentes contrastes y aunque tenemos una maldita tendencia a acomodarnos a todo, hay veces que como les pasaba a los arrieros, se nos sueltan las enjalmas.

Es lo que sucede por estos días porque en menos de un año hemos ido de la ceca a la meca hasta inundarnos en pleno verano. Hace no menos de dos años hablábamos que la cocaína había pasado de moda, que no la estaban comprando y que en el Catatumbo y en el cañón del Plateado arrancaban las matas porque eso ya no era negocio.

No fue sino que los gringos arreciaran el pánico con los zombies del fentanilo en los andenes de las grandes ciudades y que sus sistemas de información crecieran los efectos y condenas a los opioides, hasta satanizarlos, para que los consumidores se devolvieran otra vez por la cocaína y ella, en el último año ha duplicado su precio haciendo que las 250 mil o más hectáreas cultivadas de coca inunden al país de dólares que mexicanos y albaneses pagan en rama y naufragan en el comercio al menudeo.

Pero al mismo tiempo el oro, que ha reemplazado en muchas zonas el poder coquero del Clan, ha pasado en un año de 1.600 dólares la onza a casi 3.000 con la que roza estos días entrando al país el chorro por alguna parte. Y como si fuera poco, el café, que puso por años a parir en seco a 500 mil familias cafeteras, saltó en un año de 1,50 dólares la libra a los 4 dólares haciendo pavonear a los otrora chillones campesinos.

La cereza del pastel obviamente la pone el gobierno Petro que ha gastado como loco hasta saltarse la regla fiscal en casi 50 billones.

En palabras de economista, estamos a las puertas de una inflación del carajo, una dañina revaluación, un aumento de la desigualdad, una desviación de las fuentes de trabajo y, ante la proximidad electoral, de un déficit fiscal asustador para acabar de putearse las elecciones.

Algún poeta diría que vamos para la tormenta perfecta porque si algo mata a los países pobres es la plata con su imparable corruptela.

El Porce, febrero 12 del 2025

 

 

Lea gratis http://noticias5.com/

Con solo dar clic al enlace. Y para suscribirse gratis baja el App del Play Store sin publicidad saltando en su pantalla ni cookies bajando información personal.

 

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.noticias.five 

Página 9

 

© 2020-2025 - Noticias5 - La idea y concepto de este periódico fue hecho en  Online Periodical Format© (OPF) es un Copyright de ZahurK.

    Queda prohibido el uso de este formato (OPF) sin previa autorización escrita de ZahurK

LEA GRATIS NOTICIAS5 LIBRE DE PUBLICIDAD